Juan León García / Toledo
Las comunidades autónomas, sin importar el color político del partido que las gobierna, parecen guardar una postura común respecto a su incomodidad por la gestión que está haciendo la ministra de Sanidad, Mónica García, con el proceso legislativo para tratar de actualizar el Estatuto Marco. “Ha nacido muy mal, he tenido oportunidad de decírselo a la ministra”, ha confesado este miércoles Jesús Fernández Sanz, consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha.
El máximo representante de la sanidad manchega ha mantenido su tono habitual siendo muy crítico con cómo ha manejado García los tiempos y su relación con las comunidades: “Todo lo que se ha dicho del Estatuto Marco ha sido sin contar con las autonomías. El Estatuto Marco es imprescindible, pero ha sido sin nuestra colaboración y sin nuestro conocimiento”, ha argumentado durante su intervención en un café informativo que ha compartido con los medios durante un seminario organizado en Toledo por la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria, Fenin.
En esta línea, ha criticado que mientras que Sanidad ha mantenido decenas de reuniones con los sindicatos u otros agentes, los encuentros con los consejeros autonómicos se cuentan con los dedos de las manos. Por eso, ha incidido en que por parte del Ejecutivo manchego no van a permitir “que ese Estatuto se negocie sin nuestra participación”.
“Todo lo que se ha dicho del Estatuto Marco ha sido sin contar con las autonomías”
La financiación parece una línea roja que preocupa al conjunto de las comunidades y que, a pesar de la propuesta lanzada por el Gobierno, no encuentra consenso ni en los ejecutivos gobernados por el PP ni, en su caso, por el de Emiliano García-Page (PSOE). De ahí que Fernández haya advertido que “no se puede hablar de Estatuto si no hay una mejora de la financiación autonómica”. La norma por la que se regulan los profesionales del Sistema Nacional de Salud (SNS) solo se podrá actualizar una vez se discuta y acuerde en el Consejo Interterritorial (CISNS), entre Sanidad y comunidades, “y después que se hable con los sindicatos”.
Es, desde su punto de vista, la única manera ya que los ejecutivos autonómicos son “quienes ejecutan el 100% de las condiciones” de la normativa en negociación.
Talento, tecnología y comunidad
Por otra parte, el consejero de Sanidad de manchego ha desgranado los principales ejes que guiarán a su cartera en los próximos años, poniendo el foco sobre los esfuerzos en invertir en salud digital y equipamiento, en retener a los profesionales que ya ejercen en Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) y atraer a otros nuevos.
De que lo consigan con mayor o menor éxito depende en gran parte que el sistema de financiación mejore su actual situación que, según ha compartido, los coloca junto a la Comunidad Valenciana como las principales “comunidades infrafinanciadas” en España.
Sin embargo, el ejecutivo regional impulsa desde 2015 (cuando llegó el PSOE de nuevo al poder) una modernización del sistema sanitario que se traduce en nuevos hospitales (Toledo, Guadalajara) y en la apertura de casi medio centenar (48) de centros de salud en los próximos años.
“Pero la tecnología era lo más difícil de todo, no solo por tema financiero sino por ponernos al día en eliminar la obsolescencia”, ha reconocido. De ahí que se instaurase el Plan de Recuperación Tecnológica (PRT), dotado con alrededor de 800 millones de euros, que ha permitido superar la situación crítica en cuanto a equipamiento desfasado.
La guinda de las políticas sanitarias en la región se llama Salud H3.0 2026-2030. En base a cinco ejes de salud (precisión, digital, One Health, comunitaria y corresponsabilidad ciudadana) prevén transformar el actual paradigma para afrontar retos como la cronicidad producto del envejecimiento poblacional y las listas de espera. Ahora mismo, Castilla-La Mancha (el 39% de los ciudadanos manchegos son pacientes crónicos) y las listas de espera. Ahora mismo, Castilla-La Mancha registra 113 días de espera media para una cirugía, 13 menos que la media española. Respecto a la consulta especializada, se sitúa en menos de 60 días.
Fernández denuncia que su comunidad y la valenciana son las más “infrafinanciadas” de todo el país
Además, tal y como señaló en julio el consejero manchego en una entrevista concedida a iSanidad, la mayor OPE convocada en la historia del Gobierno regional persigue otro de los objetivos clave: atraer más profesionales y consolidar a los que ya tienen. En este último año, según los datos del Sescam, el 87,1% de los profesionales que estaban ejerciendo en 2024 se quedaron, seis puntos porcentuales más que el año anterior (81%).
No obstante, cuesta retener el talento, con una “lucha encarnizada” entre Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana y Castilla y León, fronterizas entre sí, pero con las que mantienen convenios de colaboración. No así con Madrid, donde ese flujo sucede de manera natural. Eso no quita para que reconozca que existen “necesidades no cubiertas” especialmente en los hospitales pequeños y medianos y centros de salud.











