Redacción
La Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa), en colaboración con Johnson & Johnson, ha organizado el IV Encuentro de la Agrupación Territorial en Castilla-La Mancha, donde han puesto de manifiesto las ventajas que se pueden lograr al implementar la inteligencia artificial en los centros sanitarios.
La inteligencia artificial puede «generar beneficios significativos» a nivel operativo como de estrategia sanitaria «cuando está bien diseñada, validada y alineada con las necesidades reales de la organización», opina Carlos Peña, subdirector de Enfermería del Área de Salud Integrada de Ciudad Real.
«La IA cuando está bien diseñada, validada y alineada con las necesidades reales de la organización, pueden generar beneficios significativos»
El subdirector opina que «es una herramienta capaz de generar un cambio profundo en la gestión sanitaria«, y considera que puede aportar «valor en tres grandes áreas«: la automatización de tareas, el análisis tanto predictivo como preventivo y mejora la experiencia del paciente.
El análisis de grandes cantidades de datos a través de la inteligencia artificial y, en especial, la generativa, permite la clasificación y priorización de información clínica. También, la generación de informes son usos que la IA podría automatizar, eliminando tareas repetitivas para el personal sanitario.
Por su parte, el análisis predictivo y preventivo que ofrece la IA permite anticipar la demanda asistencial y planificar los recursos de manera más eficiente a la vez que reduce listas de espera mediante una gestión proactiva. Por último, mejora la experiencia del paciente al personalizar la atención, al aumentar la accesibilidad al sistema y permitiendo el acceso a información clara y fiable.
Sin embargo, el subdirector reconoce que «el mayor desafío no es exclusivamente tecnológico, sino cultural y organizativo”. La integración de la inteligencia artificial «requiere cambiar mentalidades, formar a los equipos, garantizar la interoperabilidad con los sistemas existentes, proteger la privacidad de los datos y establecer un marco ético sólido que genere confianza entre profesionales y pacientes”, concluye.








