Redacción
El cambio climático y la contaminación atmosférica están modificando de forma profunda el comportamiento de las enfermedades alérgicas, que pasan de ser cuadros episódicos a afecciones más graves, persistentes y con mayor impacto en salud pública. El aumento de temperaturas, la concentración de CO₂ y las partículas contaminantes favorecen la inflamación de las vías respiratorias, incrementan la penetración de alérgenos y empeoran los síntomas.
Frente a este desafío, el estudio del exposoma se perfila como una herramienta esencial para comprender y prevenir las alergias. «Permite analizar de forma integral las exposiciones ambientales de un paciente, desde la contaminación hasta el microbioma, identificando factores desencadenantes específicos», explica el Dr. Ruperto González Pérez, presidente del Comité de Rinología y Conjuntivitis Alérgica de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (Seaic).
El cambio climático y la contaminación agravan las enfermedades alérgicas y las convierten en un problema de salud pública
Su aplicación no solo mejora el diagnóstico, sino que abre la puerta a la prevención activa. «El exposoma nos ayuda a detectar factores de riesgo ambientales modificables y a intervenir antes de que aparezcan los síntomas», añade el Dr. González. Este enfoque podría guiar políticas de salud pública más eficaces, orientadas a mejorar la calidad del aire y a diseñar estrategias personalizadas de prevención.
En pediatría, su relevancia es aún mayor. «Los niños son especialmente vulnerables debido a su sistema inmunitario en desarrollo y su mayor tiempo de exposición a contaminantes. Integrar el conocimiento del exposoma desde edades tempranas permite frenar la progresión hacia formas más graves, como el asma», destaca el especialista.
El análisis del exposoma identifica factores ambientales modificables y permite estrategias de prevención más eficaces desde la infancia
Alergología de precisión y diagnóstico molecular
Junto al exposoma, la alergología de precisión se consolida como pilar clave en el manejo de las enfermedades alérgicas. Al integrar información genética, epigenética y ambiental, posibilita tratamientos adaptados al perfil individual de cada paciente, desde terapias biológicas dirigidas a mecanismos específicos hasta inmunoterapia personalizada y recomendaciones ambientales ajustadas a cada entorno.
Una herramienta central de este enfoque es el diagnóstico molecular, que va más allá de las pruebas convencionales para identificar con precisión los alérgenos implicados. En la edad pediátrica, su impacto es significativo: permite diferenciar entre sensibilización genuina y reactividad cruzada, estratificar el riesgo de reacciones graves y orientar la inmunoterapia más eficaz.
El diagnóstico molecular y la alergología de precisión transforman la atención pediátrica y reducen el riesgo de reacciones graves
En alergia alimentaria, especialmente la de frutos secos, que afecta entre un 1% y un 3% de los niños y puede provocar reacciones severas, el diagnóstico molecular ayuda a evitar dietas de exclusión innecesarias y a diseñar estrategias de manejo más seguras. «Detectar IgE específica a alérgenos de riesgo desde los primeros años de vida facilita intervenciones preventivas, como la introducción temprana de alimentos o el refuerzo de la barrera cutánea, reduciendo la incidencia y la gravedad de la alergia alimentaria», concluye la Dra. Paloma Ibáñez.
Innovación y compromiso ambiental
El 35º Congreso Nacional de la Seaic reúne en Granada a más de 1.500 profesionales sanitarios para analizar cómo la alergología de precisión y la inteligencia artificial están transformando el diagnóstico y tratamiento de las alergias. Según el Prof. Ignacio Jesús Dávila, presidente de la Seaic, «la precisión en el diagnóstico y los tratamientos personalizados están revolucionando la manera en que tratamos las enfermedades alérgicas».
en el diagnóstico y los tratamientos personalizados están revolucionando la manera en que tratamos las enfermedades alérgicas”.
La cita incluye el XVII Congreso de Enfermería Alergológica, que subraya el papel clave de las enfermeras en el seguimiento y educación del paciente. Además, se ha destacado el éxito de la Unidad de Oncoalergia de Granada, donde un enfoque multidisciplinar ha logrado que el 100% de los pacientes con reacciones adversas puedan continuar sus tratamientos oncológicos.
En paralelo, la Seaic y Chiesi España impulsan una iniciativa de reforestación en Galicia: se planta un árbol por cada asistente, alcanzando ya los 5.515 ejemplares desde 2023. Esta acción busca mitigar los efectos del cambio climático, mejorar la calidad del aire y proteger la salud respiratoria, además de generar empleo local para personas en situación de vulnerabilidad.










