Redacción
El sesgo de género está «muy presente» en el diagnóstico o en el tratamiento de algunos trastornos del neurodesarrollo, como el trastorno del espectro autista (TEA) y trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad (TDAH), según la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap).
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que entre el 5% y el 7% de la población infantil mundial presenta TDAH y que existen grandes diferencias en cuanto al número de niños y niñas diagnosticados.
«En un estudio realizado en la Comunidad de Madrid y publicado en 2017, el 77% de los pacientes analizados fueron niños, y solo el 23% eran niñas”, explica el Dr. Pedro Gorrotxategui, presidente de la AEPap. Es decir, el estudio, realizado entre los pacientes de un centro de salud en Majadahonda, en Madrid, confirmó el triple de niños que de niñas estaban diagnosticados de TDAH.
La OMS estima que entre el 5% y el 7% de la población infantil mundial presenta TDAH con grandes diferencias en el número de niños y niñas diagnosticados
Respecto a las causas, el doctor incide en las distintas características y comportamientos de niños y niñas, ya que ellas «son más reservadas y en ocasiones las chicas expresan menos sus preocupaciones y desde la pediatría de atención primaria tenemos que estar vigilantes para que las niñas no sean infradiagnosticadas y, por ello, no reciban el tratamiento adecuado”, asegura el Dr. Gorrotxategi.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que el trastorno del especto autista en sus diferentes variables afecta, de manera aproximada, a uno de cada 100 niños en todo el mundo. Sin embargo, el diagnóstico en niños es 4,2 veces mayor que en las niñas.
Según el presidente de la AEPap, «los criterios diagnósticos estándar se basaron inicialmente en patrones de comportamiento masculinos, lo que potencialmente puede hacer que se pasen por alto o se malinterpretaran los signos en las niñas, al ser más sutiles, por lo que pasan desapercibidos.”
A su vez, la gravedad influye a la hora del diagnóstico ya que «cuanto más grave es el TEA (con discapacidad intelectual) más fácil diagnosticarlo en ambos sexos». Y, por el contrario, «cuando son casos más leves (TEA con inteligencia normal o elevada) o tienen elementos para compensar los síntomas, como ocurre en las niñas, pasan más desapercibidas y cuesta más diagnosticarlas”, como explica el Dr. Gorrotxategui.
«Cuando son casos más leves, las niñas pasan más desapercibidas y cuesta más diagnosticarlas”
Existen alteraciones comunes a todos los niños y niñas con TEA, que son las dificultades en las relaciones con otros, dificultades para comunicarse y comportamientos atípicos. Por otro lado, las niñas presentan una serie de características y desarrollo que dificulta su diagnóstico, como un lenguaje mejor y más expresivo que en los niños, con más gestos faciales y más contacto visual.
A su vez, generalmente, cuentan con más habilidades sociales y buscan la forma de encajar en el grupo, así como una mejor relación con los adultos o niños más pequeños. También, pueden presentar mutismo selectivo (dejar de hablar en ciertas situaciones o con determinadas personas) y repiten más preguntas o palabras que pronuncian ellas mismas o que acaban de oír.
Sin embargo, pese a su interés por relacionarse, no saben cómo hacerlo. A su vez, les cuesta interpretar las intenciones, expresiones y bromas de los demás: muchas veces son irónicas. Pueden llegar a ser niñas solitarias y tímidas, sin muchas amistades. Esto genera que sean más vulnerables a convertirse en víctimas de acoso escolar, y de otros tipos de violencia.
«En las niñas, el TDAH se caracteriza porque suelen estar distraídas, pero no molestan»
“Los varones, presentan síntomas más llamativos y visibles a simple vista. Es decir, son niños muy movidos, que no se están quietos en clase y que hacen que salten rápidamente las alarmas. Sin embargo, en las niñas, el TDAH se caracteriza porque suelen estar distraídas, pero no molestan. Están quietas en clase y en casa, por lo que pasan totalmente desapercibidas y el diagnóstico es más tardío para ellas”, ha revelado el Dr. Gorrotxategi.
Además, añade que en líneas generales, “las niñas suelen tener mejores habilidades lectoras, mayor participación social y mejor rendimiento académico, por lo que es más difícil pensar en este diagnóstico. Y cuando se sospecha de esta patología, los síntomas pueden confundirse con un trastorno del estado de ánimo, con lo que se descarta el TDAH”, ha concluido el especialista.









