Luis de Haro. Director general de iSanidad
Miriam Nogueras lanzó una crítica directa al presidente Pedro Sánchez diciendo “Quizás debería hablar menos del cambio de hora y más de la hora del cambio”. Mas allá de la actual pelea política en el ruedo mediático lo cierto es que la hora del cambio en sanidad ha llegado. El último Barómetro Sanitario 2025 publicado por el CIS confirma una pérdida progresiva de confianza en el sistema sanitario. La realidad es que solo hay que mirar al panorama actual de los profesionales y los pacientes para darse cuenta que es así.
Solo hay que mirar al panorama actual de los profesionales y los pacientes para darse cuenta que hace tiempo que llegó la hora del cambio
Por un lado, los médicos están en pie de guerra por el Estatuto Marco, la sobrecarga asistencial, las guardias, las retribuciones, la carrera profesional o la actividad administrativa. Tenemos una necesidad en España de casi 100.000 enfermeras, con una ratio de 6,1 de enfermeras cada 1.000 habitantes frente al 8,5 de Europa. Además, los pacientes exigen mejoras reales en tiempos de espera, accesibilidad y calidad asistencial. Habrá que mirar porqué 12 millones de personas se refugian en su doble aseguramiento, público y privado.
Este barómetro ha hecho ver que es la hora del cambio. No se trata solo de cambiar de ministra, de partido en el gobierno o de Estatuto Marco, se trata de cambiar hacia un modelo que genere más confianza a todos. Y eso solo se puede hacer si todos reman en el mismo sentido (médicos, enfermeras, partidos políticos, ministerios, comunidades autónomas, pacientes…). Que ya no tenemos el mejor sistema sanitario del mundo es una evidencia, de hecho, nadie se atreve a seguir con ese discurso. El sistema de hace 50 años tiene que cambiar porque toda la sociedad ha cambiado.
El envejecimiento, la escasez de profesionales y las desigualdades territoriales han puesto en evidencia las limitaciones del sistema diseñado para otra época
Es la hora de escuchar a todos los agentes del sistema. No se puede dejar de lado a los profesionales, a los pacientes, a los laboratorios y las empresas de tecnología sanitaria, a los prestadores de servicios en la sanidad privada, a las aseguradoras y a todo el resto.
El sistema sanitario se encuentra en un momento crítico que exige una transformación profunda. El envejecimiento de la población, la escasez de profesionales sanitarios y las desigualdades territoriales han puesto en evidencia las limitaciones. Tenemos un modelo centrado en la atención hospitalaria, que descuida la prevención y la atención primaria. A esto se suma una financiación insuficiente y una creciente insatisfacción profesional y ciudadana. Mantener el statu quo del sistema actual ya no es una opción.
Las redefinición pasa por reforzar la atención primaria, modernizar la gestión con herramientas digitales, mejorar las condiciones laborales del personal sanitario y garantizar una financiación sostenible. También hay que afrontar una revisión legislativa que permita una mayor eficiencia y equidad. En definitiva, se trata de rediseñar el sistema para que sea más humano, más justo y más preparado para los desafíos del presente y del futuro. Es una evidencia que ha llegado la hora del cambio. Es necesario construir un nuevo sistema robusto, que responda a las necesidades de una población mucho más longeva, con mayores comorbilidades y distintas necesidades.








