Redacción
Un estudio multicéntrico liderado por el Hospital Clínic ha demostrado que la saliva puede ofrecer información sobre la evolución del cáncer de cabeza y cuello. Este hallazgo, presentado en el 76º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC), abre la puerta a una nueva forma de seguimiento clínico no invasivo. El análisis del microbioma salival permite identificar firmas microbianas con valor pronóstico y funcional. Esta aproximación podría facilitar la personalización del tratamiento oncológico, mejorar la calidad de vida del paciente y reducir la necesidad de biopsias invasivas.
El análisis de la saliva abre la puerta a una nueva forma de seguimiento clínico no invasivo de la evolución del cćncer de cabeza y cuello
El cáncer de cabeza y cuello representa uno de los mayores desafíos en oncología. En España se diagnostican más de 7.000 nuevos casos cada año. Este tipo de tumores, especialmente el carcinoma escamoso, presenta una gran diversidad biológica y clínica. Actualmente, no existen biomarcadores fiables que permitan anticipar la respuesta al tratamiento. Esta incertidumbre limita la capacidad de los médicos para adaptar las terapias a cada paciente. Tradicionalmente, el análisis del tumor se realiza mediante biopsias de tejido, un procedimiento doloroso y no siempre repetible. Frente a esta limitación, el estudio propone una “biopsia líquida salival”, que es indolora, económica y fácilmente aplicable en la práctica clínica.
El equipo liderado por el Dr. Francesc Xavier Avilés ha utilizado técnicas de secuenciación masiva para estudiar el microbioma salival. Se han combinado dos enfoques: el análisis 16S, que identifica los tipos de bacterias presentes, y la metagenómica, que revela sus funciones metabólicas e inmunológicas. Este enfoque multiómico permite pasar de una visión descriptiva a una funcional. En otras palabras, no solo se sabe qué microorganismos hay, sino qué están haciendo y cómo pueden influir en el comportamiento del tumor. Los resultados preliminares muestran que en pacientes con cáncer de cabeza y cuello disminuye la diversidad microbiana y aumentan las bacterias con potencial proinflamatorio.
En los resultados preliminares se observa que pacientes con cáncer de cabeza y cuello disminuye la diversidad microbiana y aumentan las bacterias con potencial proinflamatorio
Entre los hallazgos más relevantes destacan tres géneros bacterianos: Selenomonas, Actinomyces y Prevotella. Su presencia y actividad parecen estar asociadas a la evolución del tumor. Los investigadores han identificado marcadores moleculares como K01823 y K07015, relacionados con la síntesis de proteínas y el metabolismo del succinato. Estos procesos están implicados en la inflamación crónica y la progresión tumoral. Si se confirma esta relación, la saliva podría convertirse en un espejo molecular del tumor, proporcionando información clave sin necesidad de recurrir a procedimientos invasivos. “Parece existir un diálogo entre el microbioma y el tumor, uno influye al otro y viceversa; descubrir los términos de este diálogo, tanto para inhibirlo como para promocionarlo puede ser clave en el desarrollo de herramientas no solo pronósticas sino terapéuticas”, señala el Dr. Avilés.
Este enfoque tiene implicaciones clínicas de gran alcance. Analizar la saliva de forma periódica permitiría a los médicos monitorizar la evolución del tumor, ajustar el tratamiento y detectar recaídas de forma precoz. Además, se trata de una técnica cómoda para el paciente, fácil de aplicar y con bajo coste. El estudio forma parte de una cohorte nacional que incluye hospitales como Sant Pau, La Paz, Bellvitge, Vall d’Hebron, el Instituto Valenciano de Oncología y otros centros especializados. Esta colaboración permite obtener una muestra representativa de pacientes y armonizar los métodos de análisis, lo que aporta mayor validez científica y facilita la comparación de resultados entre hospitales.
En España se diagnostican más de 7.000 nuevos casos cada año de cáncer de cabeza y cuello
El equipo investigador trabaja ahora en validar estos resultados en cohortes más amplias y desarrollar modelos predictivos basados en inteligencia artificial. El objetivo es construir un sistema capaz de anticipar la evolución de cada paciente y guiar decisiones terapéuticas más precisas. Este estudio no solo representa un avance técnico, sino también un cambio de paradigma en la forma de entender la biología del cáncer. La idea de que los microorganismos de la boca pueden influir —e incluso predecir— el comportamiento tumoral abre una nueva línea de investigación oncológica. Como concluye el Dr. Avilés, “la oncología del futuro será integradora: unirá datos clínicos, ómicos, inmunológicos y microbianos para entender cada tumor en su contexto biológico real. No tendremos biomarcadores sino bioperfiles que nos darán probabilidades de respuesta o de recaída. Y, en ese futuro, la saliva podría ser una de las ventanas más accesibles y reveladoras”.









