Nieves Sebastián Mongares
En el marco de la 23ª edición de los Premios Profesor Barea, el Hospital Universitario Infanta Leonor recibió el galardón en la categoría ‘Transformación de Procesos y Progreso Tecnológico’ por su proyecto ‘Hospital sin paredes’. Este modelo aúna tecnología y humanización, convirtiendo el domicilio de los pacientes en una extensión del centro hospitalario de una forma segura, conectada, y digital. Como explica el Dr. Carlos Bibiano Guillén, coordinador de Transformación Digital del Hospital Universitario Infanta Leonor, coordinador de Urgencias, y de la Unidad de Hospitalización a Domicilio y, además, líder del proyecto ‘Hospital sin paredes’, esta iniciativa tiene como objetivo que el paciente sienta la misma calidad asistencial que en el centro desde su domicilio.
¿En qué consiste el proyecto de hospitalización a domicilio del Hospital Infanta Leonor que le ha valido el Premio Profesor Barea en la categoría “Transformación de Procesos y Progreso Tecnológico”?
El proyecto ‘Hospital sin Paredes’ es una transformación profunda del modelo asistencial del Hospital Universitario Infanta Leonor. Lo que hemos hecho es convertir el domicilio del paciente en una auténtica extensión clínica y digital del hospital donde se prestan cuidados hospitalarios agudos con los mismos estándares de calidad y seguridad que de una forma convencional.
Este integra tres pilares. Primeramente, la atención médica virtual estructurada mediante videollamadas y checklists clínicos. En segundo lugar, la monitorización remota con sensores biomédicos y cuestionarios digitales de síntomas que generan datos que, mediante algoritmos, nos permiten por una parte estratificar la gravedad de los pacientes y, por otra parte, anticiparnos a las complicaciones que puedan surgir en su domicilio. Por último, una plataforma tecnológica integrada que conecta en tiempo real a profesionales, pacientes y cuidadores.
“Hemos atendido ya a más de 2.500 pacientes, con un crecimiento sostenido superior al 15% anual, logrando reducir los costes asistenciales sin comprometer la calidad clínica”
Gracias a ello, hemos atendido ya a más de 2.500 pacientes, con un crecimiento sostenido superior al 15% anual, logrando reducir los costes asistenciales sin comprometer la calidad clínica.
¿Cuáles diría que son los aspectos diferenciadores en términos de transformación digital del proyecto ‘Hospital sin Paredes’?
Lo diferencial es que no se trata de un proyecto piloto ni de una mera digitalización de procesos, sino de un modelo maduro y operativo que redefine el hospital tradicional. En el Hospital Universitario Infanta Leonor, nuestro hospital virtual ‘Hospital sin Paredes’ es toda una realidad.
El domicilio pasa a ser un nuevo nodo del ecosistema sanitario, con procesos estandarizados, flujos digitales y roles asistenciales adaptados.
Otro aspecto clave es el Centro de Control Clínico Virtual, que monitoriza a los pacientes y prioriza la intervención según su nivel de riesgo. En conjunto, esto representa una transformación cultural y digital integral del hospital.
Nuestro objetivo es que el paciente sienta como ‘presencial’ la atención virtual. Este concepto de presencialidad de la atención virtual es lo que hace que este tipo de atención sea totalmente humano.
De esta forma, hemos administrado cerca de 400 tratamientos de quimioterapia en el domicilio controlando las complicaciones gracias a nuestro sistema digital. Es todo un paso adelante en la atención de nuestros pacientes. Y todo esto no sería posible sin el trabajo multidisciplinar de hematólogos, oncólogos y especialistas de la hospitalización a domicilio o de enfermería, entre otros.
“Nuestro objetivo es que el paciente sienta como ‘presencial’ la atención virtual”
¿Cómo se trabaja entre los diferentes profesionales y se coordinan estas funciones para garantizar una asistencia óptima a los pacientes?
La coordinación es esencial. El modelo se basa en equipos multidisciplinares en los que médicos, enfermeras, farmacéuticos, fisioterapeutas y profesionales de apoyo trabajan bajo protocolos compartidos y flujos digitales unificados. Toda la información se integra en la historia clínica electrónica, lo que garantiza la trazabilidad completa de las decisiones y la continuidad asistencial.
El centro de control virtual actúa como un cerebro organizativo que centraliza la información, prioriza las alertas y coordina las visitas presenciales cuando son necesarias. En definitiva, cada profesional interviene en el momento adecuado y con la información precisa, maximizando la eficiencia y la seguridad del paciente.
¿Qué áreas engloba el proyecto y qué pacientes pueden verse más beneficiados de esta iniciativa?
Actualmente, abarca más de 10 programas clínicos: hospitalización médica y quirúrgica aguda, unidad de corta estancia virtual, hospital de día hemato-oncológico, psiquiatría, geriatría, medicina interna, traumatología, cardiología, atención al paciente frágil.
Está especialmente indicado para pacientes con patologías agudas o crónicas reagudizadas, oncológicos en tratamiento, personas mayores o con movilidad reducida y, en general, cualquier paciente que pueda ser tratado con seguridad en su domicilio. Es fundamental para los pacientes más frágiles.
Un dato relevante es que más del 50% de los pacientes son mayores de 65 años y el 10% supera los 90 años, lo que demuestra que la edad no es una barrera cuando la tecnología está bien diseñada y acompañada.
“Más del 50% de los pacientes son mayores de 65 años y el 10% supera los 90 años, lo que demuestra que la edad no es una barrera cuando la tecnología está bien diseñada y acompañada”
¿Qué importancia diría que tienen este tipo de hospitalización domiciliaria de cara a la humanización de la asistencia sanitaria?
Es fundamental. El Hospital sin Paredes devuelve al paciente su espacio personal y emocional —su casa—, y le permite mantener su entorno familiar, su autonomía y su confort.
El trato sigue siendo cercano y humano gracias a la comunicación continua con el equipo sanitario, pero sin la frialdad del hospital. De hecho, la satisfacción del paciente supera el 95%, cifras que evidencian no solo la calidad técnica, sino la experiencia humana positiva. La tecnología, en este contexto, no deshumaniza; al contrario, permite personalizar, acompañar y cuidar mejor.
Teniendo en cuenta los datos registrados desde su puesta en marcha, como el número de pacientes atendidos, el crecimiento o los programas específicos implementados, ¿qué siguientes pasos u objetivos se marcan dentro de este programa?
Estamos en una fase de consolidación del modelo y de preparación para su expansión y escalabilidad. Queremos extenderlo a nuevos programas clínicos y facilitar su adopción por otros hospitales del Servicio Madrileño de Salud (Sermas) y del resto de comunidades, creando una red colaborativa de hospitales conectados bajo un mismo paradigma asistencial.
De cara a los próximos años, nuestro horizonte se enmarca en el concepto de “Smart Hospital 2030”, un modelo en el que la inteligencia artificial, la analítica avanzada y la automatización de procesos permitan anticipar complicaciones, optimizar recursos y ofrecer una atención todavía más personalizada y proactiva.
“El siguiente gran paso será crear un espacio de datos compartido entre hospital y hogar, donde confluyan la información clínica, los datos generados por los dispositivos del paciente y los sistemas del entorno domiciliario inteligente”
El siguiente gran paso será la creación de un espacio de datos compartido entre el hospital y el hogar, donde confluyan la información clínica, los datos generados por los dispositivos del paciente y los sistemas del entorno domiciliario inteligente. Este ecosistema de datos en salud permitirá una continuidad asistencial total, en la que el hospital inteligente esté conectado con el hogar inteligente, facilitando una atención preventiva, predictiva y centrada en la persona.
A modo de conclusión, ¿cómo definiría la aportación del ‘Hospital sin paredes’ a los pacientes?
El Hospital sin Paredes es mucho más que un proyecto de innovación tecnológica: es una nueva forma de entender la medicina. Supone romper los límites físicos del hospital y trasladar el valor asistencial al entorno real del paciente, donde la vida ocurre.
Nuestra visión es construir un modelo de salud conectado, donde el hospital, la atención primaria y el domicilio se integren en un mismo espacio de datos y conocimiento compartido, impulsado por inteligencia artificial y enfocado en el valor en salud.
Creemos firmemente que el futuro pasa por un hospital sin muros, sin barreras tecnológicas ni organizativas, capaz de ofrecer una atención continua, humana y sostenible. Y ese futuro ya ha comenzado en nuestro hospital.










