Redacción
Los síntomas iniciales de la desnutrición relacionada con la enfermedad son difíciles de detectar. Por ello, desde la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), piden unificar los criterios clínicos para el diagnóstico precoz de la desnutrición relacionada con la enfermedad.
“Si existen normas claras con las que cualquier profesional sanitario, en el contexto hospitalario o comunitario, pueda detectar la desnutrición, supondrá un gran avance para mejorar el pronóstico, la calidad de vida y la supervivencia de los pacientes graves”, explica la Dra. María Ballesteros, vicepresidenta primera de la SEEN.
Sin embargo, avances como los criterios diagnósticos GLIM (Iniciativa Global de Liderazgo en Desnutrición), han permitido que sociedades internacionales pidan que el diagnóstico de desnutrición se lleve a cabo de manera homogénea y uniforme. “En estos criterios clínicos, cabe destacar la importancia que se concede a la valoración de la masa muscular como criterio fenotípico de desnutrición”, apunta la Dra. Ballesteros.
Además, la aprobación de los nuevos códigos diagnósticos de desnutrición por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) permitirá que entren en vigor desde 2027, con los que se logrará un reconocimiento adecuado de la patología y optimizar los recursos sanitarios.
“En los criterios clínicos, cabe destacar la importancia que se concede a la valoración de la masa muscular como criterio fenotípico de desnutrición”, señala la Dra. Ballesteros
La Dra. Ballesteros señala que “no tratar la desnutrición va a empeorar la enfermedad de base”. Por ello el diagnóstico precoz es esencial. Sin embargo, como apunta la vicepresidenta primera de la SEEN, este se omite en una gran cantidad de situaciones clínicas, lo que implica que “no solo hay que concienciar a los profesionales sanitarios, sino también a los propios pacientes para que sean conscientes de que su enfermedad de base tendrá una peor evolución si no se diagnostica y aborda la desnutrición”.
En este sentido, para concienciar sobre la importancia de la prevención para la detección temprana de estas situaciones clínicas, la SEEN se ha adherido un año más a la Semana de Concienciación sobre la Desnutrición (MAW) de la Sociedad Europea de Nutrición clínica y metabolismo (ESPEN) y a la Semana de la Desnutrición de la Alianza Más Nutridos (SDLD), que se celebran del 10 al 14 de noviembre.
Las personas mayores, quienes presentan un 40% de la tasa de desnutrición relacionada con la enfermedad en los hospitales y las personas pluripatológicas son las más afectadas por esta enfermedad. Como pacientes se enfrentan a una mayor tasa de infecciones y complicaciones de las enfermedades acompañantes, peor cicatrización, mayores necesidades de tratamiento, prolongación de la estancia hospitalaria, peor recuperación, impacto en la calidad de vida, mayores gastos de la enfermedad de base e incluso una mayor mortalidad.
«No solo hay que concienciar a los profesionales sanitarios, sino también a los propios pacientes para que sean conscientes de que su enfermedad de base tendrá una peor evolución si no se diagnostica y aborda la desnutrición»
Las enfermedades que causan esta desnutrición son las que se producen por causas inflamatorias, como es el caso de patologías infecciosas graves como neumonías y las patologías crónicas como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica o la enfermedad renal crónica.
También, las enfermedades que se producen por alteraciones en el tubo digestivo, perjudicando a que el paciente tenga una ingesta adecuada. Estas se corresponden con los procesos oncológicos que, con frecuencia, se asocian con alteraciones en la función gastrointestinal agravando la dificultad.
Por ello, desde la SEEN señalan que un paciente oncológico que no recibe un adecuado tratamiento nutricional va a tener una peor tolerancia a los tratamientos quimioterapéuticos y un paciente quirúrgico con desnutrición va a presentar más complicaciones postoperatorias.
La Dra. Ballesteros señala que “solo un 30% de los estudios de Medicina presentan información suficiente sobre la desnutrición”. Además, añade que «en el caso de los profesionales sanitarios, la concienciación debe dirigirse no solo a aquellos que están encargados de diagnosticar y tratar la desnutrición, sino al resto de profesionales sanitarios que tratan enfermedades asociadas a la desnutrición, ya que si no lo reconocen en sus pacientes no se va a poder implementar el tratamiento necesario”.








