Fátima del Reino Iniesta
El Dr. Pluvio Coronado, presidente de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM) y jefe de la Unidad de Oncología Ginecológica del Hospital Clínico San Carlos, presentó este jueves en la Real Academia Nacional de Medicina (RANM) el informe del think tank en menopausia. El documento recoge el análisis realizado por un grupo multidisciplinar de expertos y sitúa esta etapa como un reto relevante para el sistema sanitario.
El informe, impulsado por impulsada por BioInnova Consulting, Astellas Pharma, el Foro Español de Pacientes y la AEEM, identifica las principales carencias del Sistema Nacional de Salud (SNS) en el abordaje de la menopausia y propone medidas concretas para avanzar hacia una atención equitativa, basada en evidencia y sustentada en protocolos homogéneos.
El informe del think tank identifica cinco áreas críticas para mejorar la atención a la menopausia en el SNS
Durante la presentación del documento, el Dr. Coronado insistió en que la menopausia continúa relegada a un lugar marginal en las políticas sanitarias. «La menopausia sigue siendo una etapa infratratada e invisibilizada». Además, ha recordado que, pese a que todas las mujeres la vivirán, el sistema sanitario no ha desarrollado aún estrategias homogéneas para garantizar una atención adecuada. «El Sistema Nacional de Salud carece de protocolos homogéneos», ha subrayó.
Su intervención se alineó con la reflexión inicial del director general de BioInnova Consulting, Borja Smith, quien señaló durante la inauguración que «no podemos seguir relegando la menopausia a un segundo plano» y que este proceso «debe ocupar un lugar central en la agenda social y en las políticas de salud sexual y reproductiva». Esta coincidencia reforzó el mensaje de que el abordaje de la menopausia constituye un reto sanitario pendiente, no solo clínico, sino también social y estructural.
Cinco áreas críticas para transformar el abordaje
El Dr. Coronado estructuró su presentación en torno a cinco áreas clave que, según el informe, representan los principales déficits del SNS y las prioridades de actuación a corto y medio plazo. La primera de ellas es el empoderamiento de la mujer, que requiere mejorar la información disponible y garantizar que las mujeres entienden los síntomas y las consecuencias de esta etapa vital. «La mujer tiene que tener claro qué tiene. Y tiene que estar educada para saber qué consecuencias tiene», señaló. También explicó que la educación sanitaria es la base para desterrar el estigma y para que las mujeres puedan demandar asistencia adecuada.
El Dr. Coronado denunció la falta de formación en menopausia entre residentes, adjuntos y profesorado universitario
La segunda área es el abordaje clínico, que actualmente presenta una notable variabilidad territorial. «Necesitamos identificar cómo manejar a la mujer que tiene menopausia. ¿Por dónde tendrá que pasar? ¿Qué información darle? ¿Qué tratamientos tenemos que darle?», planteó. Además, recalcó que la falta de protocolos nacionales genera inequidad y dificulta que cada paciente reciba el tratamiento individualizado que necesita.
El tercer ámbito crítico es la formación de los profesionales sanitarios. Coronado fue contundente al describir la situación actual. «Nuestros residentes no están bien formados, nuestros adjuntos tampoco y nuestros profesores tampoco». También, explicó que las facultades de Medicina dedican apenas una hora a la menopausia y que las residencias no suelen incluir rotaciones específicas porque apenas existen unidades de referencia. A su juicio, esta falta de formación impacta en la calidad asistencial, la detección adecuada de síntomas y el acceso a tratamientos.
La cuarta área corresponde a la investigación y la evidencia científica. El Dr. Coronado destacó la necesidad de conocer el coste sanitario de la menopausia, el impacto en la calidad de vida y las consecuencias económicas del absentismo y presentismo asociados a los síntomas. En este contexto, presentó la herramienta Mi Menopausia, desarrollada por la AEEM y que ya cuenta con más de 13.000 registros. Asimismo, aseguró que esta base de datos permite obtener información precisa, incluso territorial. «Les puedo decir exactamente, con el código postal, dónde está peor la menopausia en Madrid». Además, defendió que esta herramienta podría convertirse en la primera cohorte nacional si se integrara en el SNS. «Si esto lo hacemos nacional y lo hacemos del Sistema Nacional de Salud, se podría hacer un estudio con cohortes prospectivas constante de cómo está la mujer».
La AEEM propone integrar los 13.000 registros de la app Mi Menopausia en una cohorte nacional
El quinto eje es el impacto laboral y la productividad, un aspecto que suele quedar fuera de las políticas sanitarias. El presidente de la AEEM subrayó que los síntomas pueden afectar al rendimiento de forma significativa y que esta realidad debe considerarse en las estrategias de salud laboral. «Si ahora mismo yo, que no soy mujer, tuviera una menopausia y me pegara un sofoco, impactaría significativamente mi actividad profesional», ejemplificó.
Una hoja de ruta con propuestas concretas y realistas para el SNS
La presentación del informe no se limitó a describir los problemas; también planteó una hoja de ruta para transformar el abordaje de la menopausia en España. El Dr. Coronado insistió en que cualquier propuesta debe ser «práctica y efectiva» y alejarse de planteamientos meramente declarativos. Defendió la creación de un grupo de trabajo permanente que dé continuidad al think tank y solicitó avanzar hacia políticas públicas específicas, en línea con el reciente anuncio del Ministerio de Sanidad de incorporar la menopausia a la Estrategia de Salud Sexual y Reproductiva.
Asimismo, pidió reforzar la formación reglada en las universidades, la formación continuada y la creación de unidades clínicas de referencia en menopausia. También destacó la importancia de impulsar campañas de sensibilización que normalicen esta etapa y reduzcan el estigma social.
En materia terapéutica, fue claro al señalar la necesidad de garantizar tratamientos equitativos. «Necesitamos que los fármacos y los tratamientos para el manejo de la menopausia sean totalmente individualizados para cada paciente, y no lo que se puede permitir». Además, consideró imprescindible que el acceso a terapias hormonales y no hormonales no esté condicionado por factores económicos o territoriales.
El presidente de la AEEM concluyó su exposición con un mensaje firme. «Intentamos que este informe ponga acciones concretas para avanzar hacia un abordaje más completo, equitativo y sostenible». A lo largo de toda su intervención dejó patente que el desafío de la menopausia exige voluntad política, evidencia científica, formación y estrategias nacionales que garanticen que todas las mujeres reciban la atención que necesitan.











