Redacción
La epilepsia representa una de las enfermedades neurológicas crónicas más prevalentes a nivel global, afectando a, aproximadamente, 50 millones de personas, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). El conocimiento de esta patología, la correcta evaluación de la persona con epilepsia, el empleo de diferentes recursos terapéuticos, los cuidados continuados y el acompañamiento emocional son algunos elementos clave en la atención a las personas con epilepsia y sus cuidadores principales.
Para conseguir un buen control de la epilepsia y reforzar una atención integral, el Consejo General de Enfermería (CGE), a través de su Instituto de Investigación, con la colaboración de la Sociedad Española de Enfermería Neurológica (Sedene) y de Angelini Pharma, ha publicado la Guía de Recomendaciones Prácticas en Enfermería en Epilepsia elaborada por profesionales de enfermería expertas en este ámbito.
La guía sitúa a la enfermería en el eje del cuidado integral
Florentino Pérez Raya, presidente del CGE, señala que el objetivo principal de esta iniciativa es «poner en valor el papel esencial de las enfermeras en la atención a las personas con epilepsia». El documento ofrece herramientas para que tanto enfermeras generalistas como especialistas puedan proporcionar cuidados integrales a personas de todas las edades y en todos los niveles asistenciales: desde la atención primaria hasta las urgencias y los cuidados críticos.
El Consejo General de Enfermería, Sedene y Angelini Pharma impulsan la primera guía de enfermería epilepsia dirigida a profesionales
Para Daniel Pérez, director del departamento médico de Angelini Pharma en España, el impacto de esta guía va más allá del ámbito técnico: «El cuidado de la salud cerebral empieza por escuchar y acompañar a las personas. Este documento acerca el conocimiento científico a la práctica asistencial y contribuye a mejorar la calidad de vida de quienes conviven con la epilepsia».
La guía responde a necesidades reales detectadas por los profesionales. Como explica Arantxa Cortés, coordinadora del grupo EpiSedene y una de las responsables del proyecto, el documento «ha sido diseñado por y para enfermería» y facilita un contenido riguroso, actualizado y basado en la evidencia, que aborda desde la clasificación de las crisis hasta recomendaciones educativas para pacientes y cuidadores. Cortés subraya que se trata de una herramienta «de consulta rápida y fiable» que ayuda a estandarizar la atención, independientemente del área donde trabaje cada profesional.
El documento estandariza la evaluación, los cuidados y la educación sanitaria en todos los ámbitos asistenciales
Adherencia al tratamiento
El tratamiento de la epilepsia persigue la libertad de crisis, ya sea mediante opciones farmacológicas o intervenciones no farmacológicas. Sin embargo, las características de la enfermedad y la complejidad terapéutica pueden dificultar la adherencia al tratamiento. En este punto, la enfermería ocupa un rol central.
La guía recuerda que las personas con epilepsia presentan un mayor riesgo de sufrir lesiones traumáticas y mayores tasas de ansiedad y depresión. También se incrementa su riesgo de muerte prematura respecto a la población general. Estos factores hacen especialmente relevante el seguimiento estrecho y la educación sanitaria.
La guía destaca el valor de la enfermería en la adherencia terapéutica y en el acompañamiento emocional del paciente
Tal como señala Florentino Pérez Raya, «las enfermeras son referentes en el acompañamiento diario, en la educación terapéutica, en la detección de riesgos y en la promoción de la autonomía». Aunque la figura de la enfermera especialista en epilepsia aún no está formalmente reconocida en España, su función dentro de las unidades de epilepsia está cada vez más consolidada y es clave para optimizar el control clínico.
Una herramienta para estandarizar cuidados y reforzar la seguridad del paciente
La guía de enfermería epilepsia nace con el propósito de mejorar la calidad asistencial, minimizar riesgos y promover la seguridad y el bienestar de las personas con esta patología. El documento reúne contenidos que abarcan la definición y clasificación de las crisis epilépticas, los protocolos de actuación más actualizados, las recomendaciones para el manejo farmacológico y las pautas de educación sanitaria dirigidas a pacientes y cuidadores. También incorpora orientaciones específicas para favorecer la coordinación entre niveles asistenciales, con el fin de asegurar la continuidad del cuidado y reducir la variabilidad en la práctica enfermera, de manera que cualquier profesional pueda disponer de criterios homogéneos y basados en la evidencia.
Uno de sus valores añadidos es que ofrece una visión holística, no solo centrada en la crisis epiléptica, sino en todas las dimensiones que influyen en el bienestar del paciente: aspectos emocionales, adaptación social, autonomía y soporte al cuidador principal. Desde Angelini Pharma destacan que el objetivo de esta colaboración es «estar al lado de quienes cuidan», facilitando recursos que sirvan para una atención más humana, cercana y orientada al bienestar integral del paciente
Una aportación relevante para los equipos clínicos
La epilepsia es una patología que requiere un abordaje multidisciplinar. La nueva guía facilita que la enfermería desempeñe un rol más activo dentro de los equipos clínicos, favoreciendo la comunicación entre profesionales y la continuidad asistencial. El documento también contribuye a que los médicos dispongan de un soporte adicional en la educación terapéutica y el seguimiento de los pacientes, fortaleciendo la coordinación con otros perfiles asistenciales.
En un contexto donde la cronicidad y la multimorbilidad son cada vez más frecuentes, disponer de herramientas que estructuren y unifiquen la práctica enfermera es clave para mejorar resultados y reducir la variabilidad en la atención.









