Redacción
La Sociedad Española de Medicina Nuclear e Imagen Molecular (Semnim) advierte que la rápida expansión de la terapia con radiofármacos en la práctica clínica está generando un importante reto asistencial para los servicios de Medicina Nuclear. Con motivo de la participación de su presidenta, la Dra. Virginia Pubul Núñez, en las jornadas Presente y futuro de la terapia con radioligandos organizadas por la Sociedad Madrileña de Medicina Nuclear (SMMN), la Semnim insistió en la necesidad de adaptar los circuitos asistenciales y reforzar la disponibilidad de unidades de terapia ambulatoria en los centros sanitarios.
La terapia ambulatoria, clave para aumentar la capacidad asistencial
El aumento de tratamientos con radiofármacos y la complejidad de su administración están obligando a los servicios de Medicina Nuclear a reorganizar infraestructuras y circuitos. La Semnim señala que las unidades de terapia ambulatoria permiten absorber esta creciente demanda con mayor eficiencia y sin necesidad de ingreso, garantizando un manejo seguro y ágil de los radiofármacos.
La Semnim subraya que la terapia ambulatoria es esencial para absorber el crecimiento asistencial sin aumentar ingresos hospitalarios
Durante las jornadas, el coordinador, Dr. Sebastián Ruiz Solís, del Hospital Universitario 12 de Octubre, destacó que la terapia con radiofármacos «ha dejado de ser experimental para convertirse en una realidad de la medicina de precisión». Añadió que su despliegue «necesita algo más que innovación científica; requiere infraestructura específica, profesionales formados, un marco regulatorio más ágil y la organización de nuestra actividad desde una visión más clínica y asistencial».
La presidenta de la SMMN, Dra. Lina García-Cañamaque, coincidió en la necesidad de avanzar hacia un modelo ambulatorio, recordando que supone «un cambio importante» respecto al ingreso tradicional y «una estrategia eficaz para aumentar la capacidad asistencial». Explicó que esta modalidad «optimiza los circuitos asistenciales, reduce la necesidad de hospitalización y mejora la eficiencia y el confort del paciente», aunque su implantación exige ajustes estructurales que varían según cada centro. Además, señaló que varios servicios de Madrid ya han completado esta transición, «lo que ha permitido incrementar de manera significativa el volumen de pacientes que pueden recibir estas terapias».
El Rhenium SCT muestra un alto potencial terapéutico en lesiones cutáneas superficiales y abre nuevas líneas de investigación
La Dra. Virginia Pubul, presidenta de la Semnim, destacó que las unidades de terapia ambulatoria «se han convertido en un elemento clave para ampliar la capacidad asistencial sin incrementar la ocupación hospitalaria». También, subrayó que este modelo «permite agilizar los tratamientos, mejorar la experiencia del paciente y optimizar los recursos disponibles, favoreciendo un acceso más equitativo a estas terapias». Además, añadió que estas unidades «contribuyen a reducir listas de espera y a utilizar de forma más eficiente al personal especializado, lo que es fundamental en un contexto de demanda creciente».
Rhenium SCT: un radiofármaco con creciente interés clínico
El programa científico incluyó un taller práctico sobre el procedimiento terapéutico con Rhenium SCT, un producto sanitario de Medicina Nuclear que está despertando gran interés por su capacidad para ampliar indicaciones y avanzar hacia tratamientos más personalizados.
La Dra. García-Cañamaque señaló que el Rhenium SCT ha mostrado «elevada eficacia terapéutica en tumores no melanocíticos» y un perfil de seguridad favorable. Sin embargo, advirtió de los límites para su implantación generalizada debido al coste del equipamiento, por lo que consideró fundamental «promover la colaboración entre centros y avanzar hacia unidades de referencia».
La sociedad científica pide armonizar la regulación, mejorar el suministro de isótopos y agilizar los procesos de aprobación
La Dra. Pubul destacó que el Rhenium SCT «representa una oportunidad para ampliar el alcance terapéutico de la Medicina Nuclear en patologías dermatológicas». Igualmente, recordó que las indicaciones aprobadas son el carcinoma basocelular y el carcinoma epidermoide, aunque existen «estudios muy prometedores» en queloides, enfermedad de Paget extramamaria y queratosis actínica.
Asimismo, explicó que este abanico de líneas de investigación apunta a que el Rhenium SCT «podría consolidarse como una herramienta eficaz en tumores o neoplasias superficiales». Además, subrayó el valor organizativo del procedimiento: «es una terapia ambulatoria, precisa y personalizada, con un impacto mínimo en la rutina del paciente». También destacó que esta tecnología impulsa la creación de equipos multidisciplinares junto a Dermatología, Oncología y Cirugía, demostrando «la capacidad de la Medicina Nuclear para integrarse en circuitos clínicos complejos».
Retos pendientes para consolidar la terapia con radiofármacos
La presidenta de la Semnim recordó que el acceso a estos productos sanitarios afronta los mismos desafíos que otros radiofármacos: marcos regulatorios estrictos, licencias específicas del CSN, tiempos prolongados de aprobación y un déficit internacional de isótopos. Actualmente existen unos 25 reactores y 1.300 ciclotrones dedicados a producción médica.
La sociedad científica considera prioritario agilizar los procesos regulatorios, armonizar la organización entre comunidades autónomas y garantizar un acceso equitativo. Además, defiende la necesidad de impulsar ensayos clínicos adaptativos, desarrollar formación especializada y reforzar un enfoque multidisciplinar y clínico. La Semnim insiste en que la terapia con radiofármacos es uno de los pilares del futuro inmediato de la medicina personalizada, donde la seguridad del paciente y la protección radiológica siguen siendo elementos esenciales.










