Nieves Sebastián Mongares
En la actualidad, la vacunación es un arma esencial contra la neumonía. A pesar de que en los casos en los que los pacientes desarrollan esta enfermedad, se administran tratamientos -principalmente basados en antibióticos-, los expertos coinciden en que la prevención mediante inmunización es la herramienta más eficaz y coste-efectiva contra esta patología respiratoria. Así, en el marco del Día Mundial de la Neumonía que se conmemora cada 12 de noviembre, una Sesión Científica Conmemorativa celebrada en la Real Academia Nacional de Medicina Española (Ranme) e impulsada por la Cátedra de Vacunología Pfizer-Rey Juan Carlos, Pfizer y la Universidad Rey Juan Carlos reunió a varios expertos que abordaron los principales retos en prevención de la neumonía.
Como expuso el profesor Ángel Gil, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad Rey Juan Carlos y académico correspondiente de la Real Academia Nacional de Medicina de España (Ranme), la prevención es especialmente relevante en neumonía por varios motivos. “La mayoría de las neumonías se tratan en los centros de atención primaria y suelen resolverse con un buen tratamiento antibiótico; sin embargo, el 25% de los casos, sobre todo la población mayor, quien padece además alguna enfermedad crónica asociada, no suele responder al tratamiento, el cuadro se complica, requiere ingreso hospitalario y se manifiesta como enfermedad neumocócica invasora (ENI) con una tasa de letalidad del 15%”, desarrolló el Dr. Gil.
El Dr. Gil también puso en valor que la colaboración entre especialidades implicadas, como el caso de neumología, atención primaria o pediatría, contribuye a mejorar las coberturas de vacunación, evitando el desarrollo de neumonías en sus formas más graves.
La colaboración entre especialidades implicadas como neumología, atención primaria o pediatría contribuye a mejorar las coberturas vacunales
Precisamente, desde la atención primaria, el Dr. Francisco José Sáez Martínez, médico de familia en el Centro de Salud de Arganda del Rey y miembro del grupo de trabajo de Respiratorio de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), puso de relieve que la neumonía neumocócica aumenta con la edad y la presencia de patologías crónicas, así como que las infecciones respiratorias de vías bajas fueron la quinta causa de muerte en personas de más edad en 2023, con un alto porcentaje de personas que fallecieron con neumonía. “El 60% de las neumonías adquiridas en la comunidad son vistas y atendidas en atención primaria; su incidencia oscila entre 2,2 y 8,8 casos por cada 1.000 habitantes cada año, aproximadamente el 40% requieren hospitalización y la mortalidad varía entre el 4,7 y el 14%”, precisó el Dr. Sáez.
En cuanto a la temporada actual, el representante de la SEMG destacó que “en 2025 el perfil epidemiológico de la enfermedad ha cambiado porque existe una gran resistencia antimicrobiana”. Aquí, detalló que “hay tratamientos que no están haciendo su efecto, y si los ponemos y la enfermedad sigue complicándose, es algo a valorar”. En este sentido, el médico de atención primaria incidió en la importancia de apostar por las vacunas en primera instancia, ya que evitando la neumonía en sus formas graves es como se pueden evitar más fallecimientos.
El perfil epidemiológico en neumonía ha cambiado, también motivado por las resistencias antimicrobianas, lo que refuerza la importancia de la inmunización
Aquí, el Dr. Carlos Almonacid, jefe de Servicio de Neumología en el Hospital Puerta Hierro, profesor asociado de medicina en la Universidad Autónoma de Madrid y vocal de la Junta Directiva de la Federación de Asociaciones Científico Médicas (Facme) resaltó la importancia de aumentar los grupos a los que se ofrece esta protección. Aquí, puntualizó que se han de priorizar todas aquellas intervenciones basadas en la prevención más allá de la vacunación, como mantener hábitos saludables de actividad física y alimentación, sumado al abandono de sustancias nocivas como el tabaco y el alcohol. Asimismo, desde el prisma de los profesionales, resaltó la importancia del control de las comorbilidades.
En cuanto a la vacunación, el Dr. Almonacid incidió en la importancia de administrar vacunas contra el neumococo que cubran cada vez un mayor número de serotipos, prestando especial atención a aquellos que son más agresivos y a los más resistentes. Y, a este respecto, enunció que “es necesario luchar contra las resistencias antimicrobianas, también desde la neumología, por lo que desde la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica se ha creado un grupo de trabajo en colaboración con preventivistas y otros especialistas médicos al respecto”. El neumólogo agregó también que “la concienciación es muy importante y para ello es muy relevante que los médicos se vacunen y den ejemplo de ello”.
En los casos que no se pueda evitar el desarrollo de la neumonía, es esencial seleccionar el tratamiento oportuno y administrarlo lo antes posible
En los casos que no se haya podido prevenir la enfermedad y se precise tratamiento, el Dr. Sáez subrayó que “el tratamiento debe iniciarse de forma precoz”. Siguiendo este hilo valoró que si la sospecha es sólida, mediante pruebas de imagen y valoración clínica, debe administrarse el tratamiento oportuno en cada caso tan pronto sea posible aunque falte alguno de los datos. “Otro apunte importante es que los antibióticos tienen una utilidad muy clara, pero a veces se observa un aumento de problemas con los mismos, por lo que hay que incidir en que, si la enfermedad se previene mediante la vacunación, esto se evita”, remarcó. También, el Dr. Sáez puso el foco en la importancia de la prevención dado que las reinfecciones pueden derivar en formas más graves que requieran de un abordaje especial.
En grupos de riesgo, como personas inmunodeprimidas, inmunocompetentes o con patologías crónicas (entre las que se encuentran las de índole cardiovascular, neurológica, hepática, diabetes u obesidad), la prevención juega un papel protagonista, por lo que se ha de optar también por vacunas que cubran el mayor número posible de serotipos, para evitar complicaciones, como ya se ha demostrado en ensayos y estudios en vida real. Y es que, como expuso el Dr. Sáez, aunque se ha mejorado en cuanto a las coberturas en adultos, todavía queda camino por recorrer.
Neumonía y población pediátrica
Por su parte, la Dra. Marisa Navarro, especialista en la Sección de enfermedades infecciosas del Servicio de pediatría del Hospital Universitario Gregorio Marañón e investigadora en el Centro de investigación Biomédica en Red Fisiopatalogía de la Obesidad y Nutrición (Ciberinfec) puso el foco en la importancia de prevenir la neumonía en la edad pediátrica. Y es que, recordó que, aunque en países como en España la mortalidad infantil asociada a la neumonía es escasa, no se puede dejar pasar lo que sucede en otras partes del mundo. “Las neumonías suponen una enfermedad grave en los niños y hasta el 14% de muertes en menores de cinco años son atribuibles a esta patología”, concretó la especialista. Por ello ha puesto en valor la importancia de contar con un Plan de Acción Mundial contra la Neumonía con el fin de reducir las cifras de incidencia y mortalidad asociadas a la misma.
En este sentido, la Dra. Navarro recordó que “se está vacunando contra el neumococo porque es el agente que causa más neumonías”. En cuanto a los grupos de riesgo en población pediátrica, la especialista indicó que son muy similares a los de adultos, incluyendo a niños con inmunosupresión o inmunodeficiencias, patologías crónicas o condiciones como el síndrome de Down, donde aunque el riesgo es moderado, es mayor que en otros grupos. También es especialmente relevante observar a aquellos con patologías respiratoria, diabéticos, cardiopatías u obesidad.
En población pediátrica, la neumonía es más perjudicial en niños de menos de un año, en casos de coinfección y en pacientes con otras patologías
Por otra parte, la Dra. Navarro añadió que “los menores de un año son los que pueden resultar más afectados, también porque presentan formas diseminadas que puedan derivar en complicaciones como peritonitis o sepsis”.
Por todo ello, puso en valor el impacto positivo registrado derivado de la vacunación antineumocócica infantil. “Tras la vacunación, las formas graves se reducen bastante”, aseveró la Dra. Navarro.
Otro aspecto que puso sobre la mesa la pediatra fue que “las infecciones no vienen solas y pueden darse coinfecciones entre diferentes virus o virus y bacteria, lo que causa más morbilidades y hace que el cuadro sea más grave”. Aquí, puso en valor que grupos como el del Dr. Federico Martinón, jefe de Pediatría en el Hospital Clínico Universitario de Santiago (CHUS) han analizado este fenómeno. “Lo que ven es que, cuando hay por ejemplo coinfección entre gripe y neumococo la gravedad es mayor, pudiendo requerir el paciente de oxigenoterapia u otras soluciones, en mayor medida que aquellos niños con sólo un virus”. “Se ha observado que la vacunación es protectora y que en estos casos la neumonía será menos grave”, ha concluido la Dra. Navarro.
El uso de vacunas que cubren el mayor número de serotipos en niños aumenta la protección también contra formas más agresivas o resistentes de neumonía
En cuanto a los serotipos y las vacunas, la especialista aportó que cada vez hay más serotipos y que “el nicho que dejan las vacunas, lo ocupan otros neumococos que quizá sean más resistentes”. A este respecto añadió que quizá las nuevas vacunas puedan ayudar a cubrir estas formas emergentes de la enfermedad.
Asimismo explicó que existen diferentes tipos de vacunas, y que “en función de si se usa la 15 o 20-valente, se van a cubrir unas u otras formas de la enfermedad”. También hay investigación al respecto y la Dra. Navarro destacó que “un estudio del equipo del Dr. José Yuste, perteneciente al Centro Nacional de Microbiología del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) reportó al aislar serotipos que la vacuna 13-valente protegió sólo a un tercio de los menores de cinco años, lo que hace que haya que dar con vacunas mejores”. Este porcentaje, agregó, “asciende al 40% si se administra la 15-valente y al 60% si se usa la 20-valente”.
Por último, la Dra. Navarro incidió en que las estrategias mantengan las recomendaciones de vacunación de neumococo desde los dos meses hasta, como mínimo los cinco años, optando por aquellas vacunas que cubran un mayor número de serotipos siempre que sea posible. También, haciendo especial hincapié en completar las pautas y no olvidar las dosis de recuerdo.









