Redacción
Un informe del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), de la Fundación La Caixa, defiende la necesidad de reforzar el liderazgo europeo en la gobernanza sanitaria global, y en la lucha contra el VIH, ante el «vacío financiero y político» dejado por Estados Unidos.
El trabajo recoge que los recortes de la administración Trump a la ayuda a desarrollo e investigación podrían conllevar 3 millones de muertes por VIH y más de 10 millones de nuevas infecciones hasta 2030, entre otros datos.
Desde el pico de muertes relacionadas con el VIH en 2004, 2,1 millones, se ha logrado una reducción de más del 60% de la mortalidad, con unas cifras de entre 630.000 y 830.000 fallecidos en 2023. Esto se atribuye a una financiación sostenida, esfuerzos multilaterales, políticas estatales, activismo comunitario, desarrollo de fármacos y «dedicación del personal sanitario».
Se estima que el 77% de las personas que vivían con VIH estaban en tratamiento en 2023, un «gran logro» considerando que en 2015 no llegaban a la mitad. El informe destaca la implantación de la profilaxis pre-exposición (PrEP) y post-exposición (PEP), así como los antirretrovirales inyectables, si bien señala la importancia de los programas de educación sexual y las pruebas de detección precoz del VIH.
El informe advierte de que la reducción de fondos estadounidenses amenaza los avances logrados en la prevención y tratamiento del VIH
Inestabilidad política
Pese a la tendencia decreciente de los contagios a nivel general, la implantación de medidas de prevención y el acceso al tratamiento se ven obstaculizados en contextos de grave inestabilidad política, según el informe. En Europa del Este y Asia central (regiones marcadas por la guerra de Ucrania), los casos han aumentado un 20% desde 2010, estimándose 140.000 nuevos casos en 2023, muchos de ellos vinculados a las prácticas de riesgo en la inyección de drogas.
También ha ocurrido en Oriente Medio y el Norte de África, donde las nuevas infecciones crecieron un 116% desde 2010, con 23.000 nuevos casos en 2023, especialmente entre hombres que tienen sexo con hombres. Aunque en las décadas de 1980 y 1990 la mayoría de los casos se registraron entre hombres jóvenes del Norte Global, con el tiempo la carga de la epidemia se ha desplazado principalmente a mujeres jóvenes del Sur Global de países de ingreso bajo y medio, especialmente en el África subsahariana.
Principales amenazas
En las últimas décadas, la lucha contra el VIH ha estado liderada principalmente por el Fondo Mundial de Lucha contra el sida, la Tuberculosis y la Malaria, invirtiendo unos 28.000 millones de dólares desde 2002, con unos 70 millones de vidas salvadas, y por el Gobierno de Estados Unidos a través del Plan de Emergencia del Presidente de los EE.UU. para el Alivio del sida (Pepfar) desde 2003.
El trabajo recoge que Pepfar está incluido en los recortes a la ayuda al desarrollo del presidente de EE.UU. Para los presupuestos de 2026, Trump se planea reducir un 40% la financiación frente a 2025, y en abril se anunciaba el cese de al menos 145 becas para la investigación del VIH en el país, entre otras medidas. Además, la disminución o desaparición de los fármacos antirretrovirales permitirá la evolución natural de la infección en contextos profundamente afectados. El aumento de contagios y el desarrollo de casos avanzados de sida causarán mayor demanda de atención sanitaria en sistemas ya sometidos «a una presión considerable» y sin recursos para responder.
ISGlobal reclama que Europa consolide el Fondo Mundial como eje de la respuesta global, promoviendo sistemas de salud locales más fuertes y autónomos
Acceso al tratamiento y recomendaciones
El trabajo apela a una obligación «ética, económica y política« de las grandes farmacéuticas para hacer los fármacos accesibles para las poblaciones más necesitadas, y señala que, para consolidar la sostenibilidad de los sistemas de salud, es crucial apoyar y fortalecer las capacidades locales para la provisión de servicios. Esto requerirá una «inversión significativa» en recursos humanos, así como la capacitación de profesionales clínicos y el fortalecimiento de los cuadros de trabajadores de salud comunitarios.
ISGlobal defiende reforzar el liderazgo europeo en la gobernanza sanitaria global, ocupando el vacío financiero y político dejado por Estados Unidos, y consolidar el Fondo Mundial como pilar central de la respuesta sanitaria global. También aboga por favorecer transiciones sostenibles hacia la autonomía sanitaria de los países receptores mediante planes graduales que reduzcan la dependencia de la financiación internacional, especialmente en África subsahariana.
Además, recomienda impulsar el fortalecimiento transversal de los sistemas nacionales de salud; profundizar la acción en las regiones y poblaciones más afectadas por el VIH, y garantizar un enfoque «basado en derechos humanos que asegure el acceso universal, equitativo y no discriminatorio a los servicios de salud«.






