Redacción
Ana Fernández Agüero (Fotografías)
Fernando Banegas y Alejandra Huamani (Vídeo)
Tras la primera reunión con Biogen, PharmaMar, Sanofi y ViiV Healthcare, el segundo encuentro del Ciclo Communis de Dirección General organizado por iSanidad reunió a otras dos compañías. Los representantes de Incyte y Lundbeck abordaron el impacto de los resultados del informe de Indicadores de acceso a terapias innovadoras en Europa 2024 (W.A.I.T. Indicator), el acceso a la innovación en España, el papel del nuevo Real Decreto de Evaluación de Tecnologías Sanitarias y la futura Ley del Medicamento.
Ambos directores generales valoraron positivamente que las autoridades estén abriendo espacios de participación con la industria, aunque destacaron algunos aspectos. Para Juan Díaz, director general de Incyte Iberia, algunas de las recientes exigencias normativas pueden tener un impacto en la llegada de terapias innovadoras. En su intervención, puso como ejemplo la disposición adicional sexta del Real Decreto, que introduce un sistema de aportaciones económicas basado en el volumen de ventas, con una contribución de hasta un 2% destinada al Sistema Nacional de Salud.
Ambos directores generales valoraron positivamente que las autoridades estén abriendo espacios de participación con la industria
Aunque esta medida se aplicaba tradicionalmente al mercado de oficina de farmacia, el nuevo marco prevé su extensión al ámbito hospitalario, lo que añade un impacto financiero que podría influir en los procesos de fijación de precio y financiación. «Intentar incorporar innovación hospitalaria con un incremento del 2% supone una condición adicional», advirtió Díaz, ya que «demostrar el valor clínico de una innovación ya exige un proceso complejo».
Por su parte, Sara Montero, directora general de Lundbeck Iberia, insistió en la necesidad de que la Ley del Medicamento reconozca la innovación incremental y valore adecuadamente la propiedad intelectual. «Es importante que podamos darle valor y que esto se formalice para que las compañías puedan mantener esa capacidad diferencial», afirmó.
Sara Montero insistió en la necesidad de que la Ley del Medicamento reconozca la innovación incremental
Díaz coincidió en la importancia de reconocer la innovación mientras que se aboga por la sostenibilidad del sistema sanitario, pero subrayó el posicionamiento de España con respecto a otros países del entorno donde, «el precio que se está negociando en España es diferente si lo comparamos con la media europea», explicó.
Retrasos en el acceso en España
Tras la intervención inicial de Díaz, Sara Montero, tomó la palabra para situar el debate en el marco europeo de acceso medido por el informe WAIT. La directora general coincidió con el representante de Incyte en que la regulación determina la llegada de los tratamientos, y resaltó los datos reales de tiempo de espera. «Si bien existe un plazo de 180 días para la aprobación de un fármaco, de acuerdo con el informe WAIT, nos estamos yendo a más de 600 días», afirmó Montero.

Para ambos portavoces, estos retrasos tienen un impacto en la capacidad de atraer innovación para el país, así como en garantizar la equidad para los pacientes. Sara Montero subrayó cómo el proceso de aprobación en España incrementa el decalaje con respecto a otros países europeos. «Tras la autorización de la EMA, comienza la negociación a nivel nacional, seguida por la aprobación individual en cada una de las 17 comunidades autónomas. Finalmente, en muchos casos, se requiere la validación hospitalaria, lo que añade un último escalón», recordó.
«Es positivo que se haya acelerado el número de fármacos y la innovación reconocida», señaló Juan Díaz
También se destacó la evolución positiva de los datos del informe WAIT, con una mejora de 45 días y un incremento del 62% al 71% en disponibilidad de medicamentos aprobados por la EMA. Sin embargo, Juan Díaz explicó que la mejora reflejada en el informe convive también con ciertos condicionantes en el acceso.
«Es positivo que se haya reconocido la innovación acelerando la aprobación de nuevos fármacos, pero en el momento de aprobar esa innovación también existen ciertos aspectos a tener en cuenta», señaló. El directivo se refirió a las llamadas ‘aprobaciones condicionales’, que restringen el número de pacientes que pueden beneficiarse del tratamiento, lo que, en su opinión, «plantea un reto adicional para garantizar la equidad».
Entre sostenibilidad y valor: cómo liderar una farmacéutica en un entorno cambiante
Otro punto destacado del encuentro fue cómo equilibrar resultados a corto plazo con visión estratégica de largo recorrido. Sara Montero explicó que el entorno actual exige adaptabilidad, pero también mantener una estrategia sólida de innovación. «Debemos combinar esta visión a corto plazo con el largo plazo en un entorno cada vez más cambiante». Además, añadió que las compañías deben liderar desde la investigación y el desarrollo para aportar valor a pacientes y sociedad.
Díaz coincidió en la importancia de mantener un pipeline robusto que incluya moléculas a corto, medio y largo plazo. En este sentido, explicó que Incyte reinvierte el 40% de su beneficio anual en investigación, una cifra muy superior a la media de la industria, precisamente para asegurar un futuro innovador.
«Hay que combinar esta visión a corto plazo con el largo plazo en un entorno cada vez más cambiante», indicó Sara Montero

Además, el director de Incyte defendió el papel estratégico de nuestro país en el desarrollo de ensayos clínicos. «Apostamos firmemente por realizar estudios en España, desde fases 1 hasta fases 3», afirmó. Esta apuesta, explicó, no solo impulsa la innovación, sino que fortalece el diálogo con el Ministerio de Sanidad y permite que los profesionales sanitarios conozcan antes los nuevos tratamientos. «Cuando concluyes un ensayo fase 3, resulta clave que el fármaco se haya probado en hospitales españoles antes de su aprobación. Es un aspecto muy valorado», subrayó Díaz, destacando cómo la investigación local se convierte en un argumento decisivo para acelerar el acceso.
Departamentos más integrados y visión cross-funcional
La transformación organizativa fue otro de los ejes del encuentro, donde ambos directores generales coincidieron en que todas las áreas de la compañía deben trabajar de manera coordinada, con una visión cross-funcional, que les permita compartir objetivos y decisiones estratégicas.
Juan Díaz subrayó la importancia de la coordinación interdepartamental para mejorar el acceso a los medicamentos
Para ello, abogan por integrar departamentos como acceso, médico, I+D, marketing, comunicación y asuntos públicos en procesos comunes, evitando duplicidades y reduciendo tiempos. En este sentido, Montero explicó que Lundbeck ha impulsado estructuras globales como Corporate Strategies and Product and Portfolio, que «unifican el acceso y permiten trabajar de forma más coordinada».
La directora de Lundbeck ha destacado también que, en un entorno cada vez más dinámico, es crucial que todas las áreas de la compañía, desde acceso hasta I+D, trabajen de manera integral. La colaboración, según ha afirmado, «no solo mejora la eficiencia, sino que optimiza los procesos y asegura que las decisiones estratégicas se alineen con los objetivos comunes». Además, ha subrayado que «esta integración cross-funcional es esencial para dar una respuesta rápida a las demandas del mercado y mantenerse a la vanguardia de la innovación».
Por su parte, Juan Díaz, quien lideró la creación de la filial ibérica de Incyte hace 12 años, también subrayó la importancia de la colaboración con los distintos agentes sanitarios. «Nuestra responsabilidad es que la innovación llegue cuanto antes a pacientes y médicos», afirmó, destacando también la necesidad de mantener un diálogo constante con el Ministerio de Sanidad y reforzar la relación con asociaciones de pacientes.












