Redacción
Los médicos de atención primaria defienden la regulación y la protección de la longitudinalidad para garantizar una equidad social y un sistema sanitario fuerte. En este sentido, el nuevo documento técnico elaborado por el Ministerio de Sanidad, en colaboración con la Oficina Regional para Europa de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Observatorio Europeo de Sistemas y Políticas de Salud, ofrece recomendaciones estratégicas para reforzar la longitudinalidad en la atención primaria.
Esta estrategia integral está basada en cinco ejes, que pretenden reforzar el modelo asistencial. El primero de los ejes, se centra en la estabilidad profesional para reducir la temporalidad mediante contratos duraderos, incentivos en zonas de difícil cobertura y desarrollo profesional continuo; mientras que el segundo eje, organización en microequipos, pretende que los médicos de familia, enfermas y administrativos con cupos asignados funcionen como unidad básica de referencia para el seguimiento longitudinal.
El documento técnico se compone de cinco ejes principales que tienen como objetivo garantizar la longitudinalidad en la atención primaria
La digitalización con enfoque de continuidad es el tercer eje de esta estrategia con el objetivo de reforzar la historia clínica interoperable, citación prioritaria con profesional habitual y uso de herramientas digitales centradas en la relación persona-profesional. El cuarto eje, estratificación poblacional, establece el uso de Grupos de Morbilidad Ajustada para identificar a pacientes de alta complejidad y priorizar intervenciones con enfoque longitudinal. Por último, la estrategia incluye indicadores específicos, implementación de métricas como el usual provider of care (UPC), el tiempo medio de relación con el profesional y la antigüedad en el puesto, para evaluar y comparar la longitudinalidad en las distintas comunidades autónomas.
El informe destaca que preservar esta continuidad exige un diseño intencional del modelo organizativo, especialmente en un contexto de creciente demanda asistencial, envejecimiento poblacional y escasez de profesionales. Asimismo, la longitudinalidad no solo genera beneficios clínicos, sino también satisfacción profesional, ya que promueve relaciones más significativas, mejora la coordinación asistencial y reduce el desgaste laboral en los equipos sanitarios.
Este compromiso se materializa en el Plan de Acción de Atención Primaria y Comunitaria 2025-2027, que sitúa la longitudinalidad como uno de los pilares para garantizar una atención accesible, equitativa, personalizada y sostenible.








