Gema Maldonado Cantero
La ministra de Sanidad se enfrenta este miércoles a un segundo gran asalto en la pelea por sacar adelante la reforma del Estatuto Marco. Después de conseguir este lunes un preacuerdo verbal con los sindicatos del Ámbito de Negociación con el que desactivar la huelga que habían convocado para enero y desbloquear la negociación, Sanidad afronta a partir de las 16:30 horas una reunión clave con los sindicatos médicos, con los que ha venido negociando de forma paralela sin éxito.
Con tres huelgas nacionales de médicos en su haber desde el pasado mes de junio, los sindicatos CESM y SMA avisan de que acudirán al encuentro con «voluntad de diálogo», pero si Sanidad no les ofrece un calendario cerrado de reuniones de negociación en las que vayan consiguiendo avances en las reivindicaciones clave del colectivo, optarán por «escalar el conflicto abierto» y convocarán una «huelga nacional indefinida» de médicos, han apuntado en un comunicado este martes.
CESM y SMA afirman que acuden a la reunión de este miércoles con «voluntad de diálogo», pero si Sanidad no atiende sus reivindicaciones aumentarán los paros con una huelga nacional indefinida
Ambas organizaciones consideran insuficientes los compromisos de Sanidad con los sindicatos del Ámbito de Negociación, centrados en tres aspectos: la jornada ordinaria de 35 horas semanales, el acceso a la jubilación parcial y anticipada voluntaria en los casos que cumplan los requisitos de la Seguridad Social y la negociación en un acuerdo específico, pero fuera del Estatuto, de las retribuciones actualizadas que acompañen al nuevo sistema de clasificación profesional que recoge el borrador del Estatuto. Los sindicatos médicos afirman que estos aspectos «quedan lejos de las reivindicaciones» que lideran CESM y SMA, «que sí apuestan por una mejora de las condiciones laborales de los médicos y facultativos».
Sus exigencias parten de negociar un Estatuto Marco específico para médicos y facultativos y contar con su propia mesa de negociación. Desde que se conoció la primera propuesta de borrador del Ministerio a principios de 2025, los médicos han lamentado que en el Ámbito de Negociación ninguna organización sindical pelea por mejorar las condiciones laborales del colectivo. Las organizaciones con representación suficiente para estar en esa mesa son sindicatos de clase y los médicos entienden que si no hay una representación clara de sindicatos de la profesión, nadie está velando por sus intereses.
Los sindicatos médicos afirman que los compromisos de Sanidad con las organizaciones del Ámbito de Negociación «quedan lejos de las reivindicaciones»
Insisten en que la movilización que han conseguido en las últimas convocatorias de huelga, especialmente durante los cuatro días de paro del 9 al 12 de diciembre, «refuerza la demanda de una negociación directa» entre los representantes de los médicos y facultativos y el Ministerio. Esta negociación directa se ha dado, pero fuera del espacio de diálogo oficial. El equipo de Mónica García ha mantenido varias reuniones para negociar el texto de la futura ley que regula las condiciones de trabajo de los trabajadores del sistema sanitario con sindicatos médicos. Unas negociaciones que han provocado el enfado de las organizaciones del Ámbito de Negociación, que las han llegado a calificar de «violación del espacio legitimado».
Los sindicatos médicos han señalado en estos meses que el número de facultativos es inferior al del resto de categorías profesionales del SNS y por eso sus sindicatos no han llegado a tener representación en la mesa oficial. Por su parte, las organizaciones que negocian en el Ámbito afirman que ellos representan «al 100% del personal estatuario» y afean las conversaciones paralelas de Sanidad con CESM y SMA, organizaciones que «defienden intereses particulares de un solo colectivo sanitario», afirman.
Insisten en que la movilización que han conseguido en las últimas convocatorias de huelga «refuerza la demanda de una negociación directa» entre sindicatos médicos y Ministerio
Los médicos defienden que sus particularidades, especialmente los entre 10 y 11 años de formación que necesitan para trabajar en el SNS y las responsabilidades que recaen sobre ellos, requieren un Estatuto y un Ámbito de Negociación propios. Por estas mismas razones defienden que la nueva clasificación profesional diferencie de forma más clara a médicos y facultativos del resto de categorías profesionales, que requieren menos créditos de formación para poder ejercer. Su reivindicación es que se cree una nueva categoría que denominan A1 plus, tomando como referencia el sistema de clasificación del Estatuto Básico del Empleado Público.
También reclaman una regulación «digna» de la jornada laboral y las guardias; no terminan de creerse que las 17 horas como máximo que propone el borrador del Estatuto se vayan a cumplir, y reivindican guardias voluntarias y bien remuneradas. Actualmente, en muchas comunidades la hora de guardia se retribuye con una cantidad inferior a la hora ordinaria. Esto iba a cambiar en el Estatuto Marco, en cuyo borrador se incluyó que nunca podría pagarse a un precio inferior al de la hora habitual. Pero tras pasar por la revisión de las comunidades autónomas se eliminó.
También exigen que se declare la Medicina profesión de riesgo, que se elimine la movilidad forzosa y la incompatibilidad de compaginar el trabajo en la sanidad pública con la privada para los jefes de servicio, un aspecto que incluye el borrador del Estatuto.







