Juan León García / Cuenca
Cuando la prevalencia de una enfermedad es tan alta entre una población como la española, cualquier tema genera interés. Y cuando se trata de patologías crónicas, complejas y recidivantes, como la obesidad (aún no reconocida como tal), en un mundo donde la imagen importa, todavía más. Es por eso que, desde la irrupción de terapias innovadoras como los agonistas de GLP-1, más conocidos por sus nombres comerciales (Ozempic, Wegovy o Mounjaro), cualquier nueva evidencia que demuestre los beneficios que presenta, asociados a la pérdida de peso, se convierte en noticia.
En ocasiones, en un fenómeno viral: fue el caso hace unas semanas cuando un metaanálisis publicado en The BMJ sugería que el peso perdido al interrumpir estos fármacos inyectables para tratar la obesidad (y la diabetes) se recupera antes de los dos años. El artículo tiene el respaldo de diversos investigadores consultados por instituciones científicas como el Science Media Centre (SMC), si bien con ciertos matices: el principal es el periodo tomado como referencia, 39 meses, y los estudios tomados como referencia pueden presentar sesgos.
Supuestos parches de semaglutida, o supuestos complementos alimenticios que se venden como nuevos ‘Ozempic’… todo lo que gira en torno a una opción para perder peso de manera rápida incluso llega a marcar la agenda mediática. No solo para los pacientes o para las personas interesadas en reducir su peso, sino también para los profesionales que los prescriben. Es aquí donde se detiene el Dr. Diego Bellido Sánchez, presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (Seedo): “La obesidad no es un fracaso individual, es un desafío colectivo. Y comunicarla bien es parte de la solución”.
Dr. Diego Bellido (Seedo): “El enfoque mediático influye directamente en la percepción social de la enfermedad y puede contribuir a reducir el estigma o, por el contrario, a reforzarlo”
El especialista se dirige a sus colegas y a periodistas de medios de comunicación que se citaron a finales de enero en Cuenca como parte de la jornada ‘Periodismo y obesidad: el papel de los medios en una enfermedad compleja’, para poner en común cómo se cuenta esta patología y los retos que supone la irrupción de la inteligencia artificial (IA) para acabar con los estigmas asociados aún a estos pacientes.
“El enfoque mediático influye directamente en la percepción social de la enfermedad y puede contribuir a reducir el estigma o, por el contrario, a reforzarlo”, asegura el Dr. Bellido. De ahí que abogue por normalizar una “comunicación empática” hacia personas que, generalmente, pertenecen a grupos socioeconómicos más vulnerables.
¿Qué nos espera en 2026?
El encuentro también sirvió para aterrizar algunos de los temas sobre los que los especialistas quieren incidir este 2026, como el cambio de enfoque a la hora de tratar la obesidad, para que cada vez más “se pueda tratar como se trata el cáncer”, incide la Dra. Ana Belén Crujeiras Martínez, directora del grupo de Epigenómica en Endocrinología y Nutrición y co-coordinadora de la Unidad de Epigenómica en el Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago (IDIS).
Al ser multifactorial, la Dra. Crujeiras observa un protocolo que va desde estratificar a los pacientes como diseñar diferentes estrategias terapéuticas, que irían desde la alimentación o el estilo de vida, pasando por los compuestos bioactivos y la suplementación. En los casos más graves, recomienda el apoyo de los nuevos fármacos.
Asimismo, avanza las nuevas terapias que están por llegar, centradas en reprogramar la memoria epigenética del adipocito y el hipotálamo o, entre las técnicas que se están testando, la trans-diferenciación, una vía para convertir la grasa blanca en parda. Por otro lado, hay vías de investigación abiertas en la nutri-epigenética con el fin de estudiar compuestos derivados de alimentos que sean capaces de modular la maquinaria epigenética que condiciona el tratamiento de la enfermedad, con el fin de conseguir mejores resultados.
Hay muchos frentes innovadores abiertos a la hora de plantear estrategias terapéuticas enfocadas en los mecanismos que no funcionan correctamente a nivel periférico, como el tejido adiposo pardo. “La reprogramación metabólica y las terapias epigenéticas serán la próxima gran revolución terapéutica”, cree la Dra. Crujeiras.
Dra. Ana Belén Crujeiras: “La reprogramación metabólica y las terapias epigenéticas serán la próxima gran revolución terapéutica”
No obstante, los principales laboratorios destinan gran parte de sus inversiones e investigación al desarrollo de nuevas terapias no solo ya que consigan mayores pérdidas de peso, sino que esa reducción se mantenga en el tiempo “aunque se suspenda el fármaco”. Es decir, que la obesidad sea una enfermedad crónica y tratable para conseguir una buena calidad de vida del paciente.
De hecho, está asociada a más de 250 enfermedades y requiere un abordaje a largo plazo “como enfermedad crónica” que es, insiste el Dr. Bellido. Su colega, el Dr. Cristóbal Morales Portillo, responsable de la Unidad de Salud Metabólica, Diabetes y Obesidad en el Hospital Vithas Sevilla, y miembro de la Junta Directiva de la Seedo, aporta una visión distinta de las prioridades en la pirámide de abordaje del paciente que convive con obesidad.
En ella, la base debería estar en la dimensión ambiental (entorno social y familiar, código postal, medioambiente); el siguiente escalón sería el biológico (genética o metabolismo); le seguirían las conductas (estilos de vida, como higiene del sueño, estrés, nutrición y ejercicio); o los fármacos (terapias farmacológicas, endoscópicas o los aspectos de control de calidad, QCAS).
Otro de los objetivos que se marca la sociedad científica para este año va orientado a impulsar una estrategia nacional integral para adultos, cuestión sobre la que participaron en una jornada organizada el pasado viernes en el Senado. “Reconocer institucionalmente la obesidad es una decisión sanitaria, económica y ética”, resume el Dr. Bellido.










