Redacción
El sector de Sanidad y Servicios Sociales perdió durante el pasado mes de enero 13.981 empleos, según los datos de la Seguridad Social recabados por la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF). La cifra se registra en un contexto de alta presión asistencial, marcado por las enfermedades propias del invierno y por las dificultades estructurales del sistema sanitario.
CSIF, sindicato más representativo en las administraciones públicas, lamenta que estas pérdidas de empleo coyunturales se produzcan en un ámbito especialmente sensible para la atención a la ciudadanía. «Resulta inaudito por la difícil situación que afronta nuestro Sistema Nacional de Salud, la situación de la atención primaria, la saturación de los servicios de Urgencia en los hospitales, las listas de espera y el agotamiento de los profesionales por su situación laboral», señala CSIF en un comunicado.
Esta situación contrasta con las cifras del mes de diciembre en el que se contrataron a 19.417 personas en el sector de la sanidad, después de las exigencias del sindicato ante el pico de infecciones respiratorias con la llegada de las bajas temperaturas, para evitar situaciones de desbordamiento en centros sanitarios.
CSIF velará por que se refuerce el Observatorio del Empleo Público para mejorar la planificación en la prestación de servicios y evitar que fluctúen la plantillas
Ante este escenario, el sindicato subraya la necesidad de mejorar los mecanismos de planificación de las plantillas. En este sentido, CSIF velará para que se impulse y refuercen las funciones del Observatorio del Empleo Público, tal y como establece el Acuerdo Marco por la Mejora del Empleo Público y el Servicio a la Ciudadanía, firmado el pasado mes de noviembre con el Ministerio de Función Pública.
CSIF propone reforzar la capacidad del Observatorio como instrumento efectivo de análisis y evaluación de las plantillas, con el objetivo de anticipar las necesidades de personal y orientar la planificación estratégica de los recursos humanos en el conjunto del sector público sanitario, evitando así el deterioro de la prestación de los servicios de salud por la falta de profesionales.
Además, según recoge el propio acuerdo, las administraciones públicas priorizarán en las ofertas de empleo público las dotaciones de personal directamente vinculadas a la atención a la ciudadanía y a la prestación de servicios sanitarios de calidad.








