Redacción
La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfyc) rindió este jueves un homenaje a los profesionales sanitarios que intervinieron tras el accidente ferroviario de Adamuz y han destacado su respuesta «inmediata, coordinada y con rigor».
El acto tuvo lugar durante la inauguración de las Jornadas de Actualización en Medicina de Urgencias y Emergencias y las Jornadas de Ecografía, que se han celebrado en Sevilla entre los días cinco y siete de febrero. El homenaje reunió hasta a 500 especialistas de medicina familiar y comunitaria procedentes de toda España.
Durante la ceremonia, todas las personas asistentes al congreso participaron en este reconocimiento colectivo que puso en valor la actuación en el escenario del accidente, así como el trabajo desarrollado en los días y semanas posteriores en hospitales, atención primaria y otros dispositivos.
El acto subrayó el trabajo desarrollado en los días y semanas posteriores en hospitales, atención primaria y otros dispositivos
Desde la Semfyc se destacó que la atención ante una catástrofe no finaliza con la fase aguda. La recuperación física, emocional y social de las personas afectadas y de sus familias requiere una respuesta sanitaria sostenida en el tiempo, en la que la medicina familiar y comunitaria y la atención primaria desempeñan un papel esencial.
En este sentido, la sociedad científica puso el foco en la importancia del abordaje psicosocial, el acompañamiento continuado y la detección precoz de situaciones como duelos complejos, ansiedad o estrés postraumático, aspectos clave para la recuperación del bienestar biopsicosocial tras una tragedia de estas características.
La Semfyc resaltó de manera especial la labor de los médicos y médicas de familia que ejercen en el medio rural
La Semfyc resaltó de manera especial la labor de los médicos y médicas de familia que ejercen en el medio rural. En muchas zonas dispersas o alejadas de los grandes núcleos urbanos, estos profesionales «son los primeros, y en ocasiones los únicos», en prestar atención ante accidentes o situaciones de emergencia, actuando con los recursos disponibles y con un profundo conocimiento del territorio y de su comunidad.
Para la sociedad científica, esta realidad refuerza la necesidad de que las competencias de la medicina de familia incluyan tanto la atención longitudinal y comunitaria, como la capacidad de respuesta ante urgencias y emergencias. La sociedad destacan que esta polivalencia que resulta clave para garantizar la equidad en la atención sanitaria.









