Redacción
Los colutorios no son productos de uso universal ni sustituyen a la higiene bucodental básica, pero constituyen herramientas eficaces y seguras cuando están correctamente indicadas por un dentista y se utilizan con una pauta adecuada, adaptada a cada situación clínica. Así lo ha manifestado el Consejo General de Dentistas de España en relación con algunos mensajes difundidos en las redes sociales y medios de comunicación que cuestionan de forma genérica el uso de colutorios bucales.
Según el Dr. Óscar Castro Reino, presidente del Consejo General de Dentistas, “los colutorios no reemplazan al cepillado ni a la higiene interdental, pero bien prescritos, pueden aportar beneficios claros en prevención, control de determinadas patologías y apoyo a tratamientos clínicos”. Actualmente, existen diferentes tipos de colutorios, con formulaciones y objetivos terapéuticos distintos.
Bajo la prescripción de un dentista, los colutorios son eficaces y seguros, aunque no sustituyen a la higiene bucodental básica
“En la consulta no se prescribe un colutorio de forma indiscriminada”, explica el Dr. Castro. “Se selecciona en función del objetivo terapéutico, del estado de salud oral del paciente y del tiempo durante el cual va a utilizarse”. En este sentido, para el control de la placa bacteriana y gingivitis, determinados colutorios con agentes antiplaca o antisépticos pueden ayudar a reducir la inflamación gingival y la carga bacteriana durante periodos concretos, como complemento a la higiene oral y al tratamiento profesional. En el caso de la prevención de caries y desmineralización, los colutorios con flúor pueden ser útiles en pacientes con alto riesgo de caries, personas con ortodoncia, sequedad bucal o antecedentes de lesiones cariosas, siempre bajo recomendación del dentista.
Mientras, para tratar asepsia previa o posterior a procedimientos clínicos, algunos enjuagues se emplean antes o después de tratamientos para disminuir transitoriamente la carga microbiana oral como medida complementaria de higiene clínica. Por último, para la sequedad bucal, mucosas sensibles y halitosis, existen formulaciones específicas orientadas a mejorar la hidratación, la tolerancia y el control del mal aliento, sin necesidad de recurrir a antisépticos intensos.
Dr. Castro: “los colutorios se selecciona en función del objetivo terapéutico, del estado de salud oral del paciente y del tiempo durante el cual va a utilizarse”
Asimismo, el Consejo General de Dentistas recomienda que estos productos específicos se utilicen durante periodos limitados y siempre bajo supervisión profesional, ajustando la duración y la concentración a cada caso clínico. Esto es debido a que algunos colutorios contienen antisépticos potentes, como la clorhexidina, que han demostrado ser eficaces en la reducción de placa y gingivitis a corto plazo. No obstante, su uso prolongado no está indicado, ya que puede asociarse a efectos secundarios locales como tinción dental, alteraciones del gusto o irritación de las mucosas. Del mismo modo ocurre con algunos colutorios que contienen alcohol como excipiente, lo que puede resultar irritante en determinadas personas o no ser la opción más adecuada en pacientes con sequedad bucal o mucosas sensibles. En estos casos, existen alternativas sin alcohol que pueden resultar mejor toleradas.
En cualquier caso, no existen evidencias científicas sólidas que justifiquen mensajes alarmistas sobre supuestos riesgos sistémicos derivados del uso de colutorios genéricos, cuando estos se emplean de forma adecuada y bajo recomendación profesional.
Consejos para una buena salud bucodental
Desde el Consejo General de Dentistas, recuerdan que la base de la salud bucodental consiste en cepillarse dos veces al día con pasta fluorada y mantener una higiene interdental diaria. Respecto al uso de los colutorios, estos deben utilizarse solo cuando aporten un beneficio concreto y siempre bajo recomendación o prescripción de un dentista.
Asimismo, recomiendan consultar con un profesional ante problemas como enfermedad periodontal, halitosis persistente, alto riesgo de caries, sequedad bucal o antes y después de determinados tratamientos. Por último, debe evitarse el uso continuado e indefinido de colutorios con antisépticos potentes sin pauta profesional.









