Redacción
El Grupo de Abordaje al Tabaquismo de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfyc) considera “lamentable que un alto cargo del Ministerio de Comercio sueco y otros políticos europeos haya intentado interferir en la regulación española mediante estrategias de lobby en la Comisión Europea que podrían acabar interfiriendo en comunicaciones dirigidas a las autoridades homónimas españolas”.
Así se han expresado desde la sociedad científica tras conocerse a través de un informe publicado por la ONG francesa Contre-Feu y STOP, un organismo de control mundial de la industria tabacalera, que los lobbies del sector del tabaco han mantenido hasta 257 reuniones con miembros del Parlamento Europeo entre 2023 y 2025 con una inversión de 14 millones de euros anuales a fin de desarrollar acciones y medidas de influencia en favor de los intereses comerciales de esta industria.
Estas interacciones de los grupos de presión en los organismos europeos (Comisión Europea y Parlamento Europeo, esencialmente), “estarían restringidas según el artículo 5.3 del Convenio Marco de Control del Tabaco de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cuyo objetivo es evitar la regulación estricta de nuevos productos como los cigarrillos electrónicos y las bolsitas de nicotina (nicotine pouches)”.
Por este motivo, desde la Semfyc instan a avanzar “hacia regulaciones más restrictivas” con el objetivo de blindar las generaciones más jóvenes ante todas las formas de consumo de nicotina. Más aún teniendo en cuenta que el Ministerio de Sanidad lleva más de dos años trabajando, en consulta con agentes sociales y sanitarios, en un proyecto de regulación de cigarrillos electrónicos y bolsitas de nicotina con el fin de proteger la salud de la ciudadanía, y particularmente de menores de edad.
Las interacciones del lobby tabacalero estarían restringidas por el Convenio Marco de Control del Tabaco de la OMS
Según el informe, “los documentos obtenidos a partir de solicitudes de libertad de información revelan la correspondencia de Philip Morris International (PMI) con la Dirección General de Comercio de la UE (DG Trade), en la que se solicita a los funcionarios comerciales de la UE que utilicen argumentos comerciales y el poder diplomático de la UE para presionar a los gobiernos de al menos 10 países no pertenecientes a la UE para que cambien sus políticas relacionadas con el tabaco”.
PMI pretende comercializar estas bolsitas con grandes cantidades de nicotina sintética (12 – 50 mg), lo cual a juicio de la Semfyc induce una fuerte dependencia de nicotina además de incrementar el riesgo de cáncer de boca. Sanidad no prevé prohibirlas, pero sí que no contengan más de 0,99 mg. La principal compañía que produce las bolsitas es la sueca Swedish Match, adquirida por Philip Morris en 2022.
Sanidad también pretende regular los sabores de los cigarrillos electrónicos, principal atractivo para los menores y primeros consumidores y prohibir los “vapers” desechables como ya han hecho múltiples países como Bélgica, Francia o Alemania, entre otros.
Al menos el 30% de los autores de estudios presenta conflicto de interés
La sociedad científica recuerda que una interpretación rigurosa de la revisión de evidencia científica y de la Colaboración Cochrane revela que la calidad de la evidencia para hacer estas afirmaciones es muy débil e inconsistente. De los trabajos seleccionados para esta revisión, al menos un 30% de sus autores presentan conflictos de interés porque han recibido fondos de forma directa o indirecta de la industria del tabaco. Por otra parte, los estudios favorables a la industria muestran ser metodológicamente más débiles que los que no obtienen resultados concluyentes.
La evidencia disponible indica que “hay una relación muy débil e inconsistente entre uso de los cigarrillos electrónicos y la cesación del tabaco”. Por otro lado, no se observa una relación favorable al uso de estos dispositivos en los estudios con grandes poblaciones que reflejan mejor las condiciones de uso en la vida real. “A juicio de los expertos de la Semfyc, si los ensayos clínicos sobre los supuestos beneficios del vapeo fueran fiables, no se apreciaría esta discordancia”, apuntan.
Otro de los aspectos analizados por el grupo de la Semfyc es el Índice Global de Interferencia de la Industria tabacalera 2025, que mide hasta qué punto los países están sujetos a injerencias por parte de los grupos de presión vinculados a la industria del tabaco; los resultados de 2025 para España muestran un aumento de las presiones recibidas.
Por ello, el grupo de expertos de la Semfyc urge a las autoridades españolas a rechazar cualquier tipo de interferencia de la industria y priorizar la evidencia científica independiente frente a su propaganda para implementar regulaciones estrictas que protejan a la población y particularmente a los más jóvenes de estos nuevos productos de liberación de nicotina.










