“La asistencia compartida permite una atención longitudinal y proactiva, con seguimiento diario del paciente”

Raquel Labra González, internista del Hospital Universitario de Toledo y tesorera de Somimaca

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J.P.R.
La interconsulta clásica nació para resolver dudas puntuales. Hoy se enfrenta a pacientes con necesidades diferentes. Ancianos, pluripatológicos, polimedicados y sometidos a cirugías cada vez más complejas ponen al límite un modelo asistencial fragmentado que dificulta la coordinación entre especialistas y puede generar decisiones contradictorias.

Para responder a esta realidad, el Hospital Universitario de Toledo ha implementado una Unidad Médica de Asistencia Compartida e Interconsultas, integrada en el Servicio de Medicina Interna y estrechamente ligada al Servicio de Traumatología, que asume de forma coordinada la atención de los pacientes y el abordaje de las infecciones osteoarticulares. Se trata de un sistema que ha funcionado ya con éxito en Estados Unidos y en otros puntos del Sistema Nacional de Salud. Raquel Labra González, internista del centro hospitalario y tesorera de Somimaca, analiza en esta entrevista las claves de la asistencia compartida, su impacto en la calidad y continuidad asistencial, así como su potencial como modelo de futuro para los hospitales.

Los pacientes hospitalizados son hoy mucho más complejos ¿Qué retos plantea este nuevo perfil de paciente para la organización asistencial del hospital?
Efectivamente, cada vez es mayor la cronicidad, la pluripatología y la polimedicación de los pacientes ingresados. Estos pacientes no sólo están ingresados en servicios médicos, sino también en servicios quirúrgicos y por tanto las complicaciones perioperatorias son más complejas y el manejo general requiere mayor destreza.

“Es fundamental la presencia de facultativos que tengan una visión global del paciente, capaces de valorar diferentes patologías, tratamientos y de priorizar problemas”

Además cada vez hay más avances técnicos que permiten intervenir a este tipo de pacientes que antes no se intervenían por este riesgo añadido. Esta situación nos obliga a pensar en un cambio en la estructura de la atención en el hospital y es fundamental la presencia de facultativos que tengan una visión global del paciente, capaces de valorar diferentes patologías, tratamientos y de priorizar problemas.

Tradicionalmente se ha respondido a esa complejidad mediante interconsultas ¿Por qué este modelo empieza a mostrar sus limitaciones?
La interconsulta clásica se basa en una valoración puntual ante un problema concreto. Por lo general la respuesta que se da está circunscrita al motivo de consulta y limitada en el tiempo lo que genera deficiencias en el día a día de este tipo de pacientes, especialmente cuando no existe un equipo estable encargado de responderlas. La falta de un referente claro dificulta la comunicación entre los médicos implicados y conduce a una heterogeneidad en la forma de abordar las solicitudes del especialista que pide la valoración. Incluso la participación de varios especialistas sin una coordinación adecuada puede dar lugar a órdenes de tratamiento contradictorias. En conjunto, estas deficiencias repercuten directamente en la calidad asistencial y compromete la atención de este tipo de pacientes.

“La respuesta que se da en la interconsulta clásica está circunscrita al motivo de consulta y limitada en el tiempo lo que genera deficiencias en el día a día”

¿Qué es exactamente la asistencia compartida y en qué se diferencia, en la práctica diaria, de la interconsulta clásica?
La asistencia compartida es un modelo organizativo en el que dos servicios, habitualmente un servicio quirúrgico y un servicio médico general (como Medicina Interna) comparten la responsabilidad asistencial del paciente hospitalizado desde el ingreso hasta el alta participando activamente y de forma coordinada en la toma de decisiones. A diferencia de la interconsulta clásica, basada en una valoración puntual ante un problema concreto a demanda del médico responsable y limitada en el tiempo, la asistencia compartida permite una atención longitudinal y proactiva, con seguimiento diario del paciente.

Desde el punto de vista clínico, ¿qué aporta la asistencia compartida al paciente frente a un modelo de atención fragmentada?
La asistencia compartida mejora la coordinación entre los facultativos implicados y optimiza la toma de decisiones. En la práctica clínica garantiza la continuidad asistencial, al contar con un equipo médico estable que acompaña al paciente durante todo el ingreso, facilita una visión global e integral del paciente, especialmente importante en pacientes ancianos, pluripatológicos y polimedicados y además permite una valoración perioperatoria completa, abordando tanto las comorbilidades previas como las posibles complicaciones médicas postoperatorias. En resumen, la asistencia compartida es un modelo más eficiente y adaptado al perfil actual del paciente hospitalizado al contrario del sistema de interconsulta que tiene un enfoque más puntual y limitado.

“La asistencia compartida es un modelo más eficiente y adaptado al perfil actual del paciente hospitalizado”

En vuestra experiencia concreta de asistencia compartida con Traumatología, incluyendo el abordaje de las infecciones osteoarticulares, ¿qué cambios destacaría respecto al modelo tradicional de interconsultas?
Desde que trabajamos con traumatología hace más de 10 años, se han reducido de forma significativa las complicaciones médicas tanto preoperatorias como postoperatorias, sobre todo de los pacientes ingresados de forma urgente. Del mismo modo las interconsultas urgentes desde traumatología a nuestro servicio han disminuido drásticamente. Además, el hecho de que haya un equipo estable ha garantizado la asistencia continua durante los periodos de sobrecarga asistencial o de vacaciones, ha mejorado la comunicación con los cirujanos al disponer de busca-persona propios de la unidad, ha facilitado la elaboración de protocolos conjuntos y de formación en patología osteoarticular.

¿Qué papel juega el internista en este modelo y por qué es una figura clave para que funcione correctamente?
El internista es un especialista fundamentalmente hospitalario y por nuestra formación es el profesional idóneo para desempeñar la asistencia compartida. Nuestra visión global del paciente y capacidad para el manejo simultáneo de varias patologías, incluidas las infecciones, nos permiten integrar los distintos problemas clínicos que presentan estos enfermos.

“Desde que trabajamos con traumatología hace más de 10 años, se han reducido de forma significativa las complicaciones médicas tanto preoperatorias como postoperatorias”

¿Qué resultados se han observado en términos de calidad asistencial, eficiencia y sostenibilidad cuando se implanta la asistencia compartida?
La implantación de la asistencia compartida y de un equipo estructurado de interconsultas en nuestro hospital ha supuesto una mejora significativa tanto en la calidad de la atención a los pacientes como en la organización de los servicios implicados. En el último año se ha atendido a más de 750 pacientes, entre ellos más de 80 con infección asociada a prótesis articular, un grupo especialmente complejo debido a la elevada carga de comorbilidad y a las implicaciones del tratamiento antibiótico prolongado en términos de interacciones farmacológicas y toxicidad.

La creación de esta unidad ha permitido garantizar una mayor rapidez diagnóstica y terapéutica, así como una adecuada continuidad asistencial, apoyada en la coordinación con la consulta externa y el hospital de día. Asimismo, se ha reducido de forma significativa el tiempo de respuesta a las interconsultas procedentes de otros servicios, homogeneizando los criterios de actuación y mejorando la calidad de la atención. Además, la elaboración de protocolos asistenciales y la participación en estudios multicéntricos nacionales refuerzan la consolidación y sostenibilidad de este modelo asistencial a largo plazo.

“La creación de esta unidad ha permitido garantizar una mayor rapidez diagnóstica y terapéutica, así como una adecuada continuidad asistencial, apoyada en la coordinación con la consulta externa y el hospital de día”

¿Cree que la asistencia compartida es una solución puntual o un cambio estructural llamado a generalizarse en los hospitales del futuro?
En mi opinión y con nuestra experiencia la asistencia compartida no es una solución puntual, por el contrario es un modelo alineado con las necesidades actuales del sistema sanitario que debería generalizarse. El internista constituye una pieza fundamental en este modelo asistencial gracias a nuestra formación transversal y a nuestra capacidad para integrar la información procedente de múltiples especialidades. Fragmentar la especialidad en este contexto no aporta beneficios si no todo lo contrario.

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