La apuesta por el diagnóstico precoz permite retrasar la diabetes tipo 1 autoinmune mejorando la calidad de vida de los pacientes

El Observatorio de Resultados en Salud de Diabetes Tipo 1 Autoinmune, impulsado por Sedisa en colaboración con Sanofi, presenta un documento con 11 propuestas para avanzar hacia un modelo proactivo basado en el cribado y la detección temprana

Sedisa y Sanofi presentación observatorio diabetes tipo 1 autoinmune diagnóstico precoz

P.D.C
El Observatorio de Resultados en Salud de Diabetes Tipo 1 Autoinmune, impulsado por la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa) y en colaboración con Sanofi, considera que España tiene la evidencia científica y las herramientas necesarias para pasar de un enfoque reactivo a uno proactivo. Este cambio de enfoque permitiría identificar a aquellas personas que pudieran padecer este tipo de enfermedad y abordarlas de manera anticipada antes de que aparezcan los primeros síntomas.

Durante la presentación del documento en la sede de Sedisa en Madrid este miércoles, su presidente, José Soto Bonel, ha manifestado que “para los directivos de la salud, este cambio supone un reto organizativo, pero también una responsabilidad ética para mejorar la sostenibilidad del sistema y la calidad de vida de los pacientes”. En esta línea, el observatorio busca una equidad territorial en el diagnóstico precoz de la diabetes tipo 1 autoinmune, para que los cribados, la información y las herramientas puedan llegar a toda la población que lo requiera de manera igualitaria, ya que, como ha indicado Juantxo Remón, presidente electo de la Federación Española de Diabetes (FEDE), “destacamos el diagnóstico precoz como una oportunidad clave para reducir el impacto emocional del debut, prevenir complicaciones y preparar mejor a las familias”.

El observatorio busca cambiar el enfoque actual de tratamiento de la diabetes, pasando de estado reactivo a proactivo

A través de una visión social y centrado en la equidad, el documento se compone de retos, iniciativas e indicadores principales, con el objetivo de detectar y gestionar la diabetes tipo 1 autoinmune antes de que debute. Asimismo, el observatorio incorpora 11 propuestas consensuadas por los expertos multidisciplinares que han participado en la elaboración del documento. Entre las propuestas, destacan medidas para abordar “la variabilidad territorial, el rediseño de circuitos asistenciales, la mejora de la precisión diagnóstica, la evaluación y mejora de la educación terapéutica estructurada y el impulso del cribado poblacional”, ha destacado Conrado Domínguez Trujillo, coordinador del observatorio y miembro de la Junta Directiva de Sedisa. Domínguez también ha señalado que la detección precoz de esta patología proporciona beneficios a nivel social, productivo y sanitario, consiguiendo que “sea más sostenible el sistema sanitario público a largo plazo”.

Por su parte, el Dr. Jaime Cruz Rojo, endocrinólogo pediátrico del Hospital Universitario 12 de Octubre, ha resaltado la importancia de obtener un diagnóstico precoz de la enfermedad. “En el ámbito pediátrico, el diagnóstico precoz tiene un impacto extraordinario, dado que detectar la enfermedad antes de la aparición de síntomas permite reducir en más de un 90% la cetoacidosis en el debut, reduciendo los ingresos hospitalarios y las secuelas”. En la población pediátrica, la incidencia de la diabetes tipo 1 es de aproximadamente 10-25 casos por cada 100.000 menores de 15 años y hasta un 31% de los pacientes presenta cetoacidosis diabética en el momento del diagnóstico.

La metodología debe seguir el criterio 2x2x2 (dos anticuerpos, dos técnicas y dos muestras de sangre distintas) para descartar falsos positivos

Para evitar estas situaciones, el cribado es primordial para detectar los posibles casos diabéticos. Según la Sociedad Española de Diabetes (SED), la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) y la Sociedad Española de Endocrinología Pediátrica (SEEP), los criterios de la metodología de cribado establecen que se tengan en cuenta aquellos pacientes que tienen un familiar de primer grado con diabetes tipo 1 y con riesgo genético elevado en edad pediátrica, a los 2 años de edad, y realizar un único test en caso de negatividad para cuatro autoanticuerpos presentes en la diabetes.

Según el Dr. Cruz, esta estrategia de cribado debe seguir el criterio 2x2x2, dos anticuerpos, dos técnicas y dos muestras de sangre distintas para descartar falsos positivos. De los cuatro anticuerpos, se requieren al menos dos positivos para considerar que el paciente tiene diabetes de tipo 1. Asimismo, el endocrinólogo pediátrico ha señalado que “la educación estructurada dirigida a pacientes y familias permite afrontar de manera más serena la situación, reduce el estrés parental, mejora la adopción psicológica y resulta clave para el reconocimiento precoz de los síntomas de descompensación metabólica y la toma adecuada de decisiones clínicas”.

“Para una familia, saber que existe una forma de evitar el trauma de un debut en la UCI cambia por completo la historia de esta enfermedad”, ha explicado Remón. Y ha añadido que “el diagnóstico precoz es una oportunidad enorme para reducir el impacto emocional del diagnóstico y evitar situaciones clínicas graves, así como medir la experiencia y la calidad de vida del paciente, tan importante como medir parámetros clínicos”.

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