Pediatría de atención primaria reclama mayor protagonismo en la detección del cáncer infantil

Los pediatras de los centros de salud destacan que conocer al niño y a su familia desde los primeros días de vida les otorga un papel fundamental para detectar la enfermedad

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Redacción
El cáncer continúa siendo una de las principales causas de mortalidad infantil por enfermedad. Actualmente, la supervivencia global supera el 80%, pero desde la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) destacan que esta cifra podría subir si se avanzase en el diagnóstico temprano.

Cada año se diagnostican en España alrededor de 1.500 casos de cáncer infantojuvenil, de los cuales aproximadamente 1.100 afectan a menores de 14 años. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los tipos de cáncer infantil más comunes son las leucemias; los tumores cerebrales; los linfomas y tumores sólidos como el neuroblastoma y los tumores de Wilms, que afectam al riñón.

La Da. Marta Barrios, que pertenece a esta asociación, ha indicado que esta enfermedad «suele manifestarse con síntomas inespecíficos, similares a los de procesos frecuentes en la infancia. Por este motivo, el pediatra de atención primaria, que conoce al niño y a su familia desde los primeros años de vida, se encuentra en una posición privilegiada para detectar cambios sutiles, persistentes o no habituales que pueden alertar de una patología grave».

«El pediatra de atención primaria se encuentra en una posición privilegiada para detectar cambios que pueden alertar de una patología grave», ha indicado la Dra. Barrios

La asociación afirma que el diagnóstico precoz requiere una formación específica en competencias oncológicas dentro de la pediatría de atención primaria. «Saber cuándo derivar de forma preferente o urgente, reconocer los signos de alarma y mantener una escucha activa hacia las preocupaciones familiares son elementos fundamentales para acortar los tiempos diagnósticos», ha señalado la especialista.

Destacan, también, el papel fundamental que juega la percepción de los padres al ser los mejores observadores de los síntomas de sus hijos. La AEPap recuerda que la ansiedad familiar ante un síntoma persistente debe tenerse en cuenta, incluso cuando la sospecha inicial sea de una causa benigna, ya que puede justificar una derivación preferente para descartar patología oncológica.

«Cuando tenemos sospechas de un posible cáncer infantil generalmente es necesario realizar pruebas de imagen y analítica de sangre y/o de orina. Estas pruebas las realizamos normalmente los pediatras de atención primaria o el oncólogo pediátrico, según la urgencia de derivación del paciente y su estado clínico», ha explicado la Dra. Barrios.

«Cuando tenemos sospechas de un posible cáncer infantil generalmente es necesario realizar pruebas de imagen y analítica de sangre y/o de orina», ha advertido la Dra. Barrios

En la detección del cáncer infantil, los pediatras de atención primaria colaboran, a su vez, con las unidades de oncología infantil ofreciendo apoyo continuado a las familias y participando en el seguimiento a largo plazo de los supervivientes de cáncer infantil.

«El acceso rápido a unidades de oncología infantil es crucial, ya que el diagnóstico precoz y un inicio temprano del tratamiento multiplican las posibilidades de supervivencia, por lo que es importante que existan circuitos de comunicación directos con los especialistas”, ha añadido la Dra. Barrios.

Con motivo del Día Internacional del Cáncer Infantil, que se celebra el 15 de febrero, la AEPap ha querido reafirmar su compromiso con la formación continuada, la coordinación entre niveles asistenciales y la importancia de escuchar a los menores y a sus familias como pilares fundamentales para seguir avanzando hacia un objetivo compartido: alcanzar una supervivencia del 100%.

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