Juan León García
La población española apoya mayoritariamente (91%) que la tecnología sanitaria se integre en el Sistema Nacional de Salud (SNS) para mejorar el abordaje de la diabetes, aunque por otro lado tan solo 1 de cada 4 reconoce tener un conocimiento alto o muy alto sobre esta patología.
Estos y otros resultados se han dado a conocer este martes en Madrid, en la presentación de un estudio elaborado por beBartlet con metodología Cluster17. Entre las conclusiones, destaca también la importancia de la equidad en el acceso: el 87% de los ciudadanos apoya que los pacientes puedan tener fácil hacer uso de la tecnología sanitaria y, por tanto, mejorar la calidad de la atención sanitaria. Pero 9 de cada 10 cree que la atención es mejor o peor dependiendo de la zona geográfica o del nivel asistencial.
Sobre qué debe prevalecer para el acceso, los 1.847 encuestados de 18 años o más respondieron que debe depender de las necesidades del paciente y no de la comunidad autónoma. Todo ello porque el 78% cree que prevenir y detectar precozmente la enfermedad debería ser la principal prioridad, mientras que algo más de la mitad (55%) pone el foco sobre garantizar el acceso a tratamientos personalizados, mientras que la tercera preocupación tiene que ver con destinar más inversiones en el SNS. Sobre este último punto, el 90% de los encuestados apoya financiar tecnologías sanitarias más allá de los tratamientos farmacológicos.
El 78% de los encuestados cree que prevenir y detectar precozmente la diabetes debería ser la principal prioridad
“Este estudio hace una radiografía muy precisa sobre qué opina la sociedad española, y que fomente un debate público, de calidad y que el SNS promueva medidas para mejorar la atención a la diabetes”, ha asegurado Gabriel San Miguel Rodríguez, director de Ciencia y Bienestar de beBartlet.
Para Raquel García Gordon, directora general de Dexcom Iberia, “si algo puede hacer sostenible el sistema sanitario es la prevención, y a ello contribuye la tecnología. Pero hace falta un cambio de paradigma en el sistema público”. De ahí que ponga el acento sobre un obstáculo para hacer más accesible la tecnología, que es el actual modelo de compra pública, basado en “concursos lentos y burocráticos”, en contraposición con la velocidad de desarrollo tecnológico. Como resultado, “las comunidades autónomas siguen financiando una innovación obsoleta”.
En esta línea se expresa Alfredo Ledesma, miembro de la Junta Directiva de la Federación Española de Diabetes (FEDE), que critica la “sensación de injusticia” que viven los pacientes debido al poco empoderamiento que tienen sobre su patología, y la escasa y opaca información de que disponen.
“Desde FEDE tenemos claro que si las personas con diabetes y los representantes estamos bien formados e informados sobre cómo se hacen las compras y licitaciones, hablamos con gerentes de hospitales y sabemos cómo cuentan con nosotros, y les demandamos nuestras necesidades, se van a reducir las desigualdades”, argumenta.
Por otro lado, el estudio se presentará también en el marco de la gran cumbre nacional, el Diabetes Experience Day, “apoyando el debate necesario para transformar esta evidencia en medidas reales para mejorar la calidad de vida de las personas con diabetes”, destacan sus impulsores.
IA: más apoyo si hay más evidencia

El sondeo, ‘¿Qué espera la sociedad española del abordaje de la diabetes?’, se realizó online en dos días de noviembre a población residente en España de 18 años o más. De él también se desprende el uso cada vez más habitual de herramientas basadas en IA para mejorar el cuidado de su salud. Un tercio ya dicen que las usan, y otro tercio muestra interés en comenzar a hacerlo.
Respecto a la diabetes, 3 de cada 4 (75%) confía en la IA para manejar su diabetes. La confianza respecto a esta tecnología se divide entre los que están plenamente convencidos de su uso (32%) y los que expresan su confianza intermedia (44%). “Sigue habiendo retos, sigue haciendo falta hacer pedagogía sobre cómo se usa la IA”, observa San Miguel.
Mientras que la mayoría de españoles confía en la IA para manejar su diabetes, el 23% condiciona su integración en el SNS a que esta tenga más evidencia científica
En lo relativo al SNS, el 60% respalda el uso de la IA en gestión y atención sanitaria, pero casi 1 de cada 4 (23%) la condiciona a que tenga más evidencia científica, mientras que un 13% responde que los sistemas sanitarios públicos no deberían integrar estas herramientas.
A juicio de Josep Vehi, director de la Cátedra Universitat de Girona (UdG)-Dexcom, catedrático de la UdG e investigador asociado en el Instituto de Investigación Biomédica de Girona, la IA puede ser una llave para problemas actuales, como mejorar el conocimiento de la población sobre la diabetes. Precisamente, el estudio presentado sugiere que 3 de cada 4 personas considera deficiente la información que recibe sobre diabetes.
Al mismo tiempo, la IA podría ayudar a los profesionales sanitarios y al sistema en su conjunto, “evaluando y midiendo” dónde están los cuellos de botella, entre otros aspectos. Y lamenta que ni salud digital ni las nuevas tecnologías no sean aún, hoy, parte obligatoria de las asignaturas que tienen los estudiantes de Medicina en nuestro país.









