Redacción
Gracias a una cirugía que incorpora una técnica de trasplante hepático, el Hospital Vall d’Hebron de Barcelona ha podido extirpar por primera vez en Cataluña un tumor inoperable en el hígado, un colangiocarcinoma, de una paciente. Para conseguir este hito, el equipo quirúrgico ha utilizado la máquina HOPE, que se usa habitualmente en el trasplante hepático, conectada directamente al paciente, lo que permitió mantener el hígado en su sitio y protegerlo mientras quedaba temporalmente sin flujo ni drenaje sanguíneo durante la extirpación del tumor.
En el caso tratado, la paciente, Cristina, de 58 años, tenía un tumor grande (del tamaño de una pelota de balonmano) sin metástasis que afectaba a las tres venas suprahepáticas, que recogen la sangre del hígado, y a la vena cava, una de las cuales debía mantenerse con vida durante la operación, lo que hacía inviable cualquier abordaje quirúrgico convencional. Mediante un tratamiento de quimioterapia e inmunoterapia de seis meses, se consiguió reducir el tumor lo suficiente para poder operarlo.
La máquina HOPE ha permitido mantener el órgano en condiciones de hipotermia, mediante el suministro de un líquido oxigenado
La intervención, liderada por el Dr. Gonzalo Sapisochin, jefe del servicio de Cirugía General y el Aparato Digestivo del hospital, duró diez horas y contó con un equipo compuesto por 15 profesionales, entre los cuales había cinco cirujanos, anestesiólogos y enfermeras. La máquina HOPE mantuvo el órgano en una especie de “pausa metabólica controlada”, suministrando un líquido oxigenado al hígado bajo condiciones de hipotermia, entre 4 y 10 grados, durante el tiempo que duró la resección tumoral y la reconstrucción vascular. De esta forma, se pudo extirpar el 60% del hígado de la paciente, y el 40% restante se preservó en frío dentro de la paciente con el sistema de perfusión el tiempo necesario para completar la cirugía vascular.
La paciente fue operada en noviembre de 2025, y a los ocho días pudo volver a casa y caminar con normalidad. En enero de 2026, Cristina pudo retomar su trabajo y sus clases de gimnasio habituales. Por su parte, el Dr. Sapisochin ha señalado que es difícil medir con exactitud el beneficio exacto que aportó la técnica, pero asegura que “realmente ayudó” y que la paciente se recuperó con facilidad, hasta el punto de que todo el equipo se quedó sorprendido al ver las analíticas posteriores. Para él, el caso demuestra que es importante que los pacientes pidan segundas opiniones, y apunta que lo que hace es aumentar la seguridad de la resecabilidad, por lo que “se podría aplicar” en otros tipos de tumores, incluso con metástasis.
Después de los resultados de la intervención, el Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO) trabajará en un estudio para evaluar esta estrategia, que puede ofrecer “más respuestas” a pacientes con enfermedad avanzada o tumores difíciles de operar.










