El 43% de los sanitarios presentó síntomas de insomnio a raíz de la pandemia de covid-19

Lo determina una investigación basada en el análisis conjunto de 34 estudios realizados en 14 países, con una muestra de 32.930 profesionales sanitarios

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Fuente: Europa Press / Eduardo Sanz

Redacción
El 43,5% de los profesionales sanitarios presentó síntomas clínicamente significativos de insomnio durante y después de la pandemia de covid-19, según un estudio del departamento de Psicología de la Salud de la Universidad de Alicante (UA).

El artículo publicado en la revista Current Psychology se basa en el análisis conjunto de 34 estudios realizados en 14 países, con una muestra de 32.930 profesionales sanitarios.

Según ha detallado la propia universidad en un comunicado, «este metaanálisis ofrece una de las estimaciones globales más completas y actualizadas sobre la prevalencia y severidad del insomnio en este colectivo, ya que incluye tanto la fase aguda de la pandemia como el periodo posterior de normalización».

«Los resultados muestran que los niveles de severidad del insomnio superaron los puntos de corte clínicos en los distintos instrumentos de evaluación utilizados», señala Josefa A. Antón-Ruiz, autora del artículo junto a investigadoras de la Universidad Católica de Murcia (UCAM).

«Los niveles de severidad del insomnio superaron los puntos de corte clínicos en los distintos instrumentos de evaluación utilizados», señala Antón-Ruiz

Este estudio identifica diferencias relevantes según el tipo de exposición laboral. Entre los profesionales que trabajaron en primera línea en contacto directo con pacientes con covid-19, la prevalencia de insomnio alcanzó el 54,9%, frente al 33,5% en aquellos que no desempeñaron funciones asistenciales directas.

«Estos datos refuerzan la hipótesis de que la exposición continuada a situaciones de alta presión, riesgo de contagio, sobrecarga laboral y toma de decisiones críticas contribuyó significativamente al deterioro del sueño», añade la Dra. en Psicología de la Salud.

Por otro lado, la investigación también ha detectado variaciones geográficas. En este sentido, recalca que en Europa se reportan datos más elevados con un 58,2% de prevalencia, mientras que en Asia la tasa es de un 38,3%.

Recomendaciones

El trabajo remarca «que el insomnio no solo fue frecuente, sino clínicamente relevante antes y después de la pandemia». «Dado el vínculo demostrado entre el insomnio y otros trastornos mentales a largo plazo, nuestros hallazgos plantean implicaciones importantes para la sostenibilidad y resiliencia de los sistemas sanitarios», destaca la Dra. Antón-Ruiz.

Según este artículo, los resultados obtenidos subrayan «la necesidad de implementar programas estructurados de apoyo psicológico dirigidos al personal sanitario, así como establecer intervenciones específicas en regulación del sueño y gestión del estrés».

«Abordar el insomnio es un factor clave para la seguridad del paciente y la calidad asistencial»

«Abordar el insomnio no es únicamente una cuestión de bienestar individual, sino un factor clave para la seguridad del paciente y la calidad asistencial« y además ha señalado la Dra. Antón-Ruiz que «la salud del sueño debería integrarse de forma sistemática en las políticas institucionales y en los planes de preparación ante futuras crisis sanitarias».

«Contar con evidencia científica sólida y a medio y largo plazo permite fundamentar las decisiones en materia de salud ocupacional, orientar políticas públicas basadas en datos y visibilizar que la salud mental y, específicamente el sueño, no es una cuestión secundaria, sino un elemento central para garantizar sistemas sanitarios seguros, sostenibles y de calidad», ha sentenciado la Dra. Antón-Ruiz.

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