Nieves Sebastián Mongares
El “Consenso multidisciplinar para mejorar la calidad de vida en el cáncer de próstata” es el primer documento de este tipo que se impulsa en España para esta patología. Está coordinado por expertos clínicos y asociaciones de pacientes, y establece unas líneas de acción prioritarias para una atención integral y equitativa en esta neoplasia. En concreto, el documento surge de la colaboración entre la Asociación Española contra el Cáncer (AECC), la Asociación Nacional de Cáncer de Próstata (Ancap), y Recordati, contando además con el aval científico de la Asociación Española de Urología (AEU) y la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR).

Como recuerda el Dr. Antoni Vilaseca, médico adjunto del Servicio de Urología del Hospital Clínic de Barcelona y coordinador de este consenso, “el cáncer de próstata es el tumor más frecuente en los varones en España; su incidencia se sitúa por encima de los 30.000 nuevos casos anuales y su prevalencia (número total de pacientes con cáncer de próstata) se sitúa en torno a 250.000”. En cuanto al pronóstico, el especialista apunta que en términos generales es favorable, porque “la mayoría se detectan en estadios localizados». “En España, en 2023 se registraron 5.971 fallecimientos por cáncer de próstata, con tendencia descendente desde 1995; algunos estudios sitúan el incremento de supervivencia entorno al 5-8% en los últimos años”, agrega. No obstante, el Dr. Vilaseca puntualiza que “sigue existiendo un porcentaje de pacientes con enfermedad localmente avanzada o metastásica, donde el pronóstico y el impacto en calidad de vida pueden ser peores”.
El cáncer de próstata es el tumor más frecuente en varones en España; aunque la supervivencia ha aumentado, en pacientes con enfermedad avanzada el pronóstico y calidad de vida pueden ser peores
Uno de los puntos clave del consenso es que recoge las necesidades no cubiertas en cáncer de próstata. Entre ellas, el Dr. Vilaseca subraya “la falta de implementación de programas de detección precoz bien definidos, la inequidad de acceso a tecnologías diagnósticas, terapéuticas y ensayos clínicos, la falta de soporte psicosocial para pacientes y familiares y de evaluación sistemática de la calidad de vida por parte de los equipos tratantes”. El urólogo considera que todas estas son importantes, pero se detiene en el diagnóstico precoz apuntando que este “influye de forma directa porque el cribado con PSA puede detectar el cáncer en fases tempranas, y reduce el riesgo de mortalidad en un 21%”.
Consenso multidisciplinar: punto de partida y objetivos
Como explica el Dr. Vilaseca, “el consenso nace con el propósito de situar al paciente en el centro de las decisiones clínicas y promover una atención integral y humanizada, basada en la colaboración real entre especialidades y con participación del propio paciente”. “Además, el documento pretende visibilizar y ayudar a corregir inequidades en el acceso a tratamientos y recursos dentro del sistema público (tratamientos innovadores/ensayos, apoyo psicosocial, seguimiento nutricional, apoyo a cuidadores), e impulsar un modelo asistencial que no se limite a ‘tratar el tumor’, sino a cuidar de la calidad de vida en todas las fases”, desarrolla el especialista.
El consenso aboga por avanzar hacia un abordaje integral del cáncer de próstata que no se limite a tratar el tumor, sino a cuidar de la calidad de vida en todas las fases
Entre los principales aspectos que recopila este consenso, el Dr. Vilaseca destaca que “recomienda reforzar una atención centrada en el paciente mediante una mejor comunicación y toma de decisiones compartida, incorporando de forma real su contexto familiar y social; también impulsa la creación de equipos multidisciplinares (urología, oncología, enfermería, psicooncología, nutrición, etc.) y el acceso a apoyo psicológico, ejercicio y cuidados de soporte para minimizar efectos secundarios y preservar la funcionalidad”. Por otra parte, el urólogo indica que este documento “subraya la necesidad de equidad en el acceso a diagnóstico y tratamientos (incluidos ensayos clínicos), reducir la variabilidad territorial y promover unidades especializadas para mejorar la calidad de vida en todas las fases”.
Con todo ello, el Dr. Vilaseca expresa que el consenso “busca consolidar un modelo asistencial coordinado y multidisciplinar, donde los cuidados de soporte tengan un papel real y continuo; en paralelo, pretende reforzar que el paciente sea protagonista de las decisiones clínicas, incorporando sus prioridades para mejorar de forma tangible la calidad de vida a lo largo de todo el proceso”.
El Dr. Vilaseca remarca que se debería “promover un diagnóstico precoz ajustado al riesgo y con decisiones compartidas para equilibrar beneficios y riesgos”
En definitiva, todas estas recomendaciones se orientan a mejorar tanto la esperanza como la calidad de vida. Para lograrlo, el Dr. Vilaseca considera que se debería “promover un diagnóstico precoz ajustado al riesgo y con decisiones compartidas para equilibrar beneficios y riesgos, y garantizar un acceso más equitativo a las técnicas de diagnóstico y a opciones terapéuticas. Referente a la calidad de vida, deberíamos incluir la prevención y manejo de efectos secundarios (urinarios, sexuales, óseos y metabólicos), la rehabilitación, el ejercicio y la nutrición adaptados, y el apoyo psicológico en el eje vertebrador del manejo integral del paciente con cáncer de próstata”.
Y más allá de esto, el doctor remarca la necesidad de visibilizar esta neoplasia, teniendo en cuenta los datos de incidencia, prevalencia y mortalidad. “Dar visibilidad al cáncer de próstata en el marco del Día Mundial contra el Cáncer es importante porque se trata del tumor más frecuente en varones y, aun así, muchos de sus impactos (sexualidad, síntomas urinarios, malestar emocional o miedo a la recaída) pueden quedar invisibilizados o estigmatizados. Visibilizar este consenso ayuda a que pacientes y entorno accedan a información rigurosa, favorece decisiones informadas sobre detección y tratamiento, y refuerza que el objetivo no es solo vivir más, sino vivir mejor”. Además, como concluye el experto, aumentando la conversación sobre el cáncer de próstata, también “se pone el foco en impulsar cambios organizativos y clínicos para reducir inequidades y avanzar hacia una atención más homogénea, multidisciplinar y centrada en la persona.”









