Redacción
La obesidad sigue siendo una enfermedad infradiagnosticada en el sistema sanitario español. Solo el 54,3% de los pacientes con obesidad cuentan con un diagnóstico formal en su historia clínica, mientras que el 89,7% de los adultos no tiene registrado su índice de masa corporal (IMC) en la historia clínica.
Así lo revela el estudio Evaluación nacional en vida real del impacto económico de la obesidad en el sistema sanitario español (ECC-OS), promovido por Lilly y basado en datos de atención primaria y hospitalaria correspondientes a 2022.
El análisis, que explora por primera vez el registro de la obesidad en atención primaria en España, ejemplifica como el infradiagnóstico dificulta el seguimiento clínico y la prevención de complicaciones asociadas. «La obesidad es una enfermedad crónica asociada a más de 200 complicaciones de salud», destaca el Dr. Gabriel Cuatrecasas, especialista en medicina familiar y comunitaria y coautor del estudio.
«La obesidad es una enfermedad crónica asociada a más de 200 complicaciones de salud», destaca el Dr. Gabriel Cuatrecasas
«Su correcta identificación y registro en la historia clínica constituye el primer paso para abordarla de forma estructurada, facilitar un diagnóstico precoz y prevenir el desarrollo de patologías asociadas». Pero señala que «las diferencias observadas entre comunidades autónomas reflejan un importante infrarregistro que pone de relieve la necesidad de mejorar su reconocimiento clínico, especialmente considerando la elevada carga asistencial y el impacto económico que conlleva».
En total, algo más de 3,2 millones de personas tienen registrado el diagnóstico de obesidad en atención primaria, lo que equivale al 9,6% de la población adulta incluida en la base de datos analizada. Sin embargo, esta cifra representa aproximadamente la mitad de los casos estimados por estudios de prevalencia como Ene-covid o Enpe, lo que refuerza la existencia de un importante infradiagnóstico.
El impacto económico también es significativo. Ese 9,6% de pacientes idenitificados generó el 17,1% del total de los costes de atención primaria derivados de visitas y derivaciones a especialistas. En 2022, el coste anual en atención primaria fue de 1.656 euros por persona con diagnóstico de obesidad, frente a 851 euros por persona sin este diagnóstico. Además, se registraron cerca de 16.000 hospitalizaciones en personas con obesidad, con un coste total de 79,8 millones de euros.
En 2022, el coste anual en atención primaria fue de 1.656 euros por persona con diagnóstico de obesidad, frente a 851 euros por persona sin este diagnóstico
Para mejorar la identificación precoz, la compañía ha impulsado la campaña Lo que tu IMC dice de ti, coincidiendo con el Día Mundial de la Obesidad. «La medida del IMC, así como otras mediciones sencillas como la relación entre el perímetro de la cintura y la altura, es un primer paso de concienciación con una medida fácil de obtener«, explica la Dra. Irene Romera, directora médica de la Unidad Cardiometabólica de Lilly en España.
«Estas mediciones proporcionan información tanto al profesional sanitario, como al paciente, para poder iniciar un diagnóstico preciso de la obesidad y tomar las medidas necesarias acordes al estado de salud actual de cada persona», agrega.
El estudio concluye que documentar de forma sistemática el IMC y el diagnóstico de obesidad no solo facilitaría una intervención más temprana, sino también una asignación más eficiente de los recursos sanitarios, lo que facilitaría a visibilizar esta enfermedad crónica en las historias clínicas.









