Redacción
Los resultados de un estudio aleatorizado por grupos sobre la efectividad relativa de las vacunas antigripales inactivadas adyuvadas y de alta carga durante la temporada de gripe 2023/24 revela que no existen diferencias significativas en la efectividad de ambas vacunas frente a gripe, confirmada mediante PCR, tanto en cualquier entorno asistencial como en aquellos casos asociados a visitas a urgencias o que requirieron hospitalización. Estos datos respaldan las recomendaciones de numerosos comités asesores que aconsejan que los adultos de 65 años o más reciban vacunas antigripales adyuvadas, de alta dosis o recombinantes.
Publicado en JAMA Network Open, el estudio de CSL Seqirus se llevó a cabo en una amplia red sanitaria integrada en Estados Unidos y evaluó la vacunación antigripal en condiciones habituales de práctica clínica cerca de 430.000 adultos de 65 años o más. “Este estudio, uno de los mayores realizados hasta la fecha en condiciones de práctica clínica real sobre vacunas frente a la gripe, aporta nueva evidencia relevante al demostrar que las vacunas adyuvadas y las de alta carga ofrecen una protección comparable en adultos mayores”, ha señalado Gregg Sylvester, Chief Medical Officer y Head of R&D de CSL Seqirus. Asimismo, Sylvester ha considerado que contar con “datos robustos en vida real y a gran escala” ha sido fundamental para orientar las estrategias de vacunación dirigidas a las poblaciones con mayor riesgo de sufrir complicaciones graves asociadas a la gripe.
Los comités asesores aconsejan que los adultos de 65 años o más reciban vacunas antigripales adyuvadas, de alta dosis o recombinantes
Durante la vacunación, los centros participantes alternaban semanalmente la administración de la vacuna antigripal tetravalente adyuvada (aQIV) y la vacuna tetravalente de alta carga (HD-QIV), con un diseño orientado a aproximarse a la aleatorización individual manteniendo las condiciones reales de asistencia sanitaria.
Entre los principales resultados, destacan el registro de 836 casos de gripe conformada por PCR (3,9 por cada 1.000 personas) tras la administración de la vacuna adyuvada y 867 casos (4 por cada 1.000 personas) tras la vacunación con vacuna de alta carga; así como la efectividad de la vacuna adyuvada en los casos confirmados, que demostró no ser inferior a la vacuna de alta carga, con una efectividad relativa ajustada del 1,5%. En relación con los objetivos secundarios del estudio, se mostró que la efectividad relativa ajustada de la vacuna adyuvada frente a la de alta carga fue del 9,1%, en los casos de gripe confirmada por PCR asociada a hospitalización o visita a urgencias. En todos los objetivos evaluados, los intervalos de confianza mostraron ausencia de diferencias estadísticamente significativas entre ambas vacunas.
Mayor protección frente a la gripe
En los últimos años, se estima que entre el 70% y el 85% de las muertes relacionadas con la gripe estacional se han producido en personas mayores de 65 años y entre el 50% y el 70% de las hospitalizaciones por gripe corresponden a este grupo de edad. En este contexto, los resultados del estudio se suman a la evidencia en vida real que muestra que las vacunas antigripales adyuvadas y de alta carga ofrecen una mayor protección en adultos mayores en comparación con las vacunas estándar no adyuvadas.
Según Xavier Cabarrocas, Associate Medical Director de CSL Seqirus España, “según estimaciones recientes para la temporada 2025/26, las personas de 65 años o más representan el 53% de las hospitalizaciones por gripe. La evidencia acumulada en vida real, incluidos los resultados de este estudio, refuerza la importancia de la vacunación antigripal en adultos mayores como una herramienta clave de salud pública”.







