Fátima del Reino Iniesta (Maspalomas, Gran Canaria)
La cirugía reconstructiva dermatológica avanza hacia procedimientos cada vez más precisos, capaces de combinar el control oncológico y la funcionalidad con un mejor resultado estético. La planificación quirúrgica, el soporte de los tejidos y los posibles retoques posteriores se consolidan como aspectos clave para optimizar la reconstrucción, especialmente en zonas anatómicas complejas como la nariz o el pabellón auricular.
Estas han sido algunas de las ideas abordadas durante el 53 Congreso Nacional de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), donde especialistas revisaron distintas técnicas de reconstrucción oncológica y cirugía estética dermatológica.
Reconstrucción nasal: preservar función y estética
El Dr. Ruggero Moro, del Instituto Valenciano de Oncología, ha centrado su intervención en los retos de la cirugía oncológica reconstructiva del ala nasal, una de las áreas más complejas por su relevancia estética y funcional.
La reconstrucción del ala nasal requiere preservar la función respiratoria y la armonía facial
Durante su ponencia, el dermatólogo ha repasado diferentes opciones reconstructivas y ha defendido la importancia de adaptar la técnica a cada defecto quirúrgico. Entre las estrategias abordadas ha destacado el cierre vertical, una técnica que permite mantener mejor la anatomía de la zona y minimizar deformidades posteriores.
El dermatólogo también ha analizado el papel de los injertos cutáneos, especialmente en defectos superficiales. Según ha explicado, estos procedimientos pueden ofrecer «resultados funcionales satisfactorios», aunque existe cierto riesgo de pérdida de volumen con el paso del tiempo. «El injerto tiende a reabsorberse, perdemos ese volumen, pero es funcional», ha señalado el Dr. Moro.
Asimismo, ha revisado el uso de distintos colgajos reconstructivos, útiles para preservar las unidades estéticas cercanas y aportar soporte al ala nasal. En este contexto, ha recordado que el cartílago empleado en reconstrucción no pertenece originalmente al ala nasal, pero se utiliza para proporcionar estructura y volumen.
Los injertos cutáneos pueden perder volumen con el tiempo, aunque mantienen resultados funcionales estables
Otro de los aspectos destacados ha sido la necesidad de valorar procedimientos reconstructivos en varios tiempos quirúrgicos y contemplar posibles retoques posteriores para optimizar el resultado final. «La parte difícil de esta reconstrucción es volver a posicionar el ala en su sitio», ha explicado el Dr. Moro, al abordar la importancia del soporte y del volumen en la reconstrucción nasal.
El especialista ha aconsejado realizar fotografías clínicas y planificar cuidadosamente cada reconstrucción para minimizar deformidades y preservar tanto la función respiratoria como la armonía facial.
Lobuloplastia y cirugía del pabellón auricular
La Dra. Montserrat Magdalena Franco Muñoz, del Instituto Natividad Cano y el Hospital de Móstoles, durante su ponencia Cirugía estética del pabellón auricular: Excelencia en la lobuloplastia ha explicado que el lóbulo auricular desempeña un importante papel estético y puede sufrir alteraciones relacionadas con el envejecimiento, los traumatismos o el uso continuado de pendientes pesados.
La lobuloplastia permite corregir ptosis, pseudoptosis y lóbulo rasgado con técnicas cada vez más precisas
Durante su intervención, ha repasado distintas técnicas quirúrgicas para corregir ptosis, pseudoptosis y lóbulo rasgado, así como diferentes abordajes reconstructivos destinados a minimizar cicatrices visibles y preservar las proporciones naturales del pabellón auricular.
La dermatóloga ha recordado que existen múltiples procedimientos para reparar el lóbulo rasgado, cada uno con ventajas e inconvenientes específicos según el tipo de defecto y las características anatómicas del paciente.
Asimismo, ha señalado que muchas de estas técnicas permiten ocultar las cicatrices en zonas menos visibles y combinar la cirugía estética con procedimientos reconstructivos tras cirugía oncológica. «Nos puede servir tanto en la consulta estética como también para la reconstrucción oncológica», ha concluido.










