«No es normal que un niño llore continuamente sin consuelo»: causas del cólico del lactante más allá del aparato digestivo

Según la fisioterapeuta pediátrica Paula Narváez, del Hospital Quirónsalud Marbella, explica que la inmadurez del sistema nervioso, las alteraciones de la microbiota o el estrés parental también pueden contribuir al malestar del bebé

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Redacción
La irritabilidad frecuente o constante, el llanto excesivo, las tensiones musculares, las molestias intestinales tras las tomas, las dificultades para conciliar el sueño o una sensación general de incomodidad son algunos de los síntomas que sufren los bebés cuando padecen el denominado Síndrome de Distrés del Lactante, o más conocido como cólico del lactante. La aparición de este síndrome siempre se ha asociado al sistema digestivo del bebé, sin embargo, Paula Narváez, fisioterapeuta pediátrica del servicio de Rehabilitación y Fisioterapia del Hospital Quirónsalud Marbella, explica que “puede tener otras causas u orígenes”.

Según explica la especialista, también pueden influir factores como la inmadurez del sistema nervioso o digestivo del bebé, alteraciones de la microbiota, la sobreestimulación, los trastornos del sueño, una hipersensibilidad o incluso el estrés parental. Todos estos factores provocan que “en el bebé genera un estado de alerta constante y malestar generalizado; en los padres provoca estrés, ansiedad, agotamiento que van relacionados con sentimientos de culpa”, afirma Narváez, quien añade que estas emociones pueden llegar a afectar al vínculo entre los progenitores y el niño.

Los factores más comunes del Síndrome de Distrés del Lactante son las molestias intestinales tras las tomas, las dificultades para conciliar el sueño, así como la inmadurez del sistema nervioso o digestivo del bebé

Con el objetivo de aliviar los síntomas, la fisioterapia pediátrica juega un papel relevante, al poder realizar una valoración global del bebé y aplicar un tratamiento individualizado adaptado a cada caso. Narváez explica que la exploración no se limita al aparato digestivo, sino que incluye la valoración a nivel craneal, de las tensiones musculares y durales, así como de la musculatura y las fascias de la boca, con el objetivo de detectar posibles limitaciones que puedan estar relacionadas con el malestar del bebé.

Paula Narváez, fisitoerapeuta pedriátrica Quirónsalud
Paula Narváez, fisioterapeuta pediátrica del servicio de Rehabilitación y Fisioterapia del Hospital Quirónsalud Marbella

En cuanto al tratamiento, la fisioterapeuta señala que “usamos técnicas de terapia manual respetuosas y suaves para liberar las tensiones que pueda estar sufriendo el bebé, además de hacer un acompañamiento a las familias durante el proceso enseñándoles técnicas o ayudas para que tanto ellos como el bebé estén más cómodos”.

Por otro lado, la especialista recalca la importancia de eliminar una de las creencias más extendidas sobre el cólico del lactante. No es normal que un niño llore continuamente sin consuelo, hay que valorar y tratar al niño para que no sufra, o lo pase lo menos mal posible”, subraya. En este sentido, Narváez recomienda consulta con un especialista cuando el llanto persistente o la irritabilidad inconsolable se acompañen de otros signos de malestar, ya que una valoración precoz puede ayudar a identificar las posibles causas y orientar el abordaje más adecuado.

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