Redacción
La rotura del ligamento cruzado anterior es una de las lesiones más frecuentes en la práctica deportiva y presenta una incidencia especialmente elevada entre las mujeres deportistas. Con el objetivo de mejorar la recuperación de estas pacientes, un nuevo estudio, liderado por el Dr. Àngel Masferrer-Pino, especialista de la Unidad de Rodilla de Icatme en el Hospital Universitari Dexeus (Barcelona), muestra que la modulación hormonal podría desempeñar un papel relevante en la maduración biológica del injerto.
Hasta ahora, diversos trabajos científicos habían apuntado que los anticonceptivos orales podrían estar asociados a una menor incidencia de lesiones del ligamento cruzado anterior en mujeres. Sin embargo, no existían estudios que analizaran su posible influencia en la maduración del injerto después de una reconstrucción del ligamento.
Las recientes estudios señalan que el uso de anticonceptivos orales podrían reducir la incidencia de lesiones del ligamento cruzado anterior en mujeres
La investigación del Dr. Masferrer-Pino aporta una nueva perspectiva sobre la relación entre el entorno hormonal femenino y los mecanismos biológicos de recuperación ligamentosa. Los resultados obtenidos abren una prometedora línea de investigación para seguir profundizando en la recuperación de una de las lesiones más frecuentes y complejas de la traumatología deportiva.

Publicado en The American Journal of Sports Medicine, el estudio incluyó a 55 mujeres de entre 16 y 45 años sometidas a una reconstrucción anatómica del ligamento cruzado anterior mediante injerto de tendones isquiotibiales. Las pacientes fueron divididas en dos grupos en función del uso o no de anticonceptivos orales antes y después de la intervención.
Los investigadores evaluaron mediante resonancia magnética la maduración del injerto entre seis y nueve meses después de la cirugía. Los investigadores observaron que las pacientes que utilizaban anticonceptivos orales presentaban parámetros significativamente mejores de maduración ligamentosa en comparación con aquellas que no los utilizaban.
Según los autores, estos hallazgos sugieren que la estabilización hormonal podría favorecer algunos de los procesos biológicos implicados en la integración y remodelación del nuevo ligamento tras la reconstrucción quirúrgica. Asimismo, los investigadores consideran necesario realizar nuevos estudios con un mayor número de pacientes para confirmar estos resultados y evaluar su impacto clínico a largo plazo.






