La implantación de consultas digitales en hospitales privados se dispara hasta el 85%

La transformación digital de la sanidad privada avanza está impulsada por la incorporación de nuevas herramientas de atención y el desarrollo de servicios digitales que complementan la asistencia presencial, según el Observatorio del Sector Sanitario Privado 2026

Inteligencia artificial riesgos médicos

Redacción
La tecnología sanitaria se ha consolidado como un elemento transversal del proceso asistencial, al integrar herramientas, dispositivos, software, sistemas de información y servicios digitales que permiten prevenir, diagnosticar, tratar, realizar el seguimiento de los pacientes y mejorar la gestión sanitaria. Según el Observatorio del Sector Sanitario Privado 2026, elaborado por la Fundación IDIS, este ecosistema tecnológico se apoya en cinco grandes palancas: la infraestructura digital sanitaria, las herramientas digitales de atención, el equipamiento sanitario avanzado, las tecnologías emergentes y la seguridad y resiliencia tecnológica.

El informe destaca que, en los últimos años, la transformación digital del sistema sanitario se ha acelerado gracias tanto a los avances tecnológicos como a las iniciativas regulatorias impulsadas desde Europa y España. Entre los principales hitos, figuran la aplicación del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), la entrada en vigor del Reglamento Europeo de Productos Sanitarios (MDR), la Estrategia de Salud Digital del Sistema Nacional de Salud, la expansión de la historia clínica digital interoperable, el impulso de la telemedicina durante la pandemia, el desarrollo del Espacio Nacional de Datos de Salud, la puesta en marcha del Espacio de Datos de la Sanidad Privada promovido por la Fundación IDIS y la entrada en vigor del Reglamento Europeo de Datos de Salud (EHDS).

La interoperabilidad, la inteligencia artificial y la ciberseguridad se sitúan entre los principales retos de la transformación tecnológica del sistema sanitario

Según el documento, el Sistema Nacional de Salud está evolucionando desde una digitalización basada en infraestructuras hacia otra centrada en la generación de valor mediante la analítica de datos y la automatización inteligente. Asimismo, la infraestructura digital sanitaria constituye la base tecnológica sobre la que se apoya un sistema sanitario interoperable, eficiente y orientado a los datos. En este sentido, el informe subraya que uno de los principales retos continúa siendo la interoperabilidad efectiva entre los distintos sistemas de información.

Las herramientas digitales de atención sanitaria permiten ampliar el acceso a los servicios médicos y complementar la asistencia presencial mediante nuevos canales. Entre ellas, la consulta telemática se ha consolidado como uno de los principales servicios digitales, alcanzando un porcentaje de pacientes usuarios de estos servicios del 77% en 2023. Paralelamente, la implantación de consultas digitales en hospitales privados aumentó del 40% al 85% durante el mismo periodo, reflejando la creciente incorporación de estas soluciones tanto en la sanidad pública como en la privada.

Por otro lado, el informe señala que el equipamiento sanitario avanzado es esencial para el diagnóstico y tratamiento de numerosas patologías y que la sanidad privada ha realizado una apuesta sostenida por incorporar tecnología de alta complejidad, especialmente en diagnóstico por imagen, cirugía mínimamente invasiva y cirugía robótica. Estas inversiones permiten aumentar la precisión de los procedimientos, reducir la invasividad de las intervenciones y mejorar los resultados clínicos. Asimismo, se destaca el desarrollo de programas de cirugía asistida por tecnología en áreas como la cirugía general, la urología, la traumatología y la cirugía ortopédica, así como la incorporación de plataformas robóticas que optimizan la planificación quirúrgica y favorecen una cirugía de mayor precisión.

La sanidad privada mantiene una apuesta creciente por el equipamiento avanzado, la cirugía robótica y las técnicas mínimamente invasivas

El modelo asistencial se está viendo modificado por la aparición de tecnologías emergentes, como la inteligencia artificial (IA), que ya se aplica en ámbitos como el diagnóstico por imagen, la medicina de precisión y el apoyo a la decisión clínica, facilitando el análisis de grandes volúmenes de información y la detección precoz de patologías, señala el observatorio.

Junto a ella, el Internet de las Cosas Médicas (IoMT), los dispositivos conectados y la monitorización remota permiten realizar un seguimiento continuo de los pacientes, especialmente de aquellos con enfermedades crónicas, favoreciendo modelos asistenciales más preventivos y proactivos. Además, la robótica médica amplía las capacidades de los profesionales sanitarios en cirugía, rehabilitación y logística hospitalaria, mientras que la analítica avanzada contribuye a mejorar la planificación de recursos y la toma de decisiones clínicas y organizativas.

Además, adquiere una mayor relevancia la seguridad y resiliencia tecnológica, ya que el sector sanitario figura entre los más expuestos a las amenazas digitales. Según los datos del observatorio, la sanidad concentró el 10% de los ciberataques registrados en España en 2025, situándose como el cuarto sector más afectado, por detrás de educación e investigación (20%), telecomunicaciones (15%) y gobierno y administración (12%).

A nivel mundial, la sanidad ocupa la tercera posición entre los sectores más atacados. Los principales riesgos incluyen ataques de ransomware, phishing y denegaciones de servicio (DDoS), por lo que el documento considera imprescindible reforzar la ciberseguridad mediante modelos como Zero Trust, controles de acceso más rigurosos y una mayor cultura de seguridad para proteger la información sanitaria y garantizar la continuidad asistencial.

Podcast

Podcast

Especiales

Atención primaria

Sanidad privada

iSanidadental

Anuario

Accede a iSanidad

Buscar
Síguenos en