Redacción
El MD Anderson Cancer Center Madrid-Hospiten ha incorporado la cirugía robótica para la reparación de eventraciones, una complicación que puede aparecer meses o incluso años después de una cirugía oncológica abdominal. Esta técnica permite intervenir mediante pequeñas incisiones, reduciendo la agresión quirúrgica y favoreciendo una recuperación más rápida del paciente.
La eventración se produce cuando la cicatriz de la pared abdominal pierde resistencia y parte del contenido del abdomen sobresale hacia el exterior, formando un bulto. Aunque se percibe inicialmente como un problema estético, también puede provocar dolor, sensación de tirantez, dificultades para caminar y limitaciones para realizar esfuerzos o incorporarse. En los casos más graves, puede requerir una intervención quirúrgica urgente.
Los pacientes oncológicos presentan además un mayor riesgo de desarrollar estas complicaciones. La desnutrición y la pérdida de masa muscular asociadas a la enfermedad o a sus tratamientos pueden debilitar la pared abdominal, a lo que se suma que las cirugías oncológicas suelen requerir incisiones de mayor tamaño. La presencia de estomas, como colostomías o ileostomías, también incrementa el riesgo de desarrollar hernias en esta zona.
Los pacientes oncológicos presentan un mayor riesgo de desarrollar eventraciones por la pérdida de masa muscular, la desnutrición y la presencia de estomas
La cirugía robótica permite abordar las hernias ventrales o eventraciones mediante pequeñas incisiones sin necesidad de reabrir completamente la cicatriz previa. El Dr. Óscar Alonso, jefe de Cirugía Hepatobiliopancreática y responsable de Cirugía Robótica Digestiva en MD Anderson Cancer Center Madrid-Hospiten, ha explicado que «no significa que un robot opere solo, el cirujano controla en todo momento los instrumentos».
Además, ha agregado que la diferencia respecto a la cirugía convencional es que el sistema robótico «ofrece una visión ampliada y en tres dimensiones, además de instrumentos muy precisos que permiten trabajar dentro de la pared abdominal con gran delicadeza».
Una de las principales ventajas de esta técnica es que permite reparar las hernias ventrales o eventraciones sin necesidad de reabrir completamente la cicatriz previa. El abordaje implica una menor agresión quirúrgica, menos dolor postoperatorio y una recuperación más rápida, especialmente relevante para pacientes que ya han pasado por intervenciones complejas.
La cirugía robótica permite reparar la pared abdominal sin reabrir completamente la cicatriz de la intervención previa
En este sentido, el Dr. Alonso ha señalado que «cuando aparece una eventración que necesita cirugía, a menudo hay que interrumpir temporalmente los tratamientos oncológicos, como la quimioterapia, para poder operar con seguridad. Cuanto más lenta o complicada sea la recuperación, más se retrasa la posibilidad de volver al tratamiento».
Por ello, los abordajes mínimamente invasivos pueden facilitar que el paciente retome su tratamiento en un menor periodo de tiempo. No obstante, la elección de la cirugía robótica debe realizarse de forma individualizada, teniendo en cuenta las características del paciente, el tipo de hernia y su historia clínica.
Dr. Alonso: «Cuanto más lenta o complicada sea la recuperación, más se retrasa la posibilidad de volver al tratamiento»
Esta opción puede resultar especialmente relevante en personas intervenidas por tumores abdominales que han pasado por cirugías complejas, tratamientos oncológicos o presentan estomas y pérdida de masa muscular. En estos casos, la tecnología robótica permite abordar la reparación de la pared abdominal con menor invasividad.
«Para el paciente oncológico, reparar una eventración muchas veces significa poder continuar con su tratamiento y volver a su vida con mayor seguridad y confort. No debe verse como algo difícil de solucionar. Hoy en día contamos con herramientas, como la cirugía robótica, que nos ayudan a lograrlo de forma cada vez más eficaz y con menos molestias para el paciente», ha concluido el Dr. Alonso.








