Redacción
Moderna y MSD han anunciado resultados positivos del ensayo fase III INTerpath-001 contra el melanoma resecado. El estudio evalúa la vacuna personalizada de ARNm Intismeran autogene junto a pembrolizumab como tratamiento adyuvante en pacientes con melanoma de alto riesgo resecado. Según ambas compañías, la combinación alcanzó el objetivo principal de supervivencia libre de recurrencia. También logró mejorar la supervivencia libre de metástasis a distancia frente a Keytruda en monoterapia.
Los resultados de Moderna y MSD en melanoma constituyen el primer ensayo fase III positivo para una vacuna personalizada contra el cáncer basada en ARNm
Los resultados de este estudio representan un hito para la inmunooncología. Es el primer ensayo fase III positivo para una terapia contra el cáncer basada en ARNm. También es la primera vacuna personalizada de neoantígenos que demuestra beneficio clínico en una fase avanzada de desarrollo. Si los datos completos confirman estos hallazgos, la combinación podría convertirse en una nueva opción terapéutica para estos pacientes. Además, abriría una nueva etapa para las vacunas personalizadas en oncología.
El ensayo de MSD y Moderna incluyó a 1.137 pacientes con melanoma en estadios IIB, IIC, III y IV. Todos habían sido sometidos previamente a cirugía con resección completa del tumor. Los participantes recibieron Intismeran junto a pembrolizumab o bien Keytruda en monoterapia. El análisis intermedio mostró mejoras significativas en los principales objetivos evaluados. El estudio continuará para analizar otros parámetros clínicos relevantes, incluida la supervivencia global. Los resultados refuerzan además los datos observados anteriormente en fase II. En aquel estudio, la combinación redujo un 49% el riesgo de recurrencia o muerte.
Como cada tumor presenta un perfil mutacional diferente, la vacuna es específica para cada paciente.
Intismeran no sigue el modelo tradicional de las vacunas convencionales porque su fabricación se adapta a las características de cada paciente. El proceso comienza con la secuenciación genética del tumor. Después se identifican las mutaciones específicas presentes en las células cancerosas. Con esa información se diseña una secuencia de ARNm personalizada para entrenar al sistema inmunitario. Posteriormente, pembrolizumab potencia la respuesta inmunológica generada por la vacuna. Esta estrategia busca reforzar la capacidad del organismo para eliminar células tumorales residuales. Desde MSD destacan que cada tumor presenta un perfil mutacional diferente.
Así, la vacuna se diseña específicamente para cada paciente.
El melanoma representa una pequeña proporción de los cánceres cutáneos. Sin embargo, concentra la mayoría de las muertes relacionadas con este tipo de tumores. La mayoría de las recaídas aparecen durante los primeros años tras la cirugía. Evitar la recurrencia constituye uno de los principales objetivos terapéuticos actuales. Por ese motivo, los resultados anunciados tienen una especial relevancia clínica. La combinación redujo tanto las recaídas como la aparición de metástasis a distancia. Además, las compañías señalaron que no se identificaron nuevas señales relevantes de seguridad. El perfil observado fue consistente con estudios previos.
Moderna llegó a dispararse un 150% y MSD avanzó cerca de un 10%, impulsadas por el potencial de las vacunas oncológicas de ARNm
El anuncio tuvo una repercusión inmediata en los mercados financieros. Las acciones de Moderna llegaron a dispararse entre un 90% y un 150%. Por su parte, los títulos de MSD registraron avances cercanos al 10%. Los inversores interpretaron los resultados como una validación del potencial de la plataforma. Para Moderna, el hallazgo supone un impulso estratégico más allá del negocio de vacunas frente al Covid-19. Para MSD, refuerza el posicionamiento futuro alrededor de Keytruda. Las compañías presentarán los datos completos en un próximo congreso médico internacional. También iniciarán conversaciones regulatorias durante los próximos meses.
De confirmarse los datos definitivos, la estrategia podría marcar el inicio de una nueva generación de vacunas personalizadas en oncología








