Gema Maldonado Cantero
La comunidad científica del ámbito de la cardiología tiene una nueva definición del infarto de miocardio, una patología que sigue cobrándose la vida cientos de miles de personas en todo el mundo. Se trata de la quinta definición universal que las principales sociedades científicas de cardiología han consensuado, para tratar de afinar y simplificar su clasificación, conseguir que cardiólogos de todo el mundo puedan hacer diagnósticos más homogéneos y abrir la puerta a nuevas investigaciones sobre las causas del infarto de miocardio. La nueva clasificación se recoge en una guía actualizada de manejo de esta enfermedad cardiovascular.
El cambio se ha presentado en el reciente Congreso Europeo de Cardiología en Múnich (Alemania). Ha sido una de las principales novedades de este encuentro, que ha reunido a cardiólogos de todo el mundo. Las cifras que rodean a esta enfermedad explican su importancia. Solo en España, las enfermedades cardiovasculares se llevaron la vida de 113.620 personas en España en 2024. La cardiopatía isquémica, y su forma más grave, el infarto de miocardio, fue responsable de 26.851 de esas muertes.
La definición trata de afinar y simplificar la clasificación del infarto, conseguir diagnósticos más homogéneos y facilitar investigaciones sobre sus causas
Ese mismo año se registraron en España 12.780 altas hospitalarias tras un diagnóstico de infarto agudo de miocardio, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Se trata de una de las enfermedades cardiovasculares más comunes, con una prevalencia estimada del 3,8% en menores de 60 años y del 9,5% a partir de esa edad. Según la Organización Mundial de la Salud, la primera de las 10 principales causas de muerte en el mundo (datos consolidados en 2021), la cardiopatía isquémica fue la primera causa de muerte en el mundo, responsable del 13% de todas las muertes.
Con estos datos, la investigación y el conocimiento sobre esta enfermedad grave y potencialmente mortal trata de buscar vías que reduzcan las cifras de infartos y que mejoren su diagnóstico y manejo cuando se presenta. Y en este caso, las guías clínicas sobre esta patología cambian para incluir esta nueva forma de definir y clasificar el infarto, con la prevención muy en el centro.
La nueva definición tiene en cuenta la causa subyacente del infarto y reconoce tres situaciones diferentes: infarto primario, secundario y relacionado con procedimientos
«La definición universal anterior utilizaba un sistema numérico para categorizar los diferentes tipos de infarto de miocardio, pero esto no siempre fue fácil de aplicar en la práctica clínica, lo que generó inconsistencias en el diagnóstico y el tratamiento», ha explicado el profesor de la Universidad de Edimburgo y presidente de la Sociedad Europea de Cardiología (SEC), Nicholas Mills. Las causas del infarto de miocardio van más allá de una arteria coronaria bloqueada, y esta clasificación trata de simplificar y mejorar el diagnóstico.
La nueva definición tiene en cuenta la causa subyacente del infarto y reconoce tres categorías diferentes: infarto primario, secundario y relacionado con procedimientos. Con esta clasificación, las cuatro organizaciones científicas implicadas (Sociedad Europea de Cardiología, el Colegio Americano de Cardiología, Asociación Americana del Corazón (AHA) y Federación Mundial del Corazón (WHF) aseguran que quedan recogidos todos los infartos en alguna de las tres categorías clínicas. Para cada una de ellas, la nueva guía consensuada detalla las pruebas diagnósticas y las investigaciones necesarias en cada caso.
Estas tres categorías clínicas sustituyen a la clasificación numérica anterior, lo que para la profesora Kristin Newby, presidenta del Colegio Estadounidense de Cardiología) y la Asociación Estadounidense del Corazón) (ACC-AHA, por sus siglas en inglés) permitirá a los pacientes comprender mejor su enfermedad.
Dr. Nicholas Mills: «La definición anterior utilizaba un sistema numérico para categorizar los tipos de infarto, pero esto no siempre fue fácil de aplicar en la práctica clínica, lo que generó inconsistencias en el diagnóstico y el tratamiento»
«Los médicos a menudo no utilizan la terminología numérica anterior, por ejemplo, tipo 2 o tipo 4c, al hablar con los pacientes porque es bastante compleja. Con el nuevo enfoque, ahora podemos hablar con los pacientes sobre la causa de su infarto para que comprendan su situación y entiendan por qué son necesarios los siguientes pasos, como realizar más pruebas y tratamientos», ha explicado durante el congreso.
Tres categorías clínicas
El infarto primario será el que aparece de forma espontánea debido a un problema agudo en una arteria coronaria. Lo más habitual es que se produzca por la rotura de una placa aterosclerótica. Pero existen otras causas, como un desgarro en la pared coronaria, un espasmo o un coágulo.
El infarto secundario se debe a un desequilibrio entre el aporte y la demanda de oxígeno del corazón provocado por otra enfermedad, como una presión arterial muy alta o muy baja o una frecuencia cardíaca muy elevada. Y la tercera categoría descrita, el infarto relacionado con procedimientos, se considera el que se produce en los 30 días posteriores a un procedimiento cardíaco, como puede ser la colocación de un stent coronario, o en ese mismo periodo tras una intervención cardiaca como una cirugía de revascularización coronaria.
Los autores del consenso también creen que la nueva definición va a permitir tener mejores datos de incidencia de la enfermedad para poder tomar decisiones de salud pública y hacer nuevas investigaciones. El comité que ha elaborado la nueva definición ha trabajado con la Organización Mundial de la Salud para establecer códigos de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE) que se correspondan con las clasificaciones actualizadas del infarto.
Se establecerán códigos de la CIE que se correspondan con la nueva clasificación del infarto para «mejorar la vigilancia de la salud pública y la planificación de los sistemas sanitarios»
«Aunque su implementación llevará tiempo, permitirá mejorar la vigilancia de la salud pública y la planificación de los sistemas sanitarios», ha señalado la presidenta de la Asociación Mundial de Cardiología, Darah Zaman. La experta explica que la codificación de la CIE también estandarizará la recopilación de datos sobre cada tipo de infarto, «lo que permitirá realizar investigaciones a gran escala en áreas en las que existen necesidades no cubiertas».
Y una de estas necesidades no cubiertas afecta a las mujeres. En ellas se presenta más habitualmente que en varones un tipo de infarto primario causado por la disección coronaria espontánea (SCAD, por sus siglas en inglés). Se da cuando se produce un desgarro de una arteria coronaria sin razón aparente. Esta enfermedad está infradiagnosticada y los autores de la guía, esperan que, con la nueva clasificación y su estandarización con los códigos del CIE, se puedan desarrollar estudios que mejoren el conocimiento y el diagnóstico de esta forma de infarto.







