Identifican nuevos marcadores para valorar mejor el riesgo de muerte súbita y arritmias graves en pacientes con miocardiopatía dilatada

Un estudio internacional liderado por investigadores del Hospital Universitario Puerta de Hierro Majadahonda identifica a pacientes con mayor riesgo mediante tres marcadores: fibrosis cardíaca, corredores de conducción lenta y variantes genéticas

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Redacción
Un estudio internacional liderado por cardiólogos del Hospital Universitario Puerta de Hierro Majadahonda y del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) ha identificado nuevos marcadores que permiten mejorar la estratificación del riesgo de arritmias ventriculares graves en pacientes con miocardiopatía dilatada no isquémica, una de las principales causas de insuficiencia cardiaca y muerte súbita.

La investigación, realizada en una cohorte de 925 pacientes de 22 hospitales de España y Países Bajos y publicada en Circulation, muestra que combinar información genética con técnicas avanzadas de resonancia magnética cardiaca permite predecir con mayor precisión el riesgo arrítmico que los criterios utilizados actualmente.

Casi la mitad de los eventos arrítmicos se produjeron en pacientes cuya función cardíaca no los situaba en el grupo de alto riesgo según el criterio tradicional

Hasta ahora, la decisión de implantar un desfibrilador automático para prevenir la muerte súbita se ha basado principalmente en la fracción de eyección del ventrículo izquierdo, que mide la capacidad de bombeo del corazón. Sin embargo, este parámetro presenta limitaciones para identificar a los pacientes con mayor riesgo de complicaciones arrítmicas. De hecho, cerca de la mitad de los eventos arrítmicos registrados en el estudio se produjeron en pacientes cuya función cardiaca estaba por encima del umbral considerado de alto riesgo.

Tres marcadores para mejorar la estratificación

El trabajo analizó las características de la fibrosis cardiaca mediante resonancia magnética con realce tardío de gadolinio, una técnica que permite detectar tejido cicatricial en el músculo cardiaco. Los investigadores se centraron además en los denominados «corredores de conducción lenta», pequeñas vías de tejido sano situadas entre áreas de fibrosis que pueden favorecer la aparición de circuitos eléctricos anómalos responsables de las arritmias ventriculares.

El algoritmo integra la fibrosis cardíaca, los corredores de conducción lenta y las variantes genéticas de alto riesgo para clasificar a los pacientes según su riesgo arrítmico

Los resultados mostraron que un mayor número de estos corredores se asociaba de forma independiente con la aparición de arritmias graves. El riesgo era especialmente elevado entre los pacientes que presentaban cuatro o más identificados mediante técnicas avanzadas de procesamiento de imágenes. El estudio también confirmó la relevancia de determinadas alteraciones genéticas consideradas de alto riesgo, especialmente en pacientes que todavía no presentaban fibrosis detectable en la resonancia magnética.

A partir de los datos obtenidos, los investigadores desarrollaron un algoritmo que combina tres elementos; la presencia de fibrosis detectada por resonancia magnética, el número de corredores de conducción lenta y la existencia de variantes genéticas de alto riesgo. Este modelo ha permitido clasificar a los pacientes en distintos niveles de riesgo arrítmico y superó claramente la capacidad predictiva del criterio tradicional basado únicamente en la función cardiaca.

La tasa anual de eventos arrítmicos fue inferior al 1% en el grupo de bajo riesgo y superó el 7% entre los pacientes de alto riesgo

Según los resultados, los pacientes clasificados de bajo riesgo presentaron una tasa anual de eventos arrítmicos inferior al 1%, mientras que los pacientes clasificados como alto riesgo superó el 7% anual. Esta diferencia podría contribuir a los seleccionar de forma más precisa a los pacientes candidatos a recibir un desfibrilador implantable como medida preventiva.

La estrategia también podría ayudar a evitar la implantación de desfibriladores en pacientes con un riesgo reducido y, al mismo tiempo, identificar a personas que actualmente podrían pasar desapercibidas pese a presentar un riesgo elevado de muerte súbita cardíaca.

Los investigadores que lideran este estudio, el Dr. Jesús González Mirelis y el Dr. Pablo García-Pavía, cardiólogos del Hospital Universitario Puerta de Hierro de Majadahonda, e investigadores del CIBERCV y del CNIC, han destacado la necesidad de avanzar «hacia una evaluación personalizada del riesgo en la miocardiopatía dilatada, integrando información clínica, genética y de imagen cardíaca avanzada en la toma de decisiones». No obstante, la investigadora, Dra. Noemí Ramos, cardióloga del Hospital Universitario Puerta de Hierro de Majadahonda y primera firmante del trabajo, ha señalado que los resultados deberán confirmarse en futuros estudios y ensayos clínicos antes de trasladarse plenamente a nuevas estrategias a implantar en la práctica asistencial.

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