Pablo Malo Segura
Gabriela Vázquez Vegas / Ana Fernández Agüero (fotografía y vídeo)
El blanqueamiento dental es un procedimiento odontológico que requiere un diagnóstico, indicación clínica, control profesional y seguimiento. Para mostrar cómo se desarrolla este tratamiento en consulta, iSanidad ha acudido al Centro Odontológico Alberto García, en Valladolid, donde se ha realizado un caso clínico de blanqueamiento dental con Philips Zoom.
Este videoreportaje muestra los pasos necesarios para obtener un resultado seguro, predecible y estable. El Dr. Alberto García, odontólogo y propietario de la clínica, explica que “el éxito de un tratamiento de blanqueamiento dental comienza mucho antes de aplicar el agente blanqueador”. En este sentido, subraya que la fase inicial debe incluir un diagnóstico adecuado, la valoración de las expectativas del paciente, la confirmación de que es un buen candidato y la comprobación de una óptima salud oral.
“La clave está en seguir un protocolo clínico bien establecido, basado en la evidencia científica y adaptado a las necesidades de cada paciente”, afirma. En este caso, el paciente reúne condiciones favorables para el tratamiento: buena salud oral, higiene adecuada, expectativas realistas y una coloración dental con tonalidades amarillentas y rojizas, además de una luminosidad reducida. Según García, esta situación clínica permite “trabajar con un alto grado de previsibilidad”.
Dr. Alberto García: “En la mayoría de los casos podemos observar una mejora visible del color en una única sesión clínica”
Planificación clínica y selección del sistema
Dentro de un protocolo correctamente planificado, el equipo clínico destaca varias ventajas del sistema Philips Zoom. El Dr. García señala que se trata de un sistema con “una amplia trayectoria clínica y un sólido respaldo científico”, aspectos que considera relevantes para ofrecer tratamientos seguros y predecibles.
También destaca el sistema de aislamiento, orientado a proteger los tejidos blandos durante el procedimiento, y la posibilidad de individualizar el tratamiento según las características de cada caso. Otro aspecto clínico relevante es la obtención de resultados satisfactorios con concentraciones relativamente bajas de peróxido de hidrógeno, lo que puede contribuir a mejorar la experiencia del paciente sin renunciar a la eficacia clínica. “Confiamos en Philips Zoom por la consistencia que presenta en sus resultados y la previsibilidad en todos los casos clínicos”, apunta el Dr. García.
Desarrollo del procedimiento
La higienista dental Tatiana Herrero, encargada de la mayor parte del blanqueamiento, explica que el procedimiento comienza con el aislamiento de encía y mucosas “para que no haya ningún tipo de irritación”, resalta. Posteriormente, se realizan habitualmente tres aplicaciones durante la sesión clínica. En pacientes sin sensibilidad, puede valorarse una cuarta aplicación en la misma sesión. Tras el tratamiento en consulta, el protocolo puede completarse con una fase domiciliaria, que se inicia pasadas 72 horas y suele prolongarse entre cuatro y seis semanas.
El Dr. García explica que “en la mayoría de los casos podemos observar una mejora visible del color en una única sesión clínica”, con incrementos aproximados de luminosidad de entre seis y ocho tonos. La duración habitual del tratamiento en clínica es de alrededor de una hora, con tres aplicaciones de 15 minutos bajo supervisión profesional.
Tatiana Herrero: “Es muy importante llevar a cabo el protocolo de forma precisa para lograr unos resultados óptimos y evitar ningún tipo de riesgo”
Protocolo, control de riesgos, expectativas y comunicación
Tatiana Herrero insiste en que “es muy importante llevar a cabo el protocolo de forma precisa para lograr unos resultados óptimos y evitar ningún tipo de riesgo”. Esta protocolización permite controlar aspectos como el aislamiento de tejidos blandos, el tiempo de aplicación, la respuesta del paciente, la posible sensibilidad y la continuidad del tratamiento en domicilio.
La comunicación con el paciente forma parte del protocolo asistencial. Sandra Balsa, responsable de recepción y atención al paciente, explica que “normalmente las principales dudas que tienen nuestros pacientes sobre el blanqueamiento son si daña o afecta el esmalte de los dientes, si provoca sensibilidad durante o después del tratamiento, qué alimentos o qué hábitos deben evitar o reducir y, sobre todo, si el tratamiento es seguro para su caso”, afirma. Por ello, la información previa debe orientarse a establecer expectativas realistas, “explicando al paciente de forma clara qué resultados puede esperar para evitar falsas expectativas”, añade.
Salud oral previa y mantenimiento
El mantenimiento del resultado depende en gran medida de la situación bucodental previa y de los hábitos posteriores del paciente. Ignacio Villafañe, higienista y especialista en técnicas de higiene y cuidados dentales, recuerda que “una salud bucodental previa del paciente antes de un blanqueamiento es fundamental”.
Ignacio Villafañe: “El mantenimiento en casa es fundamental para conseguir un blanqueamiento estable a largo plazo”
En este sentido, señala la necesidad de eliminar caries activas, evitar enfermedad periodontal y trabajar sobre una base clínica estable. Para favorecer la estabilidad del resultado, el equipo se apoya en profilaxis profesional, educación sanitaria, técnica de cepillado adecuada y pautas personalizadas de higiene oral. Ignacio Villafañe destaca que “el mantenimiento en casa es fundamental para conseguir un blanqueamiento estable a largo plazo”.
Entre las recomendaciones tras la sesión se incluye evitar durante las primeras 24-48 horas alimentos y bebidas con alta capacidad de pigmentación, como café, vino tinto, frutos rojos, cerezas o moras, así como el tabaco. También se incide en el control de placa bacteriana mediante herramientas adecuadas de higiene oral.
Villafañe destaca la dinámica de fluidos del cepillo Philips Sonicare, que permite que agua y aire accedan a espacios donde habitualmente no llega el cepillado convencional, favoreciendo una mayor eliminación de placa y un mejor control de la inflamación gingival.
Sandra Balsa: “Hay que explicar al paciente de forma clara qué resultados puede esperar para evitar falsas expectativas”
Resultado clínico seguro, predecible y natural
Este caso clínico muestra que el blanqueamiento dental debe abordarse como un tratamiento sanitario, no como un procedimiento meramente estético. La selección del paciente, la salud oral previa, la protección de tejidos blandos, la dosificación, el tiempo de aplicación, la supervisión profesional y el mantenimiento posterior son determinantes para alcanzar resultados satisfactorios. “Nuestro objetivo no es solamente conseguir unos dientes más blancos, sino también una sonrisa más saludable, más luminosa y con un resultado que aporte naturalidad”, concluye el Dr. García.











