La microbiota intestinal emerge como un factor común en distintas enfermedades inflamatorias

Una revisión de 165 estudios analiza cómo la disbiosis puede alterar la barrera intestinal y favorecer la inflamación sistémica en diferentes patologías como artritis reumatoide, asma o esclerosis múltiple, ejerciendo como

microbiota

Redacción
La microbiota intestinal podría desempeñar un papel relevante en los mecanismos que intervienen en distintas enfermedades inflamatorias e inmunomediadas. Así lo recoge un trabajo colaborativo de la Red de Enfermedades Inflamatorias (REI), que ha analizado 165 estudios científicos publicados hasta enero de 2025. La revisión relaciona las alteraciones de la microbiota con patologías tan diversas como la esclerosis múltiple, la artritis reumatoide, el glaucoma, la uveítis, el ojo seco, el asma y distintas enfermedades alérgicas.

El trabajo, publicado en el Journal of Investigational Allergology and Clinical Immunology, ha sido liderado por la Dra. Marina Pérez Gordo, del Grupo de Investigación de Enfermedades Inmunológicas Inflamatorias (Allergy) y de la Fundación Universitaria San Pablo CEU, y por el Dr. José Antonio Cornejo García, del grupo de investigación Enfermedades Alérgicas a Fármacos y Alérgenos de IBIMA-Plataforma Bionand y de la UGC de Alergología del Hospital Regional Universitario de Málaga.

La barrera intestinal como reguladora de la inflamación

Uno de los principales mensajes de la revisión es el papel de la microbiota en el mantenimiento de la barrera intestinal, formada por células epiteliales estrechamente unidas que regulan el paso de nutrientes e impiden la entrada de microorganismos y otras sustancias potencialmente dañinas. Las bacterias beneficiosas producen metabolitos, entre ellos ácidos grasos de cadena corta como el butirato, el propionato y el acetato, que contribuyen al mantenimiento de esta barrera y a la regulación de la respuesta inmunitaria.

La disbiosis intestinal puede aumentar la permeabilidad de la barrera intestinal y favorecer una respuesta inflamatoria sistémica

Cuando se produce una alteración de la microbiota, conocida como disbiosis, disminuye la producción de estos compuestos y puede aumentar la permeabilidad intestinal. Esto facilita que determinadas moléculas bacterianas atraviesen la barrera y activen el sistema inmunitario, favoreciendo una respuesta inflamatoria sistémica. Según el informe, este proceso podría contribuir a la aparición o progresión de enfermedades inflamatorias en personas con predisposición genética.

Un mecanismo compartido entre enfermedades

La revisión identifica alteraciones de la composición de la microbiota en diferentes enfermedades inflamatorias. Aunque cada patología presenta características propias, los autores describen elementos comunes como el desequilibrio de las poblaciones bacterianas, una menor presencia de microorganismos productores de ácidos grasos de cadena corta y cambios en la regulación del sistema inmunitario.

Entre las patologías analizadas se encuentran la esclerosis múltiple, la artritis reumatoide y distintas enfermedades inflamatorias oculares y alérgicas. Esta perspectiva permite estudiar de forma conjunta procesos que tradicionalmente se han abordado por separado y plantea la posibilidad de que determinadas vías relacionadas con la microbiota puedan constituir objetivos comunes para futuras estrategias terapéuticas.

La revisión identifica alteraciones de la microbiota en patologías como la esclerosis múltiple, la artritis reumatoide, el asma y las enfermedades oculares

Además, en el trabajo colaborativo aparecen evidencias sobre la relación entre la microbiota y el desarrollo de enfermedades alérgicas. Algunos estudios apuntan a que una menor diversidad bacteriana durante los primeros años de vida podría asociarse con un mayor riesgo de asma y otras patologías alérgicas. En concreto, se han estudiado bacterias productoras de butirato, como faecalibacterium, lachnospira y determinadas especies de bifidobacterium, por su posible papel en el desarrollo de la tolerancia inmunológica.

Nuevas estrategias para modular la microbiota

El trabajo también analiza distintas intervenciones destinadas a modificar la composición o actividad de la microbiota intestinal. Entre ellas se encuentran la dieta, los prebióticos, los probióticos, los simbióticos, los postbióticos y el trasplante de microbiota fecal. Algunas investigaciones preliminares han observado efectos sobre parámetros relacionados con enfermedades alérgicas y sobre síntomas de patologías como el ojo seco.

Los autores reclaman ensayos clínicos estandarizados para determinar qué intervenciones sobre la microbiota pueden beneficiar a cada paciente

Sin embargo, los autores han advertido de que la evidencia disponible todavía presenta limitaciones. Los estudios difieren en algunos aspectos como las poblaciones analizadas, las cepas bacterianas empleadas, las dosis y la duración de las intervenciones, lo que dificulta comparar los resultados y establecer recomendaciones generalizables. Por este motivo, consideran necesario desarrollar ensayos clínicos multicéntricos y protocolos estandarizados que permitan determinar qué estrategias son eficaces y en qué pacientes.

En este contexto, el informe apunta hacia una futura medicina de precisión basada en la microbiota, que permita analizar las características individuales del ecosistema intestinal y seleccionar la intervención más adecuada para cada paciente. Los investigadores consideran que comprender mejor la interacción entre microbiota y sistema inmunitario puede contribuir al desarrollo de nuevas herramientas para prevenir, diagnosticar y tratar las enfermedades inflamatorias, aunque su aplicación clínica todavía requiere más evidencia.

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