Gema Maldonado Cantero
En 2025 descendió por tercer año consecutivo el número de suicidios consumados en España. Los datos provisionales de ese año indican que 3.808 personas se quitaron la vida, frente a los 3.953 que lo hicieron en 2024, los 4.116 de 2023 y los 4.227 de 2022. En estos tres años, la caída de fallecimientos por esta causa es de 419, casi un 10% (9,9%). La tasa de suicidio con los datos provisionales baja al 7,71 por cada 100.000 habitantes, cuatro décimas con respecto a 2024. Pero aún más de 10 personas al día deciden quitarse la vida. «Siguen siendo 3.808 vidas perdidas y familias rotas», ha señalado la ministra de Sanidad, pero «es una evolución esperanzadora», aunque ha pedido interpretarla «con prudencia».
Mónica García ha dado a conocer estos datos en una rueda de prensa con motivo del Día Mundial de la Prevención del Suicidio, en la que ha anunciado la puesta en marcha de un nuevo sistema de vigilancia de salud mental, como existe de otras amenazas de salud pública, que contará con un registro nacional de suicidios y que estará recogido en un nuevo real decreto que su departamento está redactando. «Necesitamos dar un paso más, contar con un sistema que nos permita saber qué es lo que está ocurriendo, detectar lo antes posible cambios y evaluar si las políticas que estamos impulsando funcionan», ha señalado.
Mónica García: «Necesitamos dar un paso más, contar con un sistema que nos permita saber qué es lo que está ocurriendo y evaluar si las políticas que estamos impulsando funcionan»
García ha destacado que la complejidad del suicidio, su causalidad multifactorial y su dimensión social. El Ministerio no tiene un análisis completo de lo que ha permitido que los suicidios hayan descendido un 10% en tres años. Pero la ministra ha puesto el foco en las medidas tomadas por su departamento en este tiempo. «Hemos hechos hecho un esfuerzo decidido por situar la salud mental en el sitio que se merece dentro de las políticas públicas y reforzar la prevención del suicidio como una prioridad de país«.
La creación del Comisionado de Salud Mental, la aprobación del Plan de Acción para la Prevención del Suicidio y el Observatorio para la Prevención del Suicidio y el refuerzo de la línea telefónica 024 para la atención a personas con ideación suicida y sus familias, han sido medidas que García ha recordado. Desde el inicio del servicio 024 en mayo de 2022, ha atendido más de 606.000 llamadas y más de 87.000 conversaciones a través del chat que se incorporó en 2023. A través del Plan de Acción, el Ministerio ha financiado 122 proyectos comunitarios que incluyen programas de hospitalización domiciliaria en salud mental, programas educativos, formación de profesionales o intervenciones de apoyo con supervivientes y familiares.
Se establecerá el nuevo sistema de vigilancia con el que Sanidad que disponer de información «homogénea, sistemática y comparable en todo el país»
Estos pasos «forman parte de todo un aumento de la conciencia social sobre esta situación», ha apuntado la comisionada de Salud Mental, Belén González Callado, que ha llevado a «comunidades autónomas, asociaciones, ayuntamientos y familias» a tomar medidas que «también están resultado eficaces para prevenir el suicidio y visibilizarlo con un mensaje de esperanza».
A través del nuevo real decreto, se establecerá el sistema de vigilancia con el que Sanidad busca disponer de información «homogénea, sistemática y comparable en todo el país», con una red estatal de vigilancia coordinada a través de una unidad central con las comunidades autónomas. Según ha explicado la ministra, un comité técnico acordará cómo se recogerá y analizar la información. Con la puesta en marcha del registro nacional de suicidios, que incluirá información sanitaria estadística y médica forense, tratarán de conocer su incidencia y factores asociados.
«La idea es pasar de mirar esta realidad por el retrovisor a tener un radar que nos avise a tiempo» y «poder orientar mejor las políticas de prevención»
«La idea es pasar de mirar esta realidad por el retrovisor a tener un radar que nos avise a tiempo» ante cualquier tendencia y el objetivo es «poder orientar mejor las políticas de prevención, mejorar la respuesta asistencia y reforzar el apoyo a las personas en situación de riesgos y su familias», ha relatado Mónica García.
Desde el Ministerio destacan especialmente «los proyectos que llegan a los barrios, a los centros sanitarios, las aulas, las prisiones y las casas de las personas». La comisionada de Salud Mental ha tomado como ejemplo tres de los 122 proyectos financiados hasta ahora. Uno de ellos, se desarrolla en Castilla-La Mancha, donde están detectando y señalizando «puntos críticos», espacios e infraestructuras que registran un mayor número de intentos de suicidio o casos consumados. Allí se está ofreciendo información sobre recursos a los que acudir, como el 112 o el 024 y «mensajes de esperanza» que hagan sentir a quienes acuden «con ese dolor» que «hay una sociedad, una familia y un sistema sanitario que se preocupa por ellos y quiere vinculares para que no se queden solos», ha explicado.
Un programa de atención domiciliaria con equipos multidisciplinares para jóvenes y adolescentes con ideación suicida en Asturias es otro de los proyectos en marcha, dotado con casi 300.000 euros. Evita la hospitalización de estos jóvenes en una planta de psiquiatría, que «muchas veces no es el espacio mejor para poder recuperarse cuando uno encuentra muchísimo dolor en la vida», ha apuntado Belén González. Muy cerca de allí, en Galicia, otro proyecto organiza grupos de paseo acompañados por profesionales de educación social en distintos municipios, como forma de prevenir la soledad no deseada. Un proyecto en el que los participantes, muchos de ellos, personas mayores, «se vinculan, se relacionan y forman amistades».







