Patricia Durán Carrasco
Gabriela Vázquez Vegas (Fotografía)
Alejandra Huamani (Vídeo)
El crecimiento de la población, el avance de las tecnologías y el aumento constante de las innovaciones están impulsando tanto la generación como la gestión de datos de muy diversa naturaleza. En este contexto, los datos se han convertido en una herramienta estratégica para la industria farmacéutica, ya que permiten mejorar la toma de decisiones y definir las estrategias más adecuadas con el objetivo de que la innovación llegue a los pacientes con necesidades médicas no cubiertas. En este proceso, perfiles como los de Business Excellence desempeñan un papel fundamental al analizar el tamaño del mercado, el posicionamiento de la competencia, las necesidades de los clientes e, incluso, los canales a través de los cuales estos prefieren recibir la información.
“Estamos en la era del dato, pero el verdadero valor no reside en acumular información, sino en transformarla en conocimiento que permita tomar mejores decisiones”, destaca Alejandra Madrazo, directora de Commercial Operations & Commercial Excellence en Daiichi Sankyo Oncología, durante su participación en los III Ciclos Communis de Dirección de Business Excellence, organizados por iSanidad. Para gestionar esa información, las compañías se apoyan en los equipos de Business Excellence, cuya función consiste en “actuar como receptores de toda esa información, absorberla, darle sentido y ponerla a disposición del resto de departamentos de una manera funcional para facilitar la toma de decisiones”, explica Alejandro Vilela, director asociado de Operational Excellence en Sobi Iberia.
Alejandra Madrazo (Daiichi Sankyo): “Los datos deben analizarse de forma integrada para generar hipótesis, identificar riesgos y oportunidades y poner la innovación al disposición de los pacientes que la necesitan”
Entre las decisiones que toman estos profesionales figuran la priorización de las líneas de actuación, las medidas que deben adoptarse ante la administración o la identificación de las necesidades de las personas con enfermedades raras. “Desde nuestra responsabilidad tenemos que encajar todas las piezas, teniendo en cuenta que disponemos de recursos limitados y que debemos dirigirlos allí donde puedan generar el mayor beneficio para todos: la compañía, el profesional sanitario y, sobre todo, el paciente”, comenta Isabel Boo, Head of Commercial Insights & Business Opportunities en Grünenthal Pharma.
Según estos expertos, los datos son esenciales para priorizar inversiones o decidir cuándo es necesario desinvertir. “Las decisiones no pueden tomarse basándonos únicamente en sensaciones; debemos gestionar la incertidumbre a partir de los datos disponibles”, apunta Isabel Boo. “Todo ello, siempre con el objetivo de ayudar al paciente y minimizar las barreras de acceso”, añade.
La importancia del dato ante el lanzamiento de un fármaco

La gestión del dato adquiere una relevancia aún mayor durante la preparación de un nuevo lanzamiento. En esta fase, la elaboración de los go-to-market models permite diseñar una hoja de ruta que evalúa la viabilidad del lanzamiento. Según Alejandro Vilela, estos modelos “pueden suponer un reto, ya que la información disponible suele ser muy diversa: estructurada o no estructurada, cualitativa o cuantitativa”.
Alejandro Vilela (Sobi): “Actuar como receptores de toda esa información, absorberla, darle sentido y ponerla a disposición del resto de departamentos de una manera funcional para facilitar la toma de decisiones”
La gestión del dato no es sencilla, ya que no existe un único indicador que determine una decisión. ““Los datos deben analizarse de forma integrada para generar hipótesis, identificar riesgos y oportunidades y poner la innovación al disposición de los pacientes que la necesitan”, explica Madrazo. Este análisis integral de la información permite a los laboratorios farmacéuticos identificar el momento más adecuado para lanzar una innovación lo antes posible, favoreciendo que los pacientes puedan beneficiarse antes de los nuevos tratamientos y proporcionando, al mismo tiempo, “una ventaja competitiva”, matiza Boo.

A pesar de disponer de una visión global del mercado, conocer el momento previsto para el lanzamiento y analizar los movimientos de la competencia, pueden surgir otros factores que obliguen a retrasar un proyecto o incluso a replantear la inversión. Entre ellos se encuentran las aprobaciones regulatorias, como el registro, la indicación autorizada, el precio o el reembolso, así como determinados costes ocultos, como los logísticos o los asociados a los dispositivos. En este contexto, cobra especial importancia que “todos los modelos sean rentables, y nuestro reto consiste, en cierta medida, en aportar esa visión global, identificar dónde podemos generar valor y compartir esa perspectiva de conjunto”, señala Vilela.
Real-World Evidence para confirmar el dato
Para lograr que estos modelos sean rentables, los profesionales se apoyan en el denominado Real-World Evidence (RWE), una herramienta que, según Alejandra Madrazo, “nos ayuda a confirmar que los resultados observados en los ensayos clínicos también se reproducen en condiciones reales y a complementar esta información con nueva evidencia sobre los medicamentos, las enfermedades y la práctica clínica, como hacen proyectos como CamON”.
Isabel Boo (Grünenthal Pharma): “Las decisiones no pueden tomarse basándonos únicamente en sensaciones; debemos gestionar la incertidumbre a partir de los datos disponibles”

Sin embargo, los expertos en Business Excellence advierten de que buena parte de los datos disponibles sigue siendo desestructurada y de que las infraestructuras digitales actuales no están preparadas para gestionar un volumen tan elevado de información. En palabras de Alejandro Vilela, “todavía nos cuesta estandarizar la información, por lo que seguimos hablando de una gran heterogeneidad. Al final, trabajamos con información extremadamente sensible y nos encontramos en un entorno en el que acelerar el uso del dato resulta complicado, ya que cada hospital cuenta con sus propios mecanismos y su propia forma de trabajar”.
Por su parte, Isabel Boo destaca que “en el ámbito hospitalario español existe un gran volumen de datos, mientras que en el ámbito extrahospitalario la disponibilidad de información es mucho menor. En países como Alemania se dispone de muchos más datos a nivel de paciente”. Por ello, los profesionales consideran que España debe avanzar hacia una mayor estructuración de los datos y desarrollar bases de datos correctamente diseñadas que permitan acelerar la llegada de la innovación a los pacientes en el menor tiempo posible.








