Jorge Pastor Arrizabalo
Molefy Pharma avanza en el desarrollo de AP-2, un candidato terapéutico oral dirigido a la proteína TDP-43 y diseñado para intervenir sobre uno de los mecanismos asociados a la progresión de la esclerosis lateral amiotrófica (ELA). La molécula cuenta además con la designación de medicamento huérfano concedida por la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) en octubre de 2025.
Actualmente, se encuentra en un ensayo clínico de Fase I en voluntarios sanos, en el que se está evaluando su seguridad, tolerabilidad y farmacocinética. La compañía prevé completar esta primera etapa a principios de 2027 y avanzar posteriormente a una Fase Ib en un pequeño grupo de pacientes con ELA.
Se trata de una pequeña molécula de administración oral que atraviesa la barrera hematoencefálica y está diseñada para actuar sobre la alteración de TDP-43, una proteína cuya disfunción está estrechamente relacionada con la ELA. En condiciones normales, TDP-43 se localiza principalmente en el núcleo celular, donde participa en el procesamiento del ARN. En la enfermedad puede desplazarse al citoplasma, sufrir modificaciones y acumularse, alterando su función y otros procesos celulares.
Una investigación dirigida a TDP-43
La investigación que dio origen a AP-2 se centra en la inhibición de la quinasa CK1δ, con el objetivo de reducir la fosforilación patológica de TDP-43. En modelos celulares, incluidos modelos derivados de pacientes, la molécula ha mostrado una reducción de esta fosforilación y una recuperación de la localización nuclear de la proteína. En modelos animales también se ha observado una mejora de la actividad motora y una preservación de las motoneuronas tras el tratamiento con AP-2.
Dra. Gil: «Estos resultados respaldan una estrategia dirigida a intervenir sobre uno de los mecanismos asociados a la progresión de la ELA y no únicamente sobre sus consecuencias»
Según ha explicado la Dra. Carmen Gil, cofundadora de Molefy Pharma e investigadora del Centro de Investigaciones Biológicas Margarita Salas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), «estos resultados respaldan una estrategia dirigida a intervenir sobre uno de los mecanismos asociados a la progresión de la ELA y no únicamente sobre sus consecuencias». La investigadora ha subrayado que será el desarrollo clínico el que determine si los efectos observados en los modelos preclínicos pueden trasladarse a las personas.
Cinco cohortes administradas en Fase I
El ensayo clínico de AP-2 se está desarrollando en el Hospital Universitario de La Princesa de Madrid y comenzó con la administración de dosis únicas a voluntarios sanos mediante diferentes cohortes. Hasta el momento se han completado cinco cohortes sin que se hayan observado efectos adversos asociados al medicamento, según ha señalado la Dra. Ana Martínez, también cofundadora de Molefy Pharma e investigadora del Centro de Investigaciones Biológicas Margarita Salas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
La molécula cuenta además con la designación de medicamento huérfano concedida por la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) en octubre de 2025
El siguiente paso dentro de esta Fase I será estudiar el comportamiento del compuesto cuando se administra de forma concomitante con alimentos y, posteriormente, avanzar hacia un estudio de dosis múltiple, según ha explicado la Dra. Gil. La compañía ha señalado que los datos obtenidos hasta el momento apuntan a la posibilidad de una administración diaria, aunque la pauta definitiva dependerá de los resultados del desarrollo clínico.
Una vez completada la Fase I en voluntarios sanos, el objetivo será avanzar hacia una Fase Ib en pacientes con ELA para continuar evaluando la seguridad y la farmacocinética del candidato, así como comprobar su comportamiento y distribución en humanos.
El objetivo: avanzar hacia la Fase II
Molefy Pharma ya trabaja en los siguientes pasos del desarrollo y busca potenciales socios que puedan contribuir a acelerar la llegada de AP-2 a las siguientes fases clínicas. Alfonso de Egaña, director general de la compañía, ha señalado que el interés se centra especialmente en contar con apoyo y experiencia para la toma de decisiones vinculadas al diseño y desarrollo de la futura Fase II.
Alfonso de Egaña ha señalado que el interés se centra en contar con apoyo y experiencia para la toma de decisiones vinculadas al diseño y desarrollo de la futura Fase II
La compañía reconoce que todavía quedan varias etapas antes de determinar si AP-2 puede convertirse en un tratamiento para la ELA. La Fase II tendrá como objetivo demostrar la eficacia del medicamento y posteriormente será necesaria una Fase III antes de plantear su eventual llegada al mercado. Por ello, Molefy Pharma insiste en que los resultados observados hasta ahora deben ser confirmados en los ensayos clínicos.
De la investigación del CSIC al desarrollo clínico
Molefy Pharma nació en 2024 como una compañía surgida de la investigación desarrollada en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y cuenta con la participación mayoritaria de la compañía tecnológica Arquimea. Su creación respondió a la necesidad de trasladar a la clínica el conocimiento generado mediante investigación básica y traslacional. Las investigadoras Ana Martínez y Carmen Gil han participado en el desarrollo de la investigación que ha dado lugar a AP-2.







