Redacción
La Comunidad de Madrid ha anunciado la apertura de diligencias de información interna para revisar la gestión de las listas de espera del Hospital Universitario Ramón y Cajal. La decisión llega tras conocerse que 57 pacientes del servicio de cirugía ortopédica y traumatología pasaron de prioridad preferente a normal.
La consejera de Sanidad madrileña, Fátima Matute, sostiene que en la región «no se falsean» las listas de espera. Por su parte, la ministra de Sanidad, Mónica García, acusa al Gobierno regional de «maquillar» y «manipular» estos registros.
Según publicó El País, dos jefes médicos del centro modificaron la prioridad de los pacientes sin conocimiento de los profesionales que los atendían. La información se basa en documentos y correos aportados por el cirujano Dr. Luis Alberto Martos, que había denunciado los hechos ante la gerencia.
En concreto, 57 pacientes pasaron de prioridad preferente, que establece una intervención antes de 90 días, a prioridad normal, con un plazo de 180 días. Este cambio ampliaba el tiempo disponible para realizar las intervenciones dentro de los plazos establecidos.
Matute anuncia diligencias internas, aunque sostiene que «es mentira que se estén maquillando las listas»
Matute ha rechazado las acusaciones y ha anunciado una revisión interna del sistema. «He de decir que es mentira que se estén maquillando las listas, que es un mantra que se intenta hacer ver», ha recalcado.
La consejera también ha vinculado las declaraciones del cirujano con un procedimiento disciplinario previo. Según Matute, las acusaciones se basan en las declaraciones de «un sanitario que tiene un expediente disciplinario abierto mucho antes de que hiciera estas declaraciones en el medio de comunicación».
Pese a defender la gestión regional, ha confirmado que abrirá «diligencias de información interna para volver a revisar todo» el sistema. Por el momento, Matute ha descartado dimisiones o ceses relacionados con el caso. «Tenemos que tener la información porque nosotros trabajamos con rigor técnico», ha señalado.
La consejera ha defendido además que el sistema sanitario madrileño «sigue liderando las mejores listas de espera de toda España». «Lo vamos a seguir haciendo y día a día trabajamos por ello», ha añadido.
Asimismo, ha recordado que la Orden 804/2016, de 30 de agosto, regula las instrucciones de gestión del Registro de Pacientes en Lista de Espera Quirúrgica de los hospitales públicos madrileños. Según ha explicado, esta regulación busca garantizar «la accesibilidad y la equidad» de los usuarios del sistema sanitario.
García acusa a Madrid de «maquillar» las listas y reclama mayor trazabilidad y transparencia
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha acusado a la Comunidad de Madrid de «maquillar» y «manipular» las listas de espera sanitarias. También ha afirmado que la Consejería de Sanidad tiene «intereses» en mantenerlas elevadas para favorecer las derivaciones a la sanidad privada.
«Esto no es nuevo y sabemos que ocurre. Lo que nunca habíamos visto era una manera tan extrema de contarlo», ha afirmado García en el Congreso de los Diputados. La ministra también ha asegurado que las listas de espera madrileñas han aumentado más de un 100% desde que Isabel Díaz Ayuso gobierna la Comunidad. Al mismo tiempo, ha cuestionado los datos que la Administración regional remite al Ministerio.
Según García, el Partido Popular (PP) bloqueó una iniciativa presentada por Sanidad en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud para aumentar la «trazabilidad y transparencia» de estos procesos.
«La volveremos a llevar, porque no estamos hablando de números de un ‘Excel’, que se puedan mover de una lista a otra, sino de personas que tienen problemas de salud y que se está poniendo en juego», ha señalado. La ministra ha indicado que desconoce si situaciones similares se producen en otras comunidades autónomas y ha afirmado que no tiene indicios de ello.
Además, considera que se trata de «una práctica sistemática habitual de la Comunidad de Madrid» y no de un problema limitado a un único servicio. Esta afirmación ha sido rechazada por el Gobierno regional, que sostiene que «no se falsean» las listas de espera.
La ministra asegura que existe una «lista limbo» antes de incorporar formalmente a determinados pacientes
García también ha asegurado que pudo comprobar personalmente cómo algunos centros madrileños utilizaban hace años una especie de «lista limbo» antes de incorporar a los pacientes a la lista de espera. «Actualmente en los hospitales madrileños, desde que un cirujano indica una cirugía, hay un tiempo que no sabemos cuál es. Hay un limbo en el que los pacientes no saben si están en la lista de espera o no», ha afirmado.
Según la ministra, este periodo formaría parte de «la manipulación y el maquillaje de las listas de espera». Por este motivo, ha reclamado a la Comunidad de Madrid que facilite al Ministerio los microdatos de los pacientes. García defiende que el tiempo de espera debería comenzar a contabilizarse desde el momento en que el cirujano establece la indicación quirúrgica. «Nosotros necesitamos que el momento en el que el cirujano diga la indicación sea el momento en el que se empieza a contar el reloj a cero», ha explicado.
El Dr. Martos sostiene que modificar la prioridad puede tener consecuencias clínicas para los pacientes
Por su parte, fuentes conocedoras de lo sucedido citadas por Europa Press enmarcan la situación en un conflicto interno dentro del servicio de cirugía ortopédica y traumatología. Según estas fuentes, la relación entre el Dr. Martos y uno de los responsables del servicio es complicada desde hace más de cuatro años.
Estas mismas fuentes aseguran que al cirujano se le han abierto hasta cuatro expedientes disciplinarios. Dos de ellos estarían relacionados, según su versión, con daños en el vehículo de uno de sus superiores. Uno fue archivado y otro permanece suspendido hasta que se pronuncie el órgano judicial correspondiente.
El propio Dr. Martos ha explicado en el programa Malas Lenguas, de TVE, que después de denunciar la situación ante la gerencia y distintos organismos se le abrió en abril del año pasado «un expediente disciplinario sancionador en el que todavía está inmerso».
El cirujano sostiene que este procedimiento está relacionado con el supuesto «acoso» a la dirección médica y al jefe de servicio por un conflicto interno. «Ellos consideraron que eso era un acoso inverso de un trabajador», ha señalado.
También ha reconocido que fue «muy agresivo» en los correos enviados a la dirección y a la gerencia para denunciar una situación en la que, según su versión, no primaban los «criterios clínicos».
El Dr. Martos ha advertido de que un cambio en el nivel de prioridad quirúrgica puede tener consecuencias para la evolución de los pacientes. Según ha explicado, puede provocar «complicaciones mayores o una prolongación excesiva de una patología» que afecte negativamente a su salud.









