Neurólogos y pacientes presionan para que lecanemab y donanemab entren en la prestación farmacéutica para tratar a pacientes de alzhéimer

La Sociedad Española de Neurología pide a la Comisión Interministerial de Precios que "reconsidere" su negativa del mes de julio a financiar ambos tratamientos, mientras la organización Ceafa se dirige a Mónica García en un vídeo protagonizado por 500 pacientes, sanitarios y familares

Redacción
Los neurólogos vuelven a poner el foco en la falta de financiación en el Sistema Nacional de Salud de lecanemab (Leqembi) y donanemab (Kisunla), los dos medicamentos autorizados por la Comisión Europea para tratar el alzhéimer. La Sociedad Española de Neurología ha pedido este jueves que la Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos (CIPM) reconsidere la decisión que tomó en el mes de julio de no incluir en la prestación farmacéutica ambos medicamentos y vuelva a llevar su aprobación a sus próximas reuniones para su financiación.

Por su parte, la Confederación Española de Alzheimer y otras Demencias (Ceafa) ha exigido a la ministra de Sanidad, Mónica García, la financiación pública de los nuevos tratamientos para ralentizar el alzhéimer. Lo ha hecho a través de un vídeo en el que más de 500 personas diagnosticadas con la enfermedad, familiares y profesionales sanitarios repiten, una tras otra, la misma frase: «No podemos esperar más».

Dra. Sánchez Valle: «Restringir el acceso a estos fármacos solo a quienes puedan costeárselos de forma privada vulnera el principio de equidad de nuestro Sistema Nacional de Salud»

Los neurólogos aseguran que que se podrían beneficiar de lecanemab y donanemab alrededor de un 4% de los pacientes con alzhéimer en España, unas 32.000 personas. «Solicitamos a las autoridades sanitarias que reconsideren esta resolución, porque restringir el acceso a estos fármacos solo a quienes puedan costeárselos de forma privada vulnera el principio de equidad de nuestro Sistema Nacional de Salud», expone la Dra. Raquel Sánchez Valle, coordinadora del Grupo de Estudio de Conducta y Demencias de la SEN. La sociedad científica se ofrecen a «colaborar» con las autoridades a diseñar «circuitos asistenciales seguros, eficaces y sostenibles» para incorporar de forma «ordenada» los tratamientos. «Confiamos en que esta voluntad de colaboración sea tenida en consideración en las próximas reuniones de la CIPM«,  ha dicho la Dra. Sánchez Valle.

La decisión de la CIPM de su reunión de julio limita por ahora el acceso a la prescripción de estos tratamientos en el ámbito privado. El Ministerio explicó que la determinación de no financiación se debía a que lecanemab y donanemab tienen un beneficio clínico muy limitado con un coste demasiado elevado. En los ensayos clínicos demostraron ralentizar el deterioro cognitivo en torno a un 27% y un 29%, respectivamente a 18 meses. Ambos se dirigen a personas con alzhéimer en fase inicial.

Los neurólogos aseguran que que se podrían beneficiar de lecanemab y donanemab alrededor de un 4% de los pacientes con alzhéimer en España, unas 32.000 personas

En el vídeo de Ceafa, dirigido directamente a la ministra de Sanidad, Mónica García, piden que el Ministerio financie los tratamientos innovadores ya autorizados por la Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés) y la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) para retrasar la progresión de la enfermedad en sus fases iniciales.

«Por primera vez contamos con tratamientos autorizados capaces de ralentizar la progresión del alzhéimer en sus fases tempranas. Sin embargo, España ha decidido no financiarlos. Para quienes podrían beneficiarse de ellos, cada día cuenta: mientras esperan, la enfermedad continúa avanzando», ha señalado la presidenta de Ceafa, Mariló Almagro, en la introducción del vídeo. La Confederación hace un llamamiento a la sociedad para que ayude a amplificar este mensaje y pide expresamente a la ministra de Sanidad un cambio: «El no ya no es respuesta. No podemos esperar más«.

Ceafa ha lanzado un vídeo dirigido a Mónica García en el que 500 pacientes de alzhéimer, médicos y familias repiten la misma frase: «No podemos esperar más»

Prevención y diagnóstico precoz

Para la experta de la SEN, «la disponibilidad de fármacos capaces de modificar el curso de la enfermedad hace que el diagnóstico precoz y preciso sea, si cabe, aún más urgente» ha considerado la integrante de la SEN. Y es que el alzhéimer arrastra en España un «importante infradiagnóstico», sobre todo en fases iniciales. La SEN estima que más del 50% de los casos que aún son leves están sin diagnosticar, que el retraso medio entre la aparición de los primeros síntomas y el diagnóstico supera los dos años, y que entre el 30% y el 50% de las personas con algún tipo de demencia no llegan a recibir un diagnóstico formal.

«Ya disponemos de biomarcadores en sangre que permiten mejorar el diagnóstico sin necesidad de una punción lumbar, pero su uso todavía es minoritario: en la actualidad, menos del 20% de los diagnósticos de Alzheimer se apoyan en biomarcadores, cuando el objetivo debería ser alcanzar el 80-90% en los próximos años. Son precisamente los biomarcadores los que nos van a permitir seleccionar a los pacientes que realmente pueden beneficiarse de los nuevos tratamientos», señala la Dra. Raquel Sánchez del Valle.

Dra. Sánchez Valle: «La disponibilidad de fármacos capaces de modificar el curso de la enfermedad hace que el diagnóstico precoz y preciso sea, si cabe, aún más urgente»

La prevención es otro aspecto del que habla la sociedad científica. Aunque la edad continúa siendo el principal factor de riesgo para desarrollar la enfermedad de Alzheimer, la evidencia científica indica que hasta un 45% del riesgo de desarrollar demencia podría atribuirse a factores de riesgo modificables relacionados con el estilo de vida y los factores de riesgo vascular.

“Si cuidamos a lo largo de la vida nuestra salud cerebral, podemos reducir de forma notable el riesgo de padecer alzhéimer en el futuro. Realizar ejercicio físico, mantenerse cognitiva y socialmente activo, corregir la pérdida de audición o visión, controlar el peso, la diabetes, el colesterol y la tensión arterial, evitar el consumo de alcohol y tabaco, prevenir los traumatismos craneoencefálicos y reducir la exposición a la contaminación ambiental son medidas que, todas juntas, pueden ayudar a reducir el impacto de esta enfermedad de forma relevante a nivel poblacional”, concluye la Dra. Raquel Sánchez del Valle.

Podcast

Podcast

Economía

Accede a iSanidad

Buscar
Síguenos en