Las mujeres, doblemente afectadas por el alzhéimer: casi duplican el riesgo de tenerlo y tienen mayor sobrecarga como cuidadoras

La menopausia y otros factores asociados al sexo pueden contribuir al mayor riesgo de alzhéimer, mientras nuevas investigaciones alertan del impacto psicológico del cuidado desde las primeras fases

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Redacción
Las mujeres presentan una prevalencia de enfermedad de Alzheimer casi dos veces superior a la de los hombres y representan alrededor de siete de cada diez personas diagnosticadas, según los datos difundidos por Ace Alzheimer Center Barcelona con motivo del Día Mundial del Alzheimer, que se celebra el 21 de septiembre. Las diferencias entre ambos sexos también se observan en los factores de riesgo asociados a la enfermedad y en el papel de las mujeres como cuidadoras: dos de cada tres personas que cuidan a familiares con alzhéimer son mujeres.

Una de las razones que se ha relacionado con el mayor riesgo de alzhéimer en mujeres es la disminución de los estrógenos durante la menopausia, aunque el riesgo responde a la combinación de distintos factores. La diferencia se extiende además al impacto familiar y social de la enfermedad. Un estudio realizado por Ace Alzheimer Center Barcelona y publicado en Journal of Alzheimer’s Disease señala que el 67% de los cuidadores de pacientes con alzhéimer son mujeres del entorno familiar, frente a un 22,3% de hombres cuidadores. El cuidado puede afectar a su desarrollo profesional y personal, en un contexto marcado también por la falta de formación y de recursos de apoyo emocional.

Siete de cada diez personas diagnosticadas de alzhéimer son mujeres

Esta desigual distribución de los cuidados también se observa en fases más tempranas del deterioro cognitivo. Una investigación española promovida por Roche en colaboración con la Confederación Española de Alzhéimer y otras demencias (Ceafa) y publicada en Journal of Alzheimer’s Disease muestra que el 59,7% de los cuidadores no profesionales de personas con deterioro cognitivo leve (DCL) presenta una sobrecarga significativa. Las mujeres representan el 62,8% de los 196 cuidadores incluidos en el estudio y, además, presentan niveles más elevados de sobrecarga, ansiedad y estigma percibido que los hombres. El trabajo pone de manifiesto que el impacto sobre quienes cuidan puede aparecer incluso antes de que la persona afectada desarrolle una situación de dependencia.

El diagnóstico precoz continúa siendo uno de los principales retos en el abordaje del deterioro cognitivo. El DCL afecta al 30% de las personas mayores de 65 años en España, según la Encuesta Nacional de Salud de 2017, y puede evolucionar hacia demencias como la enfermedad de Alzheimer. Entre los primeros signos que pueden alertar se encuentran la dificultad para recordar fechas, olvidar nombres de personas o cosas conocidas, perder el hilo de las conversaciones o experimentar cambios de comportamiento.

Una de las razones que se ha relacionado con el mayor riesgo de alzhéimer en mujeres es la disminución de los estrógenos durante la menopausia

La sobrecarga del cuidador comienza en fases tempranas

En la investigación sobre la sobrecarga de los cuidadores han participado 19 Unidades de Memoria de toda España con 196 cuidadores con una edad media de 63,5 años. El 73,5% convivía con la persona con DCL y el 68,9% era su cónyuge o pareja. El 59,7% presentó una sobrecarga significativa, asociada a mayores niveles de ansiedad, síntomas depresivos, desesperanza y estigma percibido, así como a una menor resiliencia, peor percepción de la relación con la persona con DCL y menor percepción de suficiencia del apoyo social. Además, el 31,9% tuvo que reducir su jornada laboral o pasar a un empleo a tiempo parcial para poder asumir la supervisión de su familiar.

El estudio también identifica una elevada presencia de estigma por asociación: el 39,3% de los cuidadores manifestó sentirse estigmatizado. Según Pascual Sánchez-Juan, autor principal del trabajo y director del Centro de Investigación de Enfermedades Neurológicas de la Fundación CIEN de Madrid, «la importante prevalencia de estigma por asociación (39,3%) identificada en el estudio pone de relieve un desafío psicosocial generalizado».

El 67% de los cuidadores de pacientes con alzhéimer son mujeres del entorno familiar y el 59% presentan una sobrecarga significativa

La investigación pone el foco además en la transformación que experimenta la unidad familiar. Aunque las personas con DCL suelen conservar su autonomía para el autocuidado básico, pueden presentar dificultades para realizar tareas complejas de la vida cotidiana, como preparar la comida, gestionar el dinero o utilizar medios de transporte. Esto obliga con frecuencia a los familiares a supervisar determinadas actividades y asumir nuevas responsabilidades.

«Los cuidadores solemos asumir responsabilidades relacionadas con el transporte, la gestión económica, el cumplimiento de la medicación y la coordinación de la atención sanitaria y, con frecuencia, realizamos todas estas tareas complejas al mismo tiempo que tenemos que mantener nuestro trabajo formal«, explica Jesús Rodrigo, miembro de Ceafa y también autor del estudio. «Pero cuidar también requiere apoyo: nadie debería afrontar este camino en soledad», añade.

Los resultados muestran, además, que estas dinámicas están condicionadas por el género: las mujeres cuidadoras presentan una mayor sobrecarga general y mayor malestar que los hombres, independientemente de la gravedad objetiva de los síntomas de la persona con DCL o del tiempo que lleven desempeñando los cuidados.

«Hablar de deterioro cognitivo leve es también hablar de quienes acompañan a la persona afectada. Estos resultados muestran que el impacto sobre el cuidador puede comenzar mucho antes de lo que tradicionalmente asociamos a las situaciones de dependencia», señala Jorge Mauriño, responsable médico del área de Neurociencias de Roche.

La farmacia, un punto de detección precoz

En paralelo, Ace Alzheimer Center Barcelona y Danone Nutricia han puesto en marcha la campaña Pequeñas Lagunas en oficinas de farmacia de distintos puntos de España para sensibilizar sobre la detección y el abordaje precoz del DCL. Los resultados de las evaluaciones realizadas mediante el test Punto, una herramienta de cribado basada en inteligencia artificial, indican que una de cada cuatro personas evaluadas presentaba un riesgo moderado o elevado de desarrollar DCL.

El 71,5% de las personas participantes en la campaña fueron mujeres. En este contexto, el farmacéutico comunitario puede desempeñar un papel en el cribado y la detección precoz, en coordinación con el resto de profesionales sanitarios. Siete de cada diez mayores de 60 años, además, afirman que compartirían con su entorno cercano la preocupación ante la aparición de olvidos o despistes recurrentes.

«Reforzar la participación del farmacéutico en este ámbito, mediante iniciativas como Pequeñas Lagunas, permitirá aprovechar todo el potencial de una red sanitaria cercana, accesible y ampliamente implantada», señala Gonzalo Zárate, director médico de Danone Nutricia.

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