Redacción
La inspiración profunda mantenida (DIBH), una técnica que permite reducir la radiación que puede alcanzar el corazón durante el tratamiento y que cobra especial importancia en los tumores de mama izquierda. Este procedimiento se combina con los actuales esquemas de radioterapia que permiten, en pacientes seleccionadas, “completar el tratamiento de la mama en cinco sesiones, frente a tratamientos tradicionalmente más prolongados”, explica la Dra. Miriam Palomas, especialista en Oncología Radioterápica del Hospital Quirónsalud Málaga. El objetivo es avanzar hacia una radioterapia cada vez más precisa, cómoda y adaptada a las características de cada paciente.
Lo que diferencia esta técnica de otras es el sencillo gesto de la paciente, que realiza una inspiración profunda y mantiene el aire durante unos segundos que dura la irradiación. En palabras de la Dra. Palomas, “cuando los pulmones se llenan de aire, aumenta el volumen torácico y se desplaza el corazón, alejándolo de la zona que recibe la radiación. Esto es clave para minimizar la dosis en el tejido cardiaco, especialmente cuando tratamos la mama izquierda”.
La DIBH aumenta el volumen torácico, desplazando el corazón y alejándolo de la zona de radiación
De esta manera, la radioterapia se administra en unas condiciones anatómicas especialmente favorables para proteger el tejido cardiaco. “Al realizar una inspiración profunda, conseguimos separar el corazón del campo de tratamiento y, por tanto, disminuir la radiación que puede llegar hasta él y reducir su posible toxicidad”, apunta la oncóloga radioterapéutica. La paciente mantiene la inspiración durante la irradiación y respira normalmente entre una aplicación y otra, siguiendo en todo momento las indicaciones del equipo de Oncología Radioterápica.
Asimismo, con la técnica inspiración profunda mantenida, en determinadas pacientes, “es posible administrar la radioterapia de la mama en cinco sesiones, concentrando el tratamiento en un periodo considerablemente más corto”, matiza la Dra. Palomas. Conocidos como ultrahipofraccionamiento, estos esquemas permiten reducir el número de desplazamientos al hospital y facilitan la conciliación del tratamiento con la vida personal, familiar y laboral del paciente, manteniendo siempre la indicación individualizada por parte del especialista.
Por ello, es fundamental la planificación. Antes de iniciar el tratamiento, el equipo estudia las características de cada paciente y del tumor y determina tanto el esquema de radioterapia más adecuado como la conveniencia de utilizar la inspiración profunda mantenida.










