Juan León García
Los farmacéuticos madrileños ya disponen de una herramienta que facilita y agiliza su comunicación con otros profesionales sanitarios, una de las demandas históricas de la profesión farmacéutica para mejorar la calidad de la asistencia y la atención. Bajo las siglas MAEP (mensajería asíncrona entre profesionales), ya se ha familiarizado con esta herramienta Raquel Sánchez, titular de una oficina de farmacia en la Calle Modesto Lafuente de Madrid.
“Lo que presentamos hoy es un hito porque lo que hace es mejorar esa comunicación entre profesionales sanitarios para mejorar esa atención y comunicación, la seguridad y la calidad de la atención sanitaria al paciente. Y al final poner a la farmacia como elemento básico de la continuidad asistencial debido a la cercanía de la red de farmacias”, ha celebrado el presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid (COFM), Manuel Martínez del Peral.
El despliegue de este sistema ha llegado tras meses de formación de los profesionales de farmacia y también de los especialistas del Servicio Madrileño de Salud (Sermas). Se ha implementado en la red de 2.985 farmacias madrileñas, es decir, en su totalidad, al igual que en los hospitales públicos y los centros de salud. De esta manera, los profesionales sanitarios en su conjunto disponen de un canal web bidireccional de comunicación entre farmacéuticos comunitarios, profesionales de atención primaria y especializada, y otros sanitarios.
El MAEP se suma a otras funciones que ya tienen los farmacéuticos madrileños, como el bloqueo cautelar o la preparación de packs de medicación personalizada para pacientes polimedicados
A través de esta vía podrán resolver dudas, formular consultas e intercambiar información relacionada con tratamientos, seguimiento farmacoterapéutico o incidencias asistenciales que requieran coordinación profesional. La labor del farmacéutico comunitario será clave, debido tanto a la cercanía con los pacientes como a ser el primero en informar, mediante este sistema, de cualquier tipo de anomalía, malas tomas de medicación u otras cuestiones para que el médico pueda apuntarlo en la historia clínica.
Para Fátima Matute, consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, este paso supone avanzar hacia “la sanidad del futuro”, que como ha añadido, “es la prevención”. Y, en ese horizonte, “el farmacéutico es una de las piezas clave en este sistema”.
Asimismo, ha destacado cómo esto supone “un paso más” al comunicar a las farmacias madrileñas con los hospitales y los médicos de familia “en tiempo real para que ellos como profesionales y expertos en la administración de fármacos puedan encontrar la solución más adecuada cuando haya un déficit de alguna molécula, una incompatibilidad o un problema”.
De la misma forma que ha reivindicado la colaboración estrecha entre el COFM y su Consejería para hacer posible “una medicina más personalizada”, como por ejemplo, ha mencionado Matute, los kits de prevención de cáncer de colon, Prevecol. O la herramienta que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, anunció recientemente, durante el Debate sobre el Estado de la Región: packs de medicación personalizada para personas mayores polimedicadas con los que se espera mejorar la seguridad y la adherencia, y tanto para pacientes con patologías orgánicas como para aquellos con algún problema de salud mental.
Cuándo se activará ese canal de comunicación
La Licenciada Raquel Sánchez ha desgranado el uso que ya le dan al MAEP, con situaciones en las que un paciente puede llegar con dudas tras visitar a su médico y no haber entendido bien la posología. Ahí el farmacéutico actúa como refuerzo del mensaje. Son habituales los casos de falta de adherencia a los tratamientos, también en perfiles de pacientes polimedicados, como las personas mayores. Dicha herramienta se complementa con los packs de medicación para aumentar la adherencia terapéutica, uno de los principales desafíos que se dan en los sistemas sanitarios.
Martínez del Peral ha explicado que el sistema servirá en situaciones distintas a las del bloqueo cautelar, pensado para cuando un farmacéutico detecte fallos en el tratamiento o tenga sospecha de fraude, casos en los que estos profesionales están habilitados para aplicar ese bloqueo cautelar de la medicación.
El presidente del COFM ha destacado que la nueva herramienta, presentada este jueves en la farmacia ubicada en el distrito de Chamberí, posibilita que una vez el farmacéutico detecte incidencias de cualquier tipo se trasladan al médico para que, por ejemplo, se le informe de que el paciente presenta determinados síntomas, como dolores u otros, o bien efectos secundarios a raíz de indicarle una terapia específica. Estas notificaciones, ha reiterado, pueden llegar tanto a atención primaria como a especializada.









