Redacción
El denominador común de una cirugía por una malformación congénita de la vía biliar y de otra para la extracción de cálculos biliares es el programa de cirugía robótica pediátrica asistida por Da Vinci que ha puesto en marcha el Hospital Universitario Quirónsalud Pozuelo. Gracias al uso de este robot quirúrgico, se puede realizar intervenciones complejas mediante un abordaje mínimamente invasivo y con una gran precisión durante una cirugía pediátrica.
“El robot proporciona al cirujano una visión tridimensional ampliada del campo quirúrgico, eliminar el temblor fisiológico y permite realizar movimientos muy precisos gracias a instrumentos articulados con una gran libertad de movimiento. Esto resulta especialmente útil en pacientes pediátricos donde trabajamos con espacios anatómicos muy pequeños y sobre estructuras especialmente delicadas”, explica el Dr. Carlos Delgado Miguel, cirujano pediátrico del centro hospitalario y responsable de estas primeras intervenciones.
La técnica mínimamente invasiva puede favorecer una recuperación más rápida, con menor dolor y heridas de menor tamaño
Según el especialista, la cirugía robótica en Pediatría tiene un campo de aplicación muy amplio y permite abordar numerosas patologías de la cavidad abdominal y torácica, pudiéndose aplicar en intervenciones de cirugía gastrointestinal y hepatobiliar, como en cirugía esofágica, funduplicaturas, resecciones intestinales, cirugía colorrectal, esplenectomías, colecistectomías o cirugías de la vía biliar. “No obstante, la indicación debe individualizarse en cada paciente en función de su edad, tamaño, patología y características de la intervención”, señala el Dr. Delgado.
La utilización de Da Vinci mantiene las ventajas de la cirugía mínimamente invasiva, como incisiones pequeñas, menos agresión de la pared abdominal o torácica, menor dolor postoperatorio y una recuperación más rápida. Comparándola con la laparoscopia, el robot quirúrgico añade más posibilidades para el cirujano, como una visión tridimensional aumentada, filtración del temblor e instrumentos articulados que reproducen los movimientos de la muñeca humana dentro del paciente.
La cirugía robótica pediátrica puede aplicarse a distintas patologías abdominales y torácicas, aunque la indicación debe individualizarse en cada paciente
A pesar de todas sus ventajas, la cirugía pediátrica robótica en niños obliga al cirujano una mayor planificación: “Debemos estudiar cuidadosamente donde colocar cada puerto (lugar en el que se introducen los brazos del robot), la distancia entre los brazos robóticos, la posición del paciente y el espacio disponible dentro del abdomen y el tórax. Cuanto menor es el paciente, mayor es la dificultad técnica y más importante es la experiencia del equipo”, añade el especialista.
Respecto a la recuperación del paciente, la cirugía robótica reduce el traumatismo sobre la pared abdominal y torácica, lo que puede traducirse en menor dolor y una movilización y recuperación precoces. “Dependiendo del tipo de intervención, los niños pueden comenzar antes a beber y a comer, levantarse y recuperar progresivamente su actividad habitual”, asegura el Dr. Delgado, que explica que las heridas en esta clase de intervenciones son más pequeñas y que su impacto estético también es menor.








