Un estudio europeo sitúa en el 18% la pérdida de peso con semaglutida oral frente al 18,5% con la inyectable

El análisis, realizado en casi 17.000 adultos, también registra reducciones similares de la adiposidad central y mejoras en HbA1c y triglicéridos con ambas formulaciones

semaglutina inyectable y oral

Redacción
Los resultados de un estudio retrospectivo de cohortes que incluyó a 16.940 pacientes de toda Europa recibieron un tratamiento con semaglutida inyectable o semaglutida oral muestran que la pérdida media de peso corporal a los 18 meses fue del 18,5% con semaglutida inyectable y del 18% con semaglutida oral. “Estos resultados sugieren que tanto la semaglutida inyectable como la oral pueden ser opciones de tratamiento para la obesidad cuando se utilizan dentro de un abordaje multidisciplinar. Esto significa que la elección del tratamiento puede adaptarse en mayor medida a las necesidades y preferencias individuales de cada paciente”, afirma el Dr. Felix Wittström, médico de Yazen Health y autor principal del estudio.

Este estudio, que fue presentado en el marco de la 62.ª Reunión Anual de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes (EASD), evaluó la eficacia de ambos medicamentos en una cohorte de casi 17.000 adultos entre el 1 de enero de 2024 y el 31 de marzo de 2026. Asimismo, el análisis evaluó el peso corporal, el índice cintura-altura y distintos biomarcadores metabólicos durante 18 meses, teniendo en cuenta las diferencias en edad, sexo, el índice de masa corporal inicial y presencia de diabetes.

Los autores señalan que la vía de administración puede adaptarse a las necesidades y preferencias de cada paciente

La retención en cualquier tratamiento basado en incretinas fue del 62,1% entre los pacientes que iniciaron semaglutida inyectable y del 60,8% entre aquellos que comenzaron con semaglutida oral. A los 18 meses, las dosis medias fueron de 0,85 mg semanales para la semaglutida inyectable y de 13,4 mg diarios para la semaglutida oral. Respecto a las mejoras observadas, estas fueron más allá del peso corporal. Ambos grupos mostraron reducciones similares de la adiposidad central, medida mediante el índice cintura-altura, así como mejoras en los niveles de HbA1c y triglicéridos. Las diferencias ajustadas entre las cohortes fueron mínimas en estos resultados secundarios.

“La obesidad es una enfermedad crónica y, para que un tratamiento a largo plazo sea eficaz, debe poder integrarse en la vida cotidiana. Estos resultados aportan evidencia relevante de que la vía de administración no tiene por qué determinar el resultado clínico. Ofrecer a pacientes y profesionales sanitarios más opciones puede ayudarnos a personalizar el tratamiento y favorecer su continuidad a lo largo del tiempo”, afirma Martin Carlsson, profesor asociado, médico especialista sénior en Endocrinología y cofundador de Yazen Health.

Las diferencias entre ambas formulaciones fueron mínimas en los principales resultados metabólicos analizados

Este nuevo análisis aporta datos de una amplia población europea tratada fuera de un ensayo clínico aleatorizado y dentro de un modelo que combina el tratamiento farmacológico con el apoyo continuado de un equipo clínico multidisciplinar. Al tratarse de un estudio observacional, el análisis no permite establecer que ambas formulaciones sean equivalentes ni demostrar una relación causal.

Las mediciones de peso y cintura fueron autodeclaradas, y los cambios de tratamiento, las interrupciones y la incorporación escalonada de pacientes redujeron el número de participantes que aportaron datos a los 18 meses. Los autores utilizaron modelos longitudinales ajustados para tener en cuenta las diferencias basales observadas y las variaciones en el seguimiento.

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